AIE: La inversión en energía limpia es insuficiente

Energía limpia - Parque eólico La inversión total en energía limpia es un tercio de lo propuesto por la AIE

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alerta sobre la falta de inversión en energía limpia. Sólo un 2% de la masa sin precedentes de billones de dólares y euros que los gobiernos a escala global han desplegado a través de sus bancos centrales para dar apoyo fiscal destinado a sostener y reconstruir las economías se ha destinado a medidas de energía limpia. Las emisiones globales de CO2 van camino de establecer un nuevo récord en 2023.

Las sumas de dinero público y privado que se han movilizado a escala internacional por los planes de recuperación es notoriamente insuficiente para alcanzar los objetivos de clima declarados por los gobiernos y consensuados en la Conferencia del Clima de París en 2015. Esta escasez es particularmente apreciable en las economías emergentes y en desarrollo, muchas de las cuales hacen frente a retos financieros específicos que la AIE ha analizado en su estudio sobre la transición energética en estas naciones.

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Fuera de la senda

«Ateniéndonos a la planificación del gasto de los gobiernos en sus planes de recuperación, las emisiones globales de CO2 van a alcanzar niveles récord en 2023 y van a continuar subiendo en los años siguientes. Esto va a dejar al mundo lejos de la senda hacia emisiones netas cero en el 2050 que la AIE detalló en su reciente trabajo Hoja de Ruta Global hacia las Emisiones Netas Cero», dijo ayer el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.

Emisiones de CO2 en relación a la energía bajo diferentes trayectorias de recuperación sostenible, 2018-2023. Fuente: AIE

Estos son los resultados que la AIE ha extraído de su Rastreador de Recuperación Sostenible que la institución lanzó públicamente la víspera «con el objetivo de asistir a los responsables de diseñar las políticas para evaluar hasta qué punto los programas de recuperación están moviendo la aguja respecto del clima. La nueva herramienta on line es una contribución a la reunión ministerial del G20 sobre Medio Ambiente, Clima y Energía a desarrollarse en Nápoles hoy y mañana bajo la presidencia de Italia».

Honrar las palabras con dinero

El Rastreador monitoriza el gasto de los gobiernos asignado a la recuperación sostenible de sus economías y luego estima cuánto de este gasto va destinado a impulsar en general la inversión en energía limpia y hasta dónde esto afecta la trayectoria de las emisiones globales de CO2.

A escala global, de los 16 billones de dólares de rescate fiscal movilizado, 380.000 millones de dólares han sido asignados a energías renovables.

Este instrumento digital considera más de 800 políticas nacionales para la recuperación sostenible que están disponibles de forma pública en la página web de la AIE.

«Desde que irrumpió la crisis de la Covid-19, muchos gobiernos han hablado de la importancia de reconstruir mejor para un futuro más limpio, pero muchos de ellos aun deben alinear la inversión con sus discursos. Pese a un aumento de ambiciones climáticas, la cantidad de fondos para la recuperación económica que se están gastando en energía limpia es una fina porción del total de la tarta», de acuerdo con el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.

Los gobiernos han movilizado 16 billones de dólares en apoyo fiscal a lo largo de la pandemia de Covid-19, en su mayor parte centrados en la financiación de emergencia para aliviar la situación de las familias y las empresas. Sólo un 2% de ese total se ha asignado a la transición hacia la energía limpia, de acuerdo con la Agencia.

En definitiva de los 16 billones de dólares de rescate fiscal de las economías a escala global el dinero asignado a energías renovables ha sido de 380.000 millones de dólares. Esta cifra representa poco más de un tercio del billón de dólares que la AIE, con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), consideró que era necesario invertir en energías renovables «para potenciar el crecimiento global, crear millones de puestos de trabajo y poner al mundo sobre la senda para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París».

Distribución y destino de las inversiones en energía limpia a nivel global. Fuente: AIE

El Rastreador

De acuerdo con el Rastreador de la AIE, todos los sectores clave resaltados en el informe de la AIE, Plan para una Recuperación Sostenible, no reciben por parte de los responsables de las políticas la atención adecuada.

Los planes actuales de los gobiernos solo incrementan el gasto público y privado en energía limpia en torno a los 350.000 millones de dólares anuales para el 2023- esto representa apenas un 35% de los previsto en el Plan de la AIE.

El Rastreador muestra las agudas disparidades geográficas que aparecen en las inversiones en energías limpias. La mayor parte de los fondos son movilizados en las economías avanzadas, que se acercan a sólo el 60% de los niveles de inversión previstos en el Plan de Recuperación Sostenible de la AIE. Las economías emergentes y en desarrollo, muchas de las cuales tienen un escaso margen fiscal, hasta ahora han movilizado solo el 20% de los niveles aconsejados de inversión.

Alcanzaremos nuevos récord de emisiones

«La inversión en energías limpias no sólo está lejos de lo que se necesita para poner al mundo en la senda de alcanzar el nivel de emisiones cero para mediados del siglo, no es ni siquiera suficiente para impedir que las emisiones globales crezcan hasta nuevos niveles récord. Muchos países -especialmente aquellos con las mayores necesidades- se pierden también los beneficios que unas inversiones bien planificadas en energías limpias traen aparejadas, tales como un crecimiento económico más fuerte, nuevos empleos y el desarrollo de las industrias de la energía del futuro», dijo Birol.

Es llamativo que no se haya cuestionado de qué forma países al borde la quiebra económica y política podrían hacer frente a ese esfuerzo.

«Los Gobiernos deben aumentar su gasto y acción política de forma rápida para cumplir con los compromisos adoptados en la Conferencia de Partís de 2015 -incluida la vital provisión de financiación por parte de las economías avanzadas al mundo desarrollado», añadió Birol.

Una vez más no hay una propuesta para las economías que carecen de recursos financieros… El director de la AIE concluyó con un mensaje para que el esfuerzo sea continuado más allá del horizonte inmediato señalando que el objetivo de emisiones cero aun se podía alcanzar.

Mientras tanto de los datos disponibles queda claro que los gobiernos de las economías avanzadas han asignado en torno a 76.000 millones anuales entre el 2021 y el 2023 para energías limpias mientras que las naciones en desarrollo han asignado 8.000 millones con el mismo objetivo.

En conjunto, las naciones del G7 destinaron más de 189.000 millones de dólares a apoyar al sector de los combustibles fósiles: el carbón, el petróleo y el gas, mientras que las formas limpias de energía recibieron 147.000 millones.