Ajuste de CO2 en la frontera: entre la discrecionalidad y la descarbonización de la competencia

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo ha comunicado una resolución proponiendo un mecanismo de ajuste de CO2 en las fronteras (CBAM por sus siglas en inglés) compatible con las normas de la OMC.

En su resolución, los eurodiputados apoyan la introducción de un CBAM compatible con la OMC para fijar un precio para el CO2 asociado a las importaciones de ciertos bienes producidos fuera del bloque. Consideran que sería un incentivo para que las industrias dentro y fuera de las fronteras comunitarias se descarbonicen de acuerdo con los objetivos del Acuerdo de París.

Soportarían este sobreprecio los bienes del sector eléctrico y los de los sectores industriales intensivos en energía: el cemento, el acero, el aluminio, las refinerías de petróleo, el papel, el vidrio, los productos químicos y los fertilizantes, que siguen recibiendo importantes asignaciones gratuitas y representan todavía el 94% de las emisiones industriales de la UE. Actualmente la UE produce el 9% de las emisiones mundiales de CO2.

El ajuste en frontera y la industria europea

No tiene sentido que reduzcamos nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, si aumentamos la importación de CO2 del exterior.

Ursula Von der Leyen. Davos, 2020.

Hay un amplio consenso en las instituciones de la Unión sobre la existencia de un riesgo de fuga de carbono ante el que es preciso actuar. El objetivo es reducir antes de 2030 en un 55% las emisiones de gases con efecto invernadero que la UE producía en 1990 evitando que la diferencia de costes impulse una nueva deslocalización de las industrias continentales.

En numerosas ocasiones Ursula von der Leyen ha declarado que el deseo de Europa es acompañar a terceros países en la reducción de emisiones, sin embargo esta disposición a la cooperación en ningún momento ha frenado el desarrollo de las tres líneas estratégicas de la UE sobre el clima: fiscalidad, reducción en el mercado interno e imposición de aranceles a las importaciones de países menos comprometidos.

Críticas y peligros

Sin embargo, los integrantes de la Comisión de Medio Ambiente señalan que estos mecanismos deben diseñarse exclusivamente con fines climáticos y no utilizarse como una herramienta proteccionista. Esta es precisamente una de las alegaciones presentadas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Algunos países como China consideran incompatibles los mecanismos CBA con la regulación internacional del comercio y alegan que de implantarse supondría una transferencia de riqueza de países en desarrollo a países ricos. En la UE se espera aplicar solo a unos pocos países, pero no está claro que esa discrecionalidad vaya a ser aceptada por la OMC.

En su dictamen sobre Mecanismos fiscales para reducir las emisiones de CO2 el Comité Económico y Social Europeo (CESE), acoge favorablemente el enfoque de la Comisión para establecer una tarificación del CO2, considera que se ha centrado en el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) y recomienda elaborar también nuevas medidas fiscales que permitan completar el actual RCDE.

Mucho más critica se muestra la Mesa Redonda Europea sobre Cambio Climático y Transición Sostenible (ERCST), organización independiente que analiza políticas sobre el cambio climático. Este grupo considera que no se pueden diseñar mecanismos de ajuste de CO2 en frontera sin tener en cuenta las disposiciones sobre los derechos de emisiones. De modo que ambas cuestiones deberían ser tratadas como un único proyecto en el seno de la UE.

Por otro lado, en su informe -elaborado bajo el auspicio de los gobiernos alemán y francés y de las compañías e instituciones Enel, Eurofer, FuelsEurope, Heidelberg Cement, Metinvest, y Solvay– aprecian un cambio en la actitud en el abordaje que la Comisión ha hecho sobre este tema en el último año.

Las expectativas sobre un CBA se han ampliado para incluir la generación de ingresos como una nueva fuente que permita elevar temporalmente los recursos propios de la UE y ayudar a financiar el Plan de Recuperación para Europa.

Ajustes fronterizos de carbono en la UE: problemas y opciones

Esto, según la organización ha dado pie a un nuevo debate: ¿los ajustes de carbono están siendo pensados como un mecanismo para nivelar condiciones comerciales o como algo más?

Apuntan que los ajustes en frontera podrían adoptar la forma de un instrumento basado en el precio, que incluiría impuestos y derechos de aduana o, alternativamente, basarse en la cantidad y estar unido a una ampliación del sistema de comercio de emisiones (ETS).

Si el diseño requiere que los importadores tengan derechos de emisión de la UE que deben comprarse bajo el límite actual del ETS, esto controlará la dinámica del mercado y claramente tendrá un impacto en los precios y la liquidez. También requerirá una revisión de los parámetros de la reserva de estabilidad del mercado.

Andrei Marcu, fundador y director general de ERCST

España y las fronteras de carbono

En España la Ministra Maroto se ha mostrado a favor de implantar un impuesto al CO2 en la frontera UE, ya que permitiría igualar precios entre la producción local y la importada, sin perjudicar a la industria europea.

Arcelor Mittal es una de las empresas que se ha lanzado a hacer campaña en favor de la descarbonización e instalación de sistemas CBA. A través de un manifiesto, la siderúrgica ha expresado su convicción de que dicho mecanismo ayudará a crear las condiciones de mercado y el marco de protección necesarios para que las empresas puedan acometer inversiones e impulsar su transición hacia un balance cero en emisiones de carbono sin que se produzcan importantes perturbaciones en el tejido industrial.

Según la multinacional siderúrgica de origen indio y con fuerte presencia en Europa, a los productores que exporten acero a la UE se les debería cobrar el mismo coste marginal por emisiones de carbono que pagan los fabricantes europeos en el marco del ETS. Una opinión que comparte la patronal del sector en España, Unesid que es miembro de Eurofer.

Todo parece indicar, que en cuestión de meses, será una realidad.