Ajuste en frontera: la otra cara

El Consejo, la Comisión y el Parlamento, grupos ecologistas y hasta industrias contaminantes como Arcelor, son partidarios del ajuste en frontera del CO2 contenido en las importaciones. La selección de países sobre los que aplicaría sigue sin conocerse. Difícilmente podrá argumentar no ser arbitraria, con lo que los problemas con la OMC vendrán de la mano. La posibilidad de que lo recaudado contribuya significativamente a la financiación de los planes de recuperación es dudosa. Y ni siquiera está claro el sistema de cálculo por el que se optará. ¿Podemos estar tan seguros de que hay un consenso?