La Agencia Europea de Medio Ambiente acaba de publicar un nuevo marco analítico para identificar las acciones que pueden llevar a cabo empresas y administraciones para implementar modelos de negocio circulares. Un elemento que tendrá cada vez más peso a la hora de seleccionar proyectos para su financiación por los fondos de recuperación.

El Programa de la Presidencia portuguesa del Consejo de la UE, presentado ayer, incluye el lanzamiento del Año Europeo del Ferrocarril este marzo en Lisboa. La efemérides servirá al gobierno de Costa para promover la intermodalidad con el transporte marítimo en toda la Unión y dar un impulso a la recuperación de la densidad y capilaridad ferroviaria abandonada desde los 90. En España, mientras tanto, la liberalización del servicio de alta velocidad, oficialmente inaugurada el pasado 14 de diciembre sigue sin hacer realidad el AVE low cost. El propio ministro duda de que pueda achacarse el nuevo fiasco ferroviario al Covid. Pero las disyuntivas estratégicas para España y Portugal están en otro ámbito: la logística.

La transición a un nuevo modelo de transporte está sufriendo su primer traspié en Alemania. La exitosa campaña de promoción de vehículos eléctricos ha producido una brecha entre el número de coches eléctricos en circulación y los puntos de recarga. Mientras tanto, España queda fuera de la red de factorías de baterías y el gobierno y los sindicatos buscan inversores en Asia.