Maersk con el biometanol, Konsberg con las baterías, Corvus y Toyota con los motores de Hidrógeno, Renault con la vela… el transporte marítimo cero emisiones no tiene una senda tecnológica evidente. Lo que si resulta claro es que, como apunta la Organización Marítima Internacional, es que la transición es urgente: los buques mercantes representan un un 2,5% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, muy cerca de las emisiones conjuntas de Italia, Francia y España.

El Ministerio Federal de Economía de Alemania presentó el octavo informe de seguimiento de la Transición Energética. El ministerio de Peter Altmaier se muestra complaciente: los objetivos de renovables se han superado y la transición marcha por buen camino y a buen ritmo. Sin embargo, el dictamen del comité de expertos que acompaña al informe niega su hipótesis de partida y recomienda un cambio radical para evitar el colapso de la transición ecológica en el país que más rápidamente avanza en Europa. Las empresas alemanas podrían compensar sus emisiones con electricidad producida con fuentes renovables en España, Grecia y otros países europeos.

Una conferencia auspiciada por el Parlamento Europeo (PE) por cuenta de la Comisión Europea (CE) ha puesto al rojo vivo un tema sujeto a fuerte controversia: una propuesta de reforma fiscal de la Unión Europea que deberían asumir los estados miembro para acelerar la reducción de las emisiones de carbono. La conferencia fue el puntapié inicial de un proyecto que promete enfrentar a la CE con buena parte de los 27 socios. Este será sin duda un debate de importancia capital para el futuro de la Unión.

Pocas innovaciones producen tantas expectativas y esperanzas en el mundo energético e industrial como el hidrógeno. Sectores enteros, desde el aluminio al transporte, exploran e invierten en tecnologías ligadas a este gas en el que muchos han querido ver la base de una nueva economía descarbonizada. Y sin embargo no faltan problemas tecnológicos y sobre todo políticos, por resolver. Hoy resumimos los tres problemas más acuciantes que preocupan a los inversores verdes.