Baterías para coches eléctricos: pacto de última hora salva la producción de VW y GM

Fábrica de baterías para coches eléctricos de SKI en Georgia, EEUU

Esta semana se aireó un acuerdo de última hora entre dos fabricantes de baterías para coches eléctricos cuyo conflicto amenazó una inversión de 2.600 millones de dólares en el estado de Georgia, y la paralización de la fabricación de coches eléctricos por parte de General Motors y Volkswagen en el mercado estadounidense.

En este artículo

Un conflicto en EEUU entre fabricantes coreanos de baterías para coches eléctricos…

El pacto, al que se han referido los analistas como la mejor de las soluciones se produjo una semana antes de que venciera el plazo para que el gobierno del presidente estadounidense Joseph Biden vetara una resolución clave de la Comisión de Comercio Internacional (CCI) de la Secretaría de Comercio estadounidense.

El organismo, que es autónomo, dio la razón a LG Chem sobre la sustracción de secretos industriales por parte de SKI y dictó una resolución que le impedía importar baterías para coches eléctricos y materiales para su fabricación por una década. La disposición de la CCI de hecho constituía una seria amenaza para la industria del automóvil en Estados Unidos, porque LG Chem no puede abastecer todo el mercado. Pero además suponía el riesgo de que se extendiera a escala internacional…

Para tener una idea de la escala del conflicto es necesario tener en cuenta que el programa de inversiones en infraestructuras aprobado por el presidente Biden, cuyo orden de magnitud es de 2,3 billones de dólares, destinará 174.000 millones de dólares a la activación de los vehículos eléctricos en la industria automotriz.

Por otra parte Georgia, dónde estará la fábrica de SK Innovation, ha sido un estado clave para Biden porque permitió el control del senado gracias a su gobernador, quien está profundamente comprometido con el proyecto de 2.600 millones de dólares ya en construcción y que daría empleo a 2.600 trabajadores.

La resolución de la CCI estableció un bloqueo de 10 años de las importaciones de baterías para coches eléctricos y materia prima para la fábrica. A pesar de que la resolución establecía un periodo transitorio para que los fabricantes de coches encontraran proveedores alternativos y daba a SK Innovation también un plazo para mantener la producción, el golpe a la industria del automóvil hubiera sido considerable.

…pone a Ford y Volkswagen en el precipicio

El Ford F-150, el modelo eléctrico estrella de Ford, estuvo a punto de convertirse en inviable por la posible falta de proveedores de baterías para coches eléctricos.
Ford F-150, el modelo eléctrico estrella de Ford, estuvo a punto de tornarse inviable por la ausencia de proveedores de baterías para coches eléctricos

Ford cuenta con las baterías para coches eléctricos que se van a producir allí para equipar su modelo estrella en ventas, la pick up F-150 ahora en su versión eléctrica. Mientras que VW depende de esas baterías para la producción del crossover ID.4.

Uno de los hechos a tener en cuenta es que, desplazado Trump, Estados Unidos puede volver a ser una plataforma significativa para la exportación de coches alemanes como VW, o BMW a Asia, en especial China.

La CCI falló en febrero mantener en pie la resolución recurrida por SKI, pero procesalmente existe un plazo de 60 días para que el gobierno de Biden decidiera si la resolución se vetaba sobre la base del potencial impacto sobre los consumidores y la libertad de competencia o adquiría firmeza. Ese plazo vence este domingo.

El asunto quedó en manos de la Representante de Comercio, Katherine Tai. Ésta se involucró en las negociaciones hasta último momento intentando que las partes alcanzaran un acuerdo. Fuentes próximas a las negociaciones señalaron que estas se extendieron durante meses con la presencia de funcionarios de la administración.

En estas negociaciones ambas empresas, con el afán de volcar a su favor la resolución, prometieron cifras de inversión espectaculares. SKI por un lado dijo que si el laudo final no le era favorable cesaría la construcción de la fábrica mientras ofrecía, si salía bien parada del lance, añadir a la inversión otros 2.400 millones de dólares para llevar el empleo total en la planta a 6.000 trabajadores en 2025.

Para no ser menos LG Chem dijo que estaba proyectando aumentar su producción de baterías para coches eléctricos en EEUU donde está construyendo una planta en sociedad con General Motors en Ohio, y que para ello estudiaba la posibilidad de construir una segunda fábrica en Tennessee. Finalmente el acuerdo alcanzado supone el pago por SKI a LG Chem de 1.800 millones de dólares, además del pago de regalías sobre un determinado plazo de tiempo.

Los antecedentes

La Chevrolet Silverado elétrica de GM

El fabricante de baterías baterías para coches eléctricos de iones de litio para automóviles coreana LG Chem (LGC), filial del conglomerado de electrónica del mismo nombre, denunció en 2019 a su competidora SK Innovation (SKI), también coreana, por espionaje industrial ante la Comisión de Comercio Internacional (CCI) de la Secretaría de Comercio estadounidense en Washington.

Ambas empresas son proveedores vitales para la industria global del automóvil no sólo en el norte de América, sino también en Europa y Asia. Compiten en un mercado por ser proveedores de una industria en plena transformación del motor de combustión interna al eléctrico como unidad motriz.

La importancia de la seguridad en la cadena de suministro de baterías para coches eléctricos en un momento de transformación de ese sector industrial fue puesta de relieve hace dos años por la Unión Europea (UE) que decidió conceder ayudas por 3.200 millones de euros para la investigación y desarrollo de proyectos para este sector en el marco de las industrias que consideran estratégicas para el futuro del bloque económico. Europa es uno de los principales fabricantes de coches del mundo y los movimientos de consolidación en el sector tocan de lleno al mercado europeo como lo demuestra el acuerdo para la fusión entre Fiat-Chrysler y Peugeot.

De acuerdo con LG Chem su competidor firmó grandes contratos para el suministro de baterías para coches eléctricos con sus clientes gracias al robo de secretos comerciales, destruyendo luego las pruebas.

SKI admitió haber obtenido un conocimiento parcial de los desarrollos de la competencia porque contrató personal de LG Chem, pero negó que se trate de información que pueda ser considerada secreto comercial.

Sin embargo su alegato, según el cual no debería ser citada judicialmente porque todos los documentos relevantes que se refieren a este asunto fueron destruidos antes de que se iniciara el litigio en Estados Unidos, fue en realidad un error fatal. La CCI se inclinó a favor de los argumentos de LG Chem entre otras cosas por la destrucción de pruebas. Para la CCI la destrucción de documentación relevante equivalía a una admisión de culpabilidad.

El litigio pudo ser el fin de la planta que la empresa construye en Jackson County, a solo 160 kilómetros de la planta de su principal cliente en Estados Unidos, Volkswagen, en Chattanooga. La empresa alemana anunció en 2018 que SKI sería su proveedor para la producción masiva de coches eléctricos destinados a competir en el mercado estadounidense con el Tesla 3.

Ford por su parte era el otro afectado porque quiere dotar con motores de SKI a la versión eléctrica de la furgoneta con caja abierta F150. El otro coche eléctrico anunciado por Ford, el Mustang Mach-E, llevará baterías para coches eléctricos de LG Chem.

Para la industria del automóvil, tanto europea como estadounidense, el conflicto era una amenaza para su cadena de suministro.

El Representante de Comercio tiene autoridad para anular cualquier decisión que adopte la CCI. Existe un antecedente en este sentido, bajo el Gobierno de Barak Obama, que en el 2011 bloqueó una prohibición para la venta de ciertos modelos de iPhone e Ipad tras una resolución favorable a Samsung por la CCI gracias a la intervención del Representante de Comercio.

Los gobiernos estadounidenses consideran que la dependencia de las baterías para coches eléctricos importadas es un riesgo para la industria del automóvil. Las grandes inversiones en el sector del coche se centran en asegurar el suministro de baterías en proximidad entre otras cosas por el coste de su transporte.

VW se asoció para la producción de baterías propias con la sueca Northvolt, mientras General Motors tiene una sociedad conjunta con LG Chem para fabricar baterías destinadas a motorizar su furgoneta de caja abierta, la Silverado, competencia de la F-150 de Ford.

La producción de baterías se hará en una fábrica de la propia GM. La inversión conjunta supone 2.300 millones de dólares. El pacto de último momento entre las empresas coreanas evita que el gobierno tenga que intervenir y elimina para SKI el riesgo de que la Representante de Comercio no vetara la resolución de la CCI.