CBAM: Europa hace público el paquete de medidas para la descarbonización acelerada

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Bajo la designación de Mecanismo de Ajuste en fronteras del Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) la UE introduce por primera vez en la historia del comercio internacional el criterio de la cuantía de emisiones incorporadas a determinados productos en su proceso de producción. Bruselas apuesta a un pacto transatlántico tácito con Washington.

El mecanismo ideado supone la introducción paulatina de los recargos en la misma medida que se vaya retirando la asignación gratuita de derechos de emisión de CO2 a las industrias simétricas europeas en un proceso que se iniciaría en el 2026 y acabaría una década después.

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¿A qué afecta el mecanismo de ajuste de CO2 (CBAM)?

La tasa se aplicará en principio a las importaciones de acero, aluminio, energía, cemento y fertilizantes.

La aplicación de la CBAM en la misma proporción que se retiran los derechos asignados ha sido justificada por las fuentes consultadas en la necesidad de evitar procedimientos susceptibles de ser denunciados ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La medida podría ser calificada de audaz en términos de comercio internacional. Las industrias europeas afectadas piden la supervivencia de los derechos asignados de forma gratuita junto a la tasa en frontera. Por su parte las ONG defensoras del medio ambiente descalifican esta forma escalonada de introducir la tasa.

La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, intentó sacar lustre a la placa de bronce de la Unión Europea, al afirmar que Europa es el primer continente que se dota de una estructura jurídica destinada a descarbonizar la economía de forma efectiva para el 2030. Se le olvidó mencionar que se trata de una propuesta que llevará sin dudas a muchos choques políticos dentro del Consejo Europeo y con el Parlamento Europeo en el inevitable recorrido hasta su aprobación.

Es más, no hay garantía alguna de que el paquete sea aprobado tal cual está. La amenaza de una pobreza energética extrema en países del Este europeo en los cuales la calefacción no es un bien suntuario sino una necesidad para la supervivencia, al igual que un vehículo para desplazarse al trabajo o el transporte público, van a pasar factura.

CBAM: Un pacto transatlántico que da pie a una nueva guerra comercial

Pese a todo esto, desde el punto de vista del enfoque internacional de la cuestión, la CE con la CBAM apunta a un pacto estratégico con Estados Unidos.

Esta es la nación menos afectada en el comercio bilateral con Europa por el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Fronteras porque el volumen de importaciones de acero, aluminio, fertilizantes y energía es despreciable en comparación con otros socios comerciales del viejo continente.

A EEUU le permitiría impulsar un mecanismo similar para defender a la industria nacional de la competencia de Brasil, China o países del Este

De acuerdo con fuentes diplomáticas consultadas por EU GREEN DEAL NEWS «para Washington la aprobación del CBAM no es una sorpresa, el presidente Joseph Biden recibió explicaciones sobre la posibilidad de la aplicación de esta tasa durante su reciente viaje a Europa». Lo que la fuente no mencionó es el hecho que Biden ya mencionó desde 2019 y durante su campaña electoral la posibilidad de valorar las emisiones de carbono en los bienes de importación para aplicarles una tasa compensatoria. Esto no lo ignora la CE.

De forma explícita o implícita Bruselas aspira a un pacto transatlántico sobre este tema. A su favor juega el hecho que al amparo de la protección del medio ambiente un derecho de importación carece de las connotaciones de un arancel proteccionista aunque al final desempeñe el mismo papel.

Es una nueva versión de la guerra comercial en la era del Acuerdo de París al que todo el mundo dice querer honrar. Para Biden es un puente de oro para impulsar una mecanismo similar cuyo papel sería defender a la industria estadounidense del aluminio y el acero, los fertilizantes y el cemento de la competencia que supone la producción en Brasil, China y algunos países del Este europeo por ejemplo en los tubos de acero al carbono para la industria petrolera.

Es sólo un ejemplo, pero desde luego vale, si no que se lo pregunten a Tubacex. La adopción de este mecanismo permitiría a Washington sustituir aranceles calificados de proteccionistas por una tasa en frontera al carbono y desnaturalizar el efecto político de las protestas de los socios comerciales.

No hay prueba alguna de que exista un acuerdo de esta naturaleza, pero no cabe la menor duda que en la visita que la canciller alemana Angela Merkel hará a Washington la próxima semana para una reunión de alto nivel con Joseph Biden se tratará el tema.

Las fuentes diplomáticas en Berlín sugirieron que en la agenda de Merkel la cuestión de Ucrania está en primer lugar. Esto atañe a las relaciones con Rusia. Pero, más allá de las sanciones aplicadas a Moscú tras la anexión de Crimea cedida a Ucrania en 1954, entre la CBAM y Moscú no hay un abismo.

Rusia es el socio comercial europeo más afectado por la tasa de carbono en frontera. Es el primer exportador con diferencia a la UE de hierro, acero, y aluminio. Le sigue Turquía y en tercer lugar en estos metales está Ucrania. Rusia exporta a la UE 3.130 millones de euros anuales de aluminio y 3.910 de acero e hierro, comparado con los 530 millones de euros de Estados Unidos. Por su parte Turquía suministra acero e hierro por importe de 3.530 millones de euros y 1.300 millones en aluminio. Ucrania es el tercero en importancia con 2.620 millones de euros en acero e hierro.

La cuestión rusa y el reparto de mercados

Historia de la producción a nivel mundial de aluminio. Fuente: European Aluminium

Se habla mucho de las importaciones de acero chino en régimen de dumping pero sus exportaciones de acero e hierro a la UE son de 1.670 millones de euros. Proporcionalmente son más importantes sus exportaciones de aluminio por importe de 1.950 millones de euros.

De tal suerte que un pacto, incluso tácito, con Estados Unidos es más que factible. El pacto se reflejaría con la adopción por Estados Unidos de un mecanismo de ajuste en frontera de carbono lo que implicaría que dos grandes bloques comerciales toman una iniciativa que no los afecta mutuamente pero afecta de forma directa a terceros con los que existen disputas: Rusia y Turquía notoriamente.

Aunque hay varios otros en la lista como la Unión de Emiratos Árabes por sus exportaciones de aluminio. Curiosamente el flujo de gas de Rusia a Europa menguó por la parada técnica de los gasoductos de Yamal y Nord Stream I. Pero la guinda fue la caída de suministro desde Ucrania que según el «Boletín Gas Industrial» de la Asociación para un Gas Industrial Competitivo tuvo motivaciones políticas. El boletín no aclara si estos motivos tienen que ver con el conflicto entre Ucrania y Rusia o si están relacionados con las tensiones entre Moscú y Bruselas.

La reciente reunión entre Joseph Biden y Vladimir Putin de acuerdo a los comunicados de ambas partes versó sobre la descarbonización, aunque no se difundieron acuerdos concretos y las respectivas delegaciones sólo resaltaron el interés común en la defensa del medio ambiente.

Mientras tanto una de las primeras industrias mundiales del aluminio, la anglo rusa En+ Group plc. que es la vieja Rusal, propiedad antes del magnate Oleg Deripaska, que adquirió la mayor red de generación hidroelétrica de Rusia y es el mayor productor de energía hidroeléctrica independiente del mundo. La compañía ha barajado sus cartas con la descarbonización de su producción escindiendo los activos más contaminantes en otro vehículo empresarial. Lo cual equivale a decir que la parte del león de las importaciones de aluminio ruso no soportarán recargos.

Aun así la empresa invitó a la UE a adoptar una posición menos dura en las negociaciones sobre el Mecanismo de Ajuste, y argumentó en favor de un acuerdo bilateral entre Rusia y la UE con un periodo de adaptación. Es necesario tener en cuenta que Rusia es el principal suministrador de gas natural a la UE a través de los gasoductos de Ucrania y North Stream I y II. Lo cual constituye una palanca formidable.

El horizonte está en septiembre

En esta compleja ecuación queda pendiente el resultado de las elecciones generales en Alemania previstas para septiembre en las cuales la posibilidad de un voto mayoritario a Los Verdes no se descarta. Un desenlace de esta naturaleza cambiaría radicalmente las reglas del juego.

Mientras tanto se abre un prolongado periodo de negociaciones para aprobar el paquete anunciado ayer, en las cuales se va a dirimir hasta que punto los economías más pobres de Europa están dispuestas a soportar un castigo económico proporcionalmente mayor de un lado.

Del otro quienes se van a enfrentar a este modelo de transición por los conflictos sociales que pueden desatar, como es el caso de Francia quien debió dar marcha atrás en un incremento del precio de los combustibles fósiles tras el estallido protagonizado por los denominados chalecos amarillos.