Claves del 12 de marzo

Planta Solar

Altmaier firma una declaración conjunta de intenciones sobre cooperación de hidrógeno entre Alemania y Arabia Saudí. El acuerdo subraya la voluntad de ambos países de cooperar estrechamente en las áreas de generación, procesamiento, aplicación y transporte de hidrógeno verde. Para lograr los objetivos del Acuerdo Climático de París y dar forma con éxito a nuestra transición energética, Alemania depende de la importación de hidrógeno neutro para el clima, anunciaba el Ministro Federal Altmaier. Debido a las buenas condiciones para generar electricidad renovable, Arabia Saudita podría convertirse en un importante importador de hidrógeno verde a largo plazo.

El mercado eólico registró en 2020 100 Gigawatios de nueva construcción. La mayoría de ellos han sido en tierra (93%), sin embargo, el número de nuevas turbinas marinas se redujo. El volumen total marcó un caída del 13% en comparación con 2019. Cuatro fabricantes concentran más de la mitad (51%) de las palas implementadas: General Electric (GE), Vestas, Goldwind y Envision. Siemens Gamesa mantiene el liderazgo en el mercado eólico marino.

Planta Solar

En Alemania se preguntan por qué se instalan parques solares en tierras cultivables. Los inversores están construyendo cada vez más sistemas solares en tierras agrícolas. El Dr. Olaf Zinke, analista de mercados agrícolas y editor de Agrarheute cree que la causa es simple: Los precios de arrendamiento de las áreas solares son hasta diez veces más altos que los de las tierras cultivables. Los precios pueden llegar hasta los 2.000 y 3.000 euros por hectárea. Ingresos que además son recurrentes durante al menos 20 años. Algunos de estos parques solares alcanzan extensiones de más de 100 hectáreas.

E.ON, Salzgitter AG, y Linde anuncian el inicio del proyecto Wind Hydrogen Salzgitter – WindH2, único en su género en Alemania. En el futuro producirá hidrógeno verde en las instalaciones de la acería de Salzgitter utilizando electricidad procedente de la energía eólica. Su activación supone un paso importante y sin precedentes hacia la descarbonización de la industria siderúrgica. Con WindH2, los socios quieren adquirir conocimientos y experiencia en la producción in situ de energía eólica e hidrógeno, así como su integración en los complejos procedimientos y procesos de una acería integrada. Los costes de todo el proyecto ascienden a unos 50 millones de euros. Se trata de asegurar puestos de trabajo altamente cualificados y de seguir desarrollando nuestra base industrial. A medida que aumente el coste del CO2, el acero ecológico también será cada vez más económico, ha declarado el Ministro de Medioambiente, Energía, Construcción y Protección al Clima de Baja Sajonia, Olaf Lies.

RWE construye su primer proyecto fotovoltaico flotante: 13.400 paneles solares en un lago en la región de Brabante (Países Bajos). Actualmente, RWE está ampliando su cartera holandesa con cuatro nuevos parques eólicos terrestres y un parque solar en construcción. En 2018, RWE realizó la primera fase de Solar Park Amer, instalando más de 2.000 paneles fotovoltaicos en el techo de su planta de energía. Se espera que la construcción del proyecto fotovoltaico flotante comience a principios de agosto y se ponga en servicio a fines de 2021. La electricidad verde generada por Solar Park Amer (en la azotea, en el suelo y fotovoltaica flotante) equivale al consumo anual de electricidad de unos 2.300 hogares holandeses. También participa en la iniciativa GET H2 junto a bp, Evonik, Nowega, OGE, Salzgitter Flachstahl y Thyssengas. El objetivo del proyecto es crear las bases de una infraestructura europea para el hidrógeno verde. Juntas planean producir, transportar y almacenar hidrógeno verde ecológico procedente de energías renovables. Mediante el uso de hidrógeno verde en refinerías, en la producción de acero y para otros usos industriales, esperan evitar emisiones de CO2 de hasta 16 millones de toneladas para 2030.

Wells Fargo fija como objetivo de lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050. Medirá y publicará las emisiones generadas por su cartera de inversiones, financiará tecnologías de innovación climática y lanzará un Instituto de Finanzas Sostenibles para gestionar un fondo de 500.000 millones de dólares dedicado a proyectos sostenibles hasta 2030.