Claves del 21 de junio

Larry Fink, presidente de BlackRock Larry Fink, presidente de BlackRock

BlackRock decidirá si una inversión es o no sostenible. La gestora estadounidense de inversiones se asocia con Baringa, líder en la industria de escenarios de cambio climático, para establecer el estándar en la modelización de los impactos del cambio climático y la transición a una economía baja en emisiones de carbono en activos financieros para los inversores, los bancos y otros clientes.

Larry Fink, presidente de BlackRock
Larry Fink, presidente de BlackRock

La UE analiza retirar la biomasa de la clasificación de energías renovables. El borrador de la propuesta de la Comisión Europea establece que sólo las instalaciones que produzcan un 70% menos de emisiones que los combustibles fósiles contarán como renovables. El objetivo de la nueva regulación es utilizar la quema de madera sólo cuando sea indispensable, para favorecer la conservación de los bosques. Su aprobación supondrá un varapalo para los países nórdicos, principales defensores de este tipo de generación.

Tras la visita del presidente Moon a España, Iberdrola y la Asociación Española del Hidrógeno anuncian planes de expansión a Corea del Sur y Asia Pacífico. Iberdrola ha formalizado un memorandum de entendimiento con GS Energy para el desarrollo conjunto de proyectos eólicos y fotovoltaicos. Por su parte, la Asociación Española del Hidrógeno anuncia la ampliación de su red de cooperación internacional con Corea.

La Organización Marítima Internacional (OMI) acaba de adoptar definitivamente las primeras medidas concretas destinadas a implementar su estrategia de reducción de emisiones. Los barcos deberán instalar nuevos equipos, como limitadores de potencia, a más tardar en 2023, y cada año se asignará a los buques una calificación individual de la intensidad real de emisiones (consumo del barco/distancia recorrida) (calificación de A a E) sobre la base de su desempeño durante el año anterior, en referencia a umbrales que se reducirán de año en año. Estas medidas conducirán a una reducción de la velocidad de ciertos barcos o incluso favorecerán la propulsión a vela. En la recta final de las negociaciones, la mayoría de los Estados Miembros votaron a favor de una reducción de emisiones del componente operativo limitada al 11% entre 2020 y 2026, con un compromiso de revisión en 2025. Además, el Comité adoptó formalmente una prohibición progresiva para los buques que operan en aguas árticas y utilicen o transporten fueloil pesado entre 2024 y 2029.