Claves del 25 de febrero

La Comisión Europea propone crear diez nuevas asociaciones europeas entre la UE, los Estados miembros y/o la industria para desplegar una cadena de valor europea para tecnologías de hidrógeno limpio, mejorar la competitividad del transporte por ferrocarril, descarbonizar la aviación y apoyar el uso de materias primas biológicas renovables en la producción de energía. La UE dedicará casi 10.000 millones de euros y los socios deberán como mínimo aportar una cantidad equivalente de inversión.

Timmermans presenta la estrategia de adaptación climática de la UE. Según el Comisario tendrá que ayudar a que la Unión Europea no solo sea climáticamente neutra sino también resiliente al clima para 2050. Incluye más recopilación e intercambio de datos para que la adaptación sea más inteligente, la creación de un Observatorio de Salud Climática y el diseño de nuevos marcos fiscales. El vicepresidente también anunció la colaboración con el Banco Europeo de Inversiones para impulsar la financiación y estrechar la brecha entre planificación e implementación. También tuvo unas palabras para el papel que debe desempeñar la UE en el contexto internacional necesitamos poner dinero sobre la mesa para que la parte emergente de nuestro planeta pueda enfrentar la crisis climática, declaró.

El vicepresidente Dombrovskis desgranó las políticas comerciales de la UE, basadas en la idea de autonomía estratégica abierta. Se continuará con la propuesta de reformas de la OMC, porque, no puede mantener la igualdad de condiciones, y el reglamento en vigor no es apto para responder a los desafíos digitales y de sostenibilidad. De este modo, según declaraba Dombrovskis, por primera vez, la Comisión coloca explícitamente la sostenibilidad en el centro de la política comercial, y, con pleno respeto a las reglas de la OMC planeamos proponer un mecanismo de ajuste de carbono en las fronteras. El objetivo final es asegurar que los socios comerciales cumplan con los compromisos sobre el clima y los derechos laborales.

Fiesta de las eléctricas, Iberdrola y Endesa presentan resultados. Iberdrola obtiene un beneficio neto de 3.610,7 millones de euros con un crecimiento del 4,2%. En su balance social, en 2020 ha computado compras por 14.000 millones de euros a 22.000 empresas para sostener 400.000 empleos en la cadena de valor. «Tan pronto como comenzó la pandemia en el consejo comprendimos los riesgos que podía tener la paralización de la actividad para miles de empresas y decidimos poner el balance de la compañía al servicio de la recuperación económica y social», afirmó el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, al recibir ayer el premio Euskadi Avanza a la Empresa del año otorgado por el periódico El Correo y Banco de Sabadell. La eléctrica efectuó inversiones récord por 9.246 millones de euros en 2020 con un incremento del 42 % en renovables respecto de 2019. Estas energías representan el 52% de la cartera de Iberdrola frente al 39 % en redes, el 8 % en generación y clientes y el 1% en su corporación y otros. Endesa, o lo que queda de ella tras el despiece efectuado por su propietaria, la italiana Enel, registra 2.132 millones de beneficio neto, un 36 % más que en 2019 cuando efectuó dotaciones para el cierre de la generación con carbón. Es de señalar que Iberdrola carece de emisiones de CO2 por carbón o fuel oil, mientras que las emisiones totales medias de su grupo el año pasado fueron de 89 gramos por kWh comparado con 110 g/kWh en 2019.

Los hidrocarburos no van a la zaga, Enagás ha obtenido un beneficio después de impuestos de 444 millones de euros en 2020, un 5,1 % más que en 2019 y adelanta a 2040 su compromiso de ser neutra en carbono.

REE presenta su plan estratégico, contempla inversiones de más de 3.300 millones de euros en la red de transporte, interconexiones internacionales, almacenamiento y operación del sistema, suponiendo el 75 % de las inversiones contempladas en el Plan.