Claves del 8 de marzo

El gobierno federal de Alemania alcanza un acuerdo con las cuatro empresas de suministro de energía EnBW, E.ON / PreussenElektra, RWE y Vattenfall para el pago de una compensación económica por la eliminación acelerada de la energía nuclear. El desacuerdo entre las partes se había extendido a lo largo de años con disputas legales ante el Tribunal Constitucional Federal y ante un tribunal de arbitraje internacional. Las empresas se comprometen a retirar todos los juicios pendientes y renunciar a juicios o recursos legales contra el acuerdo de compensación. Esto también incluye los procedimientos de arbitraje internacional de Vattenfall contra la República Federal de Alemania en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones en Washington. La última central nuclear alemana se desconectará a finales de 2022 a más tardar.

Parques eólicos marinos en Polonia: A menos de cuatro semanas pesan las incertidumbres sobre los precios fijados por el gobierno. En juego están miles de millones en inversiones, entre ellas las de Iberdola.

La región de la Borgoña encarga a Alstom los tres primeros trenes de hidrógeno que circularán en Francia. Con un coste de 51,9 millones de euros, el proyecto del primer ecosistema territorial de hidrógeno incluye la instalación en Auxerre de un electrolizador de Hynamics, filial de EDF, para abastecer trenes y vehículos de carretera (autobuses, camiones), con hidrógeno verde.
Los tres trenes de hidrógeno deberían comenzar a circular en 2024-2025 tras un periodo de pruebas de un año y medio. Esta región ya puso sobre los raíles el primer TGV francés de la historia.

Volkswagen presenta su nuevo plan estratégico Accelerate con el que espera convertirse en la marca más atractiva de la movilidad sostenible. Espera realizar en Europa el 70% de las ventas de coches eléctricos para el 2030 y aumentar en 50% la proporción en EEUU y en China. La nueva estrategia de la compañía alemana gira en torno a 4 ejes, paso a vehículos eléctricos, productos definidos por software, nuevos modelos comerciales basados ​​en datos y conducción autónoma.

La danesa Haldor Topsoe construirá una planta de fabricación de electrolizadores de óxido sólido (SOEC) para la producción de hidrógeno verde. Con eficiencias superiores al 90%, los electrolizadores SOEC patentados por Topsoe ofrecen un rendimiento superior en la electrólisis de agua en hidrógeno, en comparación con los electrolizadores alcalinos o PEM estándar de la actualidad. Se espera que la instalación esté operativa en 2023. Topsoe, centrada tecnologías de hidrógeno, catalizadores y servicios realiza producción tradicional de hidrógeno a base de gas natural con la opción de captura de carbono, conocido como hidrógeno azul, así como hidrógeno verde con la tecnología de electrolizador SOEC. Tiene en curso varios proyectos para producir hidrógeno verde, amoníaco verde, metanol verde y combustibles verdes.

Scottish Power participa en el programa de Hidrógeno del Norte de Escocia. Desarrollará un centro de vanguardia en el puerto de Cromarty Firth para producir, almacenar y distribuir hidrógeno a Escocia, a otras regiones de Gran Bretaña y a Europa. Uno de los proyectos proporcionará hidrógeno a destilerías de las Hightands y será financiado, entre otros, por Glenmorangie, Whyte & Mackay y Diageo.

ExxonMobil presenta su plan de desarrollo hasta 2025, espera aumentar ganancias y el flujo de caja para mantener y aumentar sus dividendos, reducir la deuda y financiar proyectos de desarrollo tecnológico para reducir emisiones conforme a los compromisos con el Acuerdo de París.

La Comisión Europea reconoce la tecnología de almacenamiento térmico en sales del Grupo Fertiberia como «Tecnología Radar Europea». Su desarrollo forma parte del proyecto IN-POWER del programa Horizonte 2020, impulsado por la Comisión Europea para reducir el coste energético industrial. Esta innovación, que permite almacenar energía térmica renovable para utilizarla cuando se necesita, garantiza además un aumento de la capacidad térmica de almacenamiento de hasta tres veces con respecto a los materiales estándar, reduciendo significativamente el coste del kW de la energía. El proyecto permite reducir el coste energético (LCOE) del sector industrial, que en la actualidad se encuentra entre 0,16 y 0,22 euros/kWh dependiendo del tamaño de la planta, la irradiación normal directa y el marco legal del emplazamiento de la misma, por debajo de los 0,10 €/kWh.