Confidenciales: Galán en jaque por las revelaciones de Villarejo, nuevos cuestionamientos del mercado eléctrico y la amenaza de la inflación

Central térmica de ciclo combinado de Arcos de la Frontera de Iberdrola. Ahora en el centro de las revelaciones de Villarejo. Central térmica de ciclo combinado de Arcos de la Frontera de Iberdrola. Ahora en el centro de las revelaciones de Villarejo.

La situación de Sánchez Galán se torna difícil frente a los fondos presentes en Iberdrola. Aumentan los cuestionamientos sobre el mercado eléctrico y sobre el impacto posible de la bajada de impuestos a la generación… que teóricamente estaba prohibido repercutir en la factura. Mientras, la inflación galopa globalmente preocupando a los bancos centrales cada vez más y en España un mercado interno tocado por los ERTE pone en jaque la recuperación.

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El peso del pasado

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, junto a Josu Jon Imaz, CEO de Repsol
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, junto a Josu Jon Imaz, CEO de Repsol

La cúpula de Iberdrola hace frente al procesamiento por parte del juez Manuel García-Castellón por cohecho, falsedad en documento mercantil y delito contra la intimidad tras incluir como imputado al presidente de la empresa Ignacio Sánchez Galán en el juicio contra el ex comisario José Manuel Villarejo.

Bajo la lupa en relación con la gran compañía eléctrica hay seis operaciones de espionaje. La primera, Operación Arrow, en 2004 fue la infiltración de una plataforma de ecologistas que se oponía a la apertura de una central térmica en Arcos de la Frontera, en la provincia de Cádiz que despertó una fuerte resistencia en la zona. La aprobación de la central pasó también por una crisis local en la cual la entonces alcaldesa socialista destituyó a una edil de Izquierda Unida para allanar el proceso de aprobación de la central y de paso quedar en minoría ante los ediles del Partido Popular.

Lo relevante en esta historia, aunque seguramente hay muchos hechos que rodearon a la central que han quedado fuera de la vista del público, es que Villarejo organizó la infiltración de la plataforma ciudadana, impulsada por grupos ecologistas, que se oponía a esa central. Para una empresa que hace gala de su política energética sostenible este antecedente desnuda los pocos escrúpulos con los que operaba en el pasado.

El último incidente se registró en el 2017 con la Operación Wind en la que Villarejo investigó a una empresa vinculada a un proyecto en Rumanía con la cual Iberdrola tuvo un litigio. Un incidente que sólo tiene cuatro años de antigüedad.

Si se tiene en cuenta que los fondos de inversión que mantienen posiciones en el capital de la eléctrica -como es el caso de Calvert o BlackRock– y las empresas que asesoran a accionistas sobre gobernanza en las sociedades en las que participan -como Glass Lewis– han advertido que el procesamiento de Sánchez Galán podía determinar un cambio en el apoyo a la gestión del consejo de la empresa, la temperatura del agua ha cambiado y el que se bañe en ella puede salir escaldado.

De acuerdo con fuentes en el sector de las agencias que valoran la calidad de la gobernanza podemos esperar novedades en el frente. Eso sí, el anuncio de la imputación fue adoptado después de la junta de accionistas de la empresa, lo que ha ahorrado a su presidente un mal rato y ha facilitado el voto sin recriminaciones audibles.

Ruido de fondo cósmico

El precio último del Mercado Ibérico de Electricidad (MIBEL) fue de 87,50 € en el contrato activo de 24 horas el día 27 de junio. El precio horario de las sesiones del mercado intradiario fue de 93,75 € en la sesión 2, fechada el 28 de junio de 2021.

Lo importante es la salud. El precio de la energía eléctrica en el mercado marginalista denominado OMIE, en el que se fija el precio diario de la energía, sigue dando coces a las instancias políticas.

«El Gobierno anunció en su consejo de ministros extraordinario el pasado jueves una rebaja transitoria de los impuestos que gravan al consumidor y las eléctricas. El IVA se reduce del 21% al 10% para todas las potencias instaladas hasta los 10 MW, lo que abarca a la mayoría de los consumidores incluidos los pequeños comercios», señala una fuente de una consultora del sector.

Pero, afirma: «El efecto no será tal para los clientes vulnerables severos que ya tienen una rebaja en la tarifa del 40%, mientras que la medida tendrá vigencia en realidad solo en dos trimestres y a cuenta de que el precio por MW no baje de los 45€».

«El tema sigue ocasionando tensiones dentro del Gobierno de coalición y Unidas Podemos no logra salir de la camisa de once varas en la que se ha encorsetado», señala una fuente al tanto de las discusiones entre los socios de gobierno.

En su anuncio sobre la decisión de limitar los beneficios extraordinarios que las compañías eléctricas obtienen por el precio al alza de los derechos de emisión en el caso de las tecnologías de costes bajos como las hidroeléctricas, las nucleares y las eólicas antiguas, es decir con instalaciones amortizadas, la ministra de Transición Ecológica Teresa Ribera señaló que «siempre se respetará el mercado marginalista». Hacía referencia al mercado en el que se fijan los precios diarios de la energía eléctrica.

«Ocurre que, aun cuando en ese mercado mayorista ofertan independientemente la electricidad las centrales de generación disponibles en el territorio nacional, casi todas ellas son propiedad del oligopolio eléctrico; Endesa, Iberdrola y Naturgy, que suponen el 85% de la generación en España. Por el lado de la demanda, pasa otro tanto de lo mismo: los comercializadores, compradores de bloques horarios de energía eléctrica en el mercado, unos 100, no poseen infraestructura de distribución, líneas de bajo voltaje, y el margen de actuación para incidir en los precios finales de la distribución es insignificante al tener que satisfacer los comercializadores los costes del alquiler de la infraestructura a las empresas propietarias: otra vez, Endesa, Iberdrola y Gas Natural-Fenosa. Cuando no existe un número suficiente de agentes ofertantes y demandantes el precio es concertado o de monopolio, y no de equilibrio; esto es, independiente de cada uno de los agentes presentes en el mercado. A ello se suma que las interconexiones con Francia y Marruecos permiten un intercambio limitado de energía. Y que las redes de alta tensión son propiedad de un monopolio, Red Eléctrica», señala un economista especializado en el sector eléctrico.

No hay mercado marginalista

Por añadidura, «las subastas de electricidad en España no son un mercado marginalista. Las empresas del oligopolio presentes abusivamente en la generación y distribución de la energía eléctrica imponen el precio marginal, el que casa a la última unidad de generación con la demanda de las comercializadoras en las subastas diarias del mercado mayorista. El mercado mayorista, además, remunera a todas las unidades ofertantes al precio marginal y las centrales hidroeléctricas, que generan trasvasando agua con un coste variable de producción casi nulo, logran un beneficio extraordinario. Se puede administrar el orden de las ofertas de generación para que en el margen, esto es, la última unidad en entrar en la subasta, sea la que marque el precio más alto al generar con combustibles más caros como el gas». De acuerdo con esta fuente esto es lo habitual.

Lo llamativo es la insistencia de la ministra Ribera en que el mecanismo marginalista no se tocaría, es decir no se intervendrán los precios de la subasta, sólo se recortarán los beneficios extraordinarios. El gobierno aun no ha aclarado cómo hará esto y de qué forma un recorte en los ingresos por los derechos de emisión va a repercutir en el precio de la energía. De momento sabemos que su intento de rebaja del precio se hará a costas de la recaudación fiscal.

«Pero sobre esto todavía queda por ver cómo se opera. Porque el impuesto del 7% a la generación eléctrica en teoría las compañías de electricidad tienen vetado repercutirlo en la factura de la luz a los consumidores. Si el gobierno cree que eso va a incidir en un menor precio del recibo ¿es porque acaso piensa que las eléctricas lo repercuten? … y de ser así, ¿lo van a tolerar? O es porque piensa que las empresas lo van a detraer voluntariamente del cómputo del precio…», señala una fuente de una asociación de consumidores.

Como se comprenderá hay suficiente ruido de fondo cósmico en torno al precio de la energía eléctrica como para que las tensiones en el seno del gobierno se mantengan. Entre otras cosas porque si hay acuerdo en que se debe llevar adelante una transición energética, el presupuesto de que esa transición la paguen los consumidores a un alto precio va a acabar enturbiando el metabolismo de cualquier gobierno.

«Es la mejor forma de crear resistencia a la transición entre los consumidores y deteriorar la imagen de los partidos en el gobierno», añade una de las fuentes consultadas.

Costes asegurados

Las compañías eléctricas, es decir las tres grandes que controlan realmente el mercado, por otra parte usan el precio de la subasta para cubrir el riesgo implícito en el precio de los combustibles que se utilizan en la generación y si pueden generar un mayor diferencial jugando con la subasta tanto mejor.

«Los otros costes, los fijos que son independientes de las cantidades generadas, es decir los de inversión en equipamiento para la generación y la distribución, las empresas los tienen garantizados. Son los facturados en el término fijo del recibo de la luz», señala el economista especializado en energía.

El debate sobre estos temas, es decir sobre la pureza del mercado en el que se fijan los precios diarios, no cesa desde que se aprobó la ley de liberalización del sector eléctrico en 1997 bajo el gobierno del Partido Popular presidido por José María Aznar.

En el 2005 el profesor del ICADE Ignacio Pérez Arriaga presentó el Libro Blanco sobre la reforma del marco regulatorio de la generación eléctrica en España que despertó un debate, siempre dentro del concepto de que el mercado en el que se fijan los precios es marginalista.

Salvo excepciones, este principio no se cuestiona a nivel oficial, pero la tendencia a que el precio de la electricidad sea ascendente por el encarecimiento del precio de los derechos de emisión, en cuyo mercado de futuros hay una especulación galopante, hace prever que no habrá tregua en este frente.

Las preocupaciones de los bancos centrales

Banco Central Europeo

El crecimiento exponencial de la deuda corporativa está generando una preocupación creciente entre los bancos centrales. La Reserva Federal de Estados Unidos tiene cifras siderales, billones de dólares, en deuda de corporaciones. También el Banco Central Europeo.

Mientras tanto la tasa de inflación estadounidense amenaza con superar el 5% anual. Con esa tasa en el crecimiento de los precios la lógica de un banco central es incrementar los tipos de interés de referencia.

Ocurre sin embargo que si lo hace puede provocar una colosal depreciación de la deuda corporativa emitida que está en el mercado, y en la propia cartera del banco emisor estadounidense, lo que lo llevaría a anotar pérdidas por la depreciación de sus activos. Ni que hablar con las carteras de los fondos de inversión en renta fija.

Este fenómeno está influyendo en las determinaciones de la autoridad monetaria estadounidense, de acuerdo con analistas del mercado monetario. Tras un amago de subir los tipos de referencia, la Fed dio marcha atrás clarificando su posición. Se mantienen lo tipos en mínimos…

En Europa, y en España en particular, el crecimiento de las exportaciones está determinando una recuperación irregular. Las industrias y los productores vinculados a los mercados de exportación están registrando una mejoría en sus balances. Mientras tanto, las actividades económicas vinculadas al mercado interior que no están en el sector de la energía sufren por el crecimiento de los precios interiores que no pueden repercutir.

Ocurre que las posibilidades de los consumidores están realmente muy limitadas por la caída generalizada de ingresos de los empleados por cuenta ajena y los autónomos, afectados por los expedientes de regulación transitoria de empleo (ERTE) de un lado y del otro por la parálisis económica durante la pandemia de la que el país aun no se ha recuperado.

Los grandes beneficiarios de momento son la agroindustria, el sector de la energía, y las manufacturas. En mayo los precios energéticos crecieron un 2,6% llevando el acumulado enero mayo al 18%. En el caso de los productos intermedios el alza en mayo fue del 2,1% y el acumulado en el año fue del 9,8%, es decir más moderado.