La deforestación en Paraguay y la industria europea

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La deforestación en Paraguay es intensa y constante. Entre 2001 y 2019 perdió el 25% de su superficie arbórea: 6,03 millones de hectáreas. De acuerdo con los datos de Global Forest Watch la pérdida de superficie del bosque primario húmedo del país fue del 29% y representó el 17% del total con más de 1 millón de hectáreas. Tras el desastre está la demanda regional de carnes, pero también la de cueros de las empresas automovilísticas europeas.

En este artículo

¿Qué hay bajo la deforestación en Paraguay?

Otro ejemplo de deforestación en Paraguay. Imagen del Chaco.
Deforestación en Paraguay. Imagen del Chaco.

El proceso no ha pasado desapercibido para las autoridades del país. El Ministerio del Ambiente y el Desarrollo Sostenible (MADES) de Paraguay declaró a la asociación Mongabay que de acuerdo con sus estimaciones entre enero de 2014 y enero de 2018 solo en la región oriental del país se han deforestado 1.057.888 hectáreas.

De este total casi 1 millón pertenecen a los departamentos de Alto Paraguay y Boquerón donde se encuentra el Parque Nacional Defensores del Chaco, una de las principales reservas de biodiversidad del país. La deforestación en Paraguay está directamente relacionada con la intromisión de la explotación ganadera en la región del Chaco. Una parte importante de esa producción es ilegal.

También hay deforestación en Paraguay por el cultivo de palma y cacao.

Del bosque arrasado al coche de lujo italiano, británico o alemán

Una investigación de Earth Sight ha rastreado la cadena de suministro que se inicia en establecimientos ilegales y se extiende hasta curtimbres italianas que son proveedoras de marcas de coches de lujo en Europa.

El último escándalo vinculado a la deforestación en Paraguay investigado por Earthsight ha sido la tala de bosques en una región en la que reside una tribu de población originaria no contactada, que vive en el aislamiento respecto de la civilización por decisión propia, y que se supone es la beneficiaria de bosques que actuarían de forma similar a las tierras comunales aunque sean reservas forestales nacionales.

Se trata de la tribu Ayoreo cuyos recursos dependen de la integración en esa foresta húmeda. El expolio del Chaco Paraguayo tiene una larga historia porque a las explotaciones pecuarias más recientes le precedieron explotaciones agrarias y pecuarias que eran un reducto de narcotraficantes que operaban en la región.

La legislación paraguaya permite la explotación agraria regulada en la región del Chaco pero cada explotación debe conservar un 50% de la masa arbórea que ocupa su superficie, norma que cumplen pocos establecimientos en la región.

En parte, la deforestación intensiva ha sido el resultado de la expansión de las fronteras agropecuarias de productores de Brasil que han comprado tierras en la proximidad de la frontera y han aprovechado algunas ventajas comparativas de la producción en Paraguay, incluidas las fiscales. Por relación a su superficie el país se ha convertido en uno de los grandes exportadores mundiales de carne y de cueros bovinos.

En algunos momentos en la última década investigadores agrarios daban por supuesto que había un contrabando de ganado en pie de Argentina a Paraguay para sustraer las exportaciones a las tasas aplicadas a la exportación en Argentina. El dato más llamativo era el descuadre entre las cabezas de ganado y los tonelajes exportados desde el país. Sin embargo en la actualidad la deforestación es un indicador claro del incremento de la producción ganadera en la región del Chaco.

No todo es Amazonía

Aunque la Amazonía recibe toda la atención, otros valiosos bosques latinoamericanos se encuentran bajo una amenaza aún mayor. Mil kilómetros hacia el sur, los bosques secos del Gran Chaco están desapareciendo más rápidamente que cualquier otro bosque en el mundo.

Hogar de jaguares, osos hormigueros gigantes y docenas de especies endémicas, esta eco-región fue descrita por el naturalista David Attenborough como una de las últimas grandes regiones de naturaleza virgen en el mundo, señala el informe de Earthsight. Los investigadores de esta organización señalan que la región del Chaco en el país perdió hasta 2016 un área equivalente a la superficie de Suiza y que el proceso se aceleró a partir de 2019 cuando las excavadoras pasaron a destrozar el equivalente a un campo de fútbol por minuto.

Los bosques secos del Gran Chaco están desapareciendo más rápidamente que cualquier otro bosque en el mundo

Parte de la expansión se ha hecho a expensas de territorios que constituyen el hábitat natural de tribus indígenas, algunas de las cuales son de las pocas fuera del área amazónica que viven en aislamiento y sin contacto con la sociedad civilizada.

En un país en el que el 90% de las tierras productivas pertenecen a familias propietarias de grupos agro-industriales, la élite política del país está estrechamente entrelazada con esos intereses y no ha impulsado políticas coherentes para enfrentar la deforestación en Paraguay.

Los grupos indígenas han librado varias luchas por la preservación de sus territorios. Una de las tribus que ha obtenido conquistas a expensas de sus luchas ha sido la de los Ayoreo Totobiegosode. Sus esfuerzos lograron el establecimiento de un tramo de bosque protegido, con una extensión de 5.500 kilómetros cuadrados, donde viven los grupos Totobiegosode que se encuentran todavía en situación de aislamiento voluntario. Conocido como el Patrimonio Natural y Cultural Ayoreo Totobiegosode (PNCAT), el área fue reconocida por las autoridades paraguayas en 2001.

Corrupción

Tapicería de cuero.
Tapicería de cuero.

Sin embargo pocos años después ganaderos con fuertes vínculos con el estamento político del país iniciaron una expansión agresiva en el Chaco que impulsaría la deforestación en Paraguay.

Apesar de las medidas de protección establecidas por el Instituto Indígena del Paraguay, merced a sus contactos políticos, compraron grandes extensiones de tierras dentro del PNCAT. La deforestación más notoria fue efectuada por una compañía brasileña, Yaguareté Porá. Primero, Yaguareté abrió carreteras que penetraron el corazón del PNCAT y atravesaron sitios históricamente importantes para los Totobiegosode.

Luego, utilizó su influencia política para adquirir una licencia que permitía la tala del bosque en áreas circundantes. Dicha licencia fue más tarde determinada como otorgada ilegalmente, y Yaguareté fue multada por haber ocultado información sobre la presencia de grupos no contactados en los territorios afectados.

Sin embargo, en 2013, en flagrante desacato de dicha sentencia, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible de Paraguay volvió a emitir la misma licencia, y Yaguareté procedió a destruir miles de hectáreas de bosque más, señala el informe de Earthsight. Otras empresas siguieron las huellas de Yaguareté e invadieron el territorio. Tras una larga lucha apelando a organismos supranacionales como Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la ofensiva se detuvo.

Sin embargo las imágenes de la superficie de las regiones boscosas aportadas por Global Forest Watch demostraban que las operaciones de tala de árboles y desmonte continuaban en la región y con ellas el ritmo creciente de la deforestación en Paraguay.

Earthsight inició una investigación de campo directa en el territorio y descubrió hechos como que el área mayor de deforestación reciente había sido trabajo de otra empresa brasileña, Caucasian SA, que anteriormente había confrontado a activistas Totobiegosode en los juzgados.

Tras averiguaciones adicionales, descubrieron que el segundo sitio pertenecía a una cooperativa agrícola paraguaya de nombre Chortitzer, uno de los principales exportadores paraguayos de carne de res. Los investigadores de la ONG se preguntaron como era posible este avance de las empresas en la región protegida y llegaron a obtener el testimonio de funcionarios sobre esta situación.

Una funcionaria, que denunció docenas de casos de deforestación en Paraguay, en otras partes del Chaco, a sus superiores, describió en detalle cómo fue silenciada. Cuando resistió los intentos de sus jefes de hacerla desistir, la enviaron a reunirse con representantes de los terratenientes involucrados, quienes intentaron sobornarla. Finalmente perdió su empleo, señala el informe.

De acuerdo con los hechos relatados por los investigadores de campo a EU Green Deal, los intermediarios en la venta de tierras recibieron ofertas por zonas dentro del PDCAT y gracias a sus contactos en el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible no deben esperar las licencias necesarias para iniciar la tala de árboles.

La cadena de suministro

La acelerada desaparición de los bosques tropicales del mundo está impulsada por la demanda creciente de materias básicas a bajos precios. Aceite de Palma, cacao, carne y cueros son una parte importante de esta cadena de suministros fuera de control.

No es distinto en el caso de la deforestación en Paraguay. El país exporta cada año carne de res y cueros por un importe superior a los 1.000 millones de dólares estadounidenses. La mayor parte de la carne está destinada a Chile y Rusia. Pero el 60% del cuero va a un solo país: Italia. Haciendo un seguimiento de los camiones que llevan el ganado a los mataderos, Earthsight pudo rastrear las rutas de animales de las granjas de Caucasian y Chortitzer a tres de los mayores frigoríficos de carnes en Paraguay.

Investigaciones adicionales encontraron que estas empresas suministran pieles a curtidurías que producen el 98% de la piel curtida paraguaya que es importada por Italia.

Seguidamente, trabajando de incógnito en dichas curtidurías y gracias a la revisión de miles de registros de envío, investigadores de Earthsight establecieron que la mayoría de las exportaciones estaban destinadas al sector automotriz.

Globalmente, el cuero utilizado en la producción de vehículos en un solo año podría cubrir la isla de Manhattan tres veces. Más de la tercera parte de este cuero proviene América del Sur. Descubrimos que la mayor empresa del sector de cuero automotriz, la curtiduría italiana Pasubio, es también la principal consumidora a nivel mundial de cuero paraguayo, comprando aproximadamente el 40% de las exportaciones totales de cuero que salen de este país.

Pasubio suministra el cuero utilizado para los acabados de los autos de lujo producidos por algunos de los nombres más famosos de la industria automotriz. Nuestra investigación comprueba que esto incluye pieles que vienen de curtidurías y mataderos que procesan pieles y animales producidos ilegalmente en fincas que se encuentran en el corazón del PNCAT.

Ejecutivos de una curtiduría paraguaya se ufanaron de suministrar cueros a BMW, incluso para su camioneta X5. La marca alemana confirmó a Earthsight que utiliza cueros de los mataderos de dos de los productores cárnicos más grandes de Paraguay. Ambas firmas procesan animales que vienen de fincas dentro del PNCAT: una, Frigorífico Concepción, recibe animales de Yaguareté Porá, mientras que la otra, una sucursal de la multinacional brasileña Minerva, los recibe de Caucasian.

Los investigadores de Earthsight obtuvieron confirmación de BMW y otros fabricantes de coches incluidos, Land Rover y Jaguar, de que podrían estar utilizando cueros exportados por esas curtimbres provenientes de explotaciones en el interior del PNCAT y responsables por tanto de la deforestación en Paraguay.

La explotación de la carne y el cuero producido en territorios que han sido deforestados permanentemente no explica por sí sola el ritmo de la deforestación. Es sólo una parte de un conjunto mayor.

La deforestación para la producción de aceite de palma y cacao son otros dos elementos colosales en la extinción de los bosques. Este hecho llevó a negociaciones dentro de la industria alimentaria, presionada por la opinión pública, que se comprometió a depurar su cadena de suministro para impedir que los productos que utiliza provengan de áreas deforestadas.

Sin regulación verde para el origen de los insumos

Sin embargo, de acuerdo con las ONG implicadas en la conservación de los bosques, las empresas que asumieron esos compromisos están muy lejos de cumplir con los objetivos que se fijaron para poner fin a la deforestación en Paraguay.

En Alemania y Europa existe una verdadera lucha de los calbideros de industrias como la del automóvil para diluir el control sobre la cadena de suministros y tener una imagen fiel del origen de los insumos que utilizan, como el caso de los cueros para la tapicería en los automóviles de lujo. La Unión Europea y el Reino Unido son responsables indirectos del 10% de toda la deforestación global vinculada a la producción de alimentos básicos.

La Unión Europea y el Reino Unido son responsables indirectos del 10% de toda la deforestación global vinculada a la producción de alimentos básicos

Importan soja, carne de res, cuero y aceite de palma producidos en tierras boscosas arrasadas ilegalmente, por un valor estimado en 6.000 millones de euros cada año. Los dos principales consumidores son Alemania e Italia. Los gobiernos de Alemania, la UE y el Reino Unido han estado considerando una legislación que obligaría a las empresas a depurar sus cadenas de suministro. Sin embargo hacen frente a los esfuerzos de los cabilderos industriales para diluir o frenar esa legislación, argumentando incluso la presión de la pandemia de covid-19 sobre sus beneficios.

Bajo la presidencia alemana de la UE ese objetivo no avanzó, considerando que el 80% de los autos de lujo en el mundo son de marcas alemanas, y la industria automotriz ejerce una influencia muy fuerte en el país, el asunto es llamativo. La realidad es que los intereses comerciales e industriales de los países avanzados son los que están determinando el avance de la deforestación en los bosques tropicales del mundo.