Derechos de emisión: El mercado voluntario de CO2 bajo sospecha

Emisiones en la Refinería Repsol de Puertollano Emisiones en la Refinería Repsol de Puertollano

Cada año se emiten más créditos de CO2 de los que utilizan las empresas como parte de sus compromisos voluntarios para la protección del clima. Los mercados voluntarios de derechos de emisión de dióxido de carbono (VCM, por sus siglas en inglés) han surgido como una alternativa de las grandes empresas para negociar unos derechos de emisión fuera de los mercados organizados, lo que los anglos denominan over the counter.

En este artículo

Derechos de emisión, un elemento clave en la rentabilidad de los proyectos renovables

Los derechos de emisión se generan por compensación de emisiones bajo ciertos criterios determinados por terceros: empresas que se dedican a establecer parámetros que determinan cuántas emisiones ahorra una tecnología o una planta generadora renovable.

Por definición estos derechos de emisión serían imprescindibles para hacer rentable un proyecto renovable, y este parámetro es el que les confiere el derecho a existir. Los derechos de emisión adquieren un valor de mercado al ser adquiridos por otras empresas que los necesitan para contrarrestar supuestamente sus propias emisiones. La naturaleza por tanto de estos derechos se diferencia de los derechos de emisión como los europeos, que se negocian en su propio régimen, y de los créditos que se generan bajo el acuerdo respectivo de las Naciones Unidas.

La Comisión Europea alienta el desarrollo de los mercados voluntarios de derechos de emisión de CO2 que se desarrollan al margen del mercado organizado en Europa, conocido como el Régimen de Comercio de los Derechos de Emisión. A principios de este año el lobby que alienta este sistema over the counter, que existe al margen de los mercados regulados, publicó un informe denominado Conclusiones del Grupo de Trabajo para el Incremento de los Mercados Voluntarios de Carbono (MVC).

Criterios de supervisión

De acuerdo con la ONG Carbon Market Watch (CMW) en el documento se propone la creación de criterios actualizados sobre la calidad de los instrumentos para contrarrestar las emisiones y los requisitos estandarizados de información, pero: se deja abierta la puerta para la baja calidad de esos instrumentos y la conservación de los créditos antiguos.

Carbon Market Watch hace un llamamiento al Grupo de Trabajo para que establezca un mecanismo de supervisión creíble y reglas firmes para que los mercados voluntarios avancen. Los miembros del grupo de trabajo han sido designados por las grandes entidades financieras, las compañías de gas y petróleo y los actores de los mercados de derechos de emisión.

La inversión del sector privado en la acción para el clima es una iniciativa necesitada y bienvenida. Pero un aumento de la actividad financiera no se traduce necesariamente en más acción en favor del clima y beneficios concretos sobre el terreno.

Sabine Frank, directora ejecutiva de CMW

Desde la organización se hace un llamamiento a los inversores y entidades financieras involucradas en el grupo de trabajo para que se aseguren que el dinero se gaste de forma que sea beneficiosa para el clima y para las personas. Sabine Frank advierte que los días en los que se contrarrestaban las emisiones para un lavado verde aún no son parte del pasado.

Los precios en los mercados de CO2

Mercados mundiales de derechos de emisión y sus objetivos.
Mercados mundiales de derechos de emisión y sus objetivos.

Esta semana en los mercados de derechos de emisión cada unidad EUA equivalente a una tonelada de CO2 cotiza a 43,84 € mientras que los créditos CER cotizan a 0,59 €, los precios de los EUA han subido desde enero más del 20%. El motivo de esta estampida que se viene desarrollando desde el año pasado se debe a la fuerte especulación que se ha desatado en el mercado de los derechos por parte de los fondos de inversión y bancos de negocios que los han transformado en una clase de activos.

Mientras tanto los derechos de emisión en los VCM se mantienen muy por debajo de estas cifras. Los precios en este mercado fluctúan de forma relevante de acuerdo con la organización de registro que los admite por su estándar y negocia. Esta fluctuación va de los 2,50 dólares por tonelada de CO2 del Verified Carbon Standard a los 47 dólares del registro Gold Standard. Pero en los hechos la mayor preocupación está en otro sitio. En 2016 un estudio de la Comisión Europea ya señalaba que muy pocos de los proyectos renovables sumaban para la modificación del cambio climático.

Los ingresos de los créditos generados por este tipo de proyectos son pequeños comparados con sus costes de inversión y otros costes así como flujos de ingresos… Más aun, muchos de esos proyectos son económicamente atractivos

Comisión Europea

Esto derriba el concepto mismo del mercado voluntario que se define como un beneficio marginal que hace rentables los proyectos. Los ejemplos de plantas renovables que son rentables por sí mismas y sin embargo generan volúmenes considerables de derechos de emisión en el mercado voluntario de emisiones abunda. El Financial Times menciona desde el grupo Adani en la India hasta la energética estadounidense NextEra.

El proceso ha llevado a una abundancia de derechos en este segmento, lo que influye en sus bajos precios y al mismo tiempo supone un fallo del sistema para contrarrestar las emisiones de gases de invernadero.

La primera lección es que aún hay una gran oferta de créditos en el mercado. De todas las unidades de reducciones voluntarias emitidas desde que las compensaciones empezaron a «ponerse de moda», aún están disponibles el 44 %

Carbon Market Watch
Derechos de emisión por países

Eso equivale a más de 360 millones de créditos, es decir, cuatro veces el número de compensaciones usadas en 2020, que fue un año récord. El superávit no solo es elevado, sino que además está creciendo. En concreto, esto significa que cada año se emiten más créditos de carbono de los que utilizan las empresas como parte de sus compromisos voluntarios para la protección del clima.

Se habla mucho de que los mercados de derechos de emisión de CO2 canalizan financiación hacia los países más pobres, pero no hay ningún País Menos Avanzado (PMA) entre los 10 países más beneficiados por la financiación a través de compensaciones. Los tres países desde los que se ha vendido la mayor cantidad de créditos son la India (19 % de todas las compensaciones utilizadas), los Estados Unidos (18 %) y China (13 %). Esos mismos países, y en el mismo orden, son los tres países con la mayor cantidad de compensaciones aún disponibles en el mercado.

¿Inflación en los precios de emisiones de CO2?

Precios de derechos de emisión en el mercado europeo.
Precios de derechos de emisión en el mercado europeo.

Mientras tanto las ayudas, subsidios y créditos en los países avanzados para el desarrollo de las energías limpias ha crecido de forma significativa, lo que no ha evitado esta inflación de derechos en el mercado voluntario.

El exceso de créditos ha reducido su precio muy por debajo por ejemplo de los que se negocian en la Unión Europea (UE) y las empresas que quieren reducir su exposición a niveles de emisiones desmedidos acuden a comprar a ese mercado y siguen contaminando a su aire. Los esfuerzos por dar transparencia a este mercado no han avanzado mucho en años recientes.

Los expertos en el sector señalan que cada vez se generan más derechos voluntarios que no reflejan una reducción real de las emisiones. Es un verdadero enmascaramiento de la contaminación creciente de la atmósfera.

En un trabajo del 2010 la investigadora de la Universidad de California, Barbara Haya, señaló que de su investigación en proyectos de India y China supuestamente destinados a mejorar la calidad del aire por ser renovables no producían mejoría alguna.

La investigadora sigue señalando que este es un problema básico del sector.

Muchos proyectos no añaden nada a la mejoría del clima y sin embargo conservan el derecho a emitir sus propios derechos por tonelada de CO2, algo no funciona en este modelo

Barbara Haya, Universidad de California

Todo parece indicar que estamos ante un modelo de greenwashing que atañe específicamente a las energías renovables, y a la forestación y uso del suelo en segundo lugar como principales fuentes de blanqueo de emisiones.

Los tipos de compensaciones más usadas pertenecen al sector energético y al de uso de la tierra y silvicultura (UTCUTS), específicamente, a proyectos de energía renovable y de deforestación evitada (REDD+). Conjuntamente, suponen un 65 % de todos los créditos utilizados hasta ahora, de los cuales el 44 % proceden de proyectos de energía renovable y el 21 % de proyectos REDD+. Esto concuerda con el hecho de que estos tipos de proyectos suponen un porcentaje predominante en todas las compensaciones emitidas hasta la fecha.

Muchos créditos de energía renovable fueron emitidos por proyectos antiguos, pues los proyectos de energía eléctrica renovable a gran escala permitían generar grandes cantidades de créditos. Estos proyectos ya no pueden incluirse en los principales registros del mercado voluntario. Por otro lado, los créditos de proyectos REDD+ y de otros proyectos de uso de la tierra cada vez son más populares, a pesar de que tienen fallos importantes relacionados con incertidumbres en las mediciones y la falta de permanencia.