Riesgo de desabastecimiento: China puede privar de cobalto a la industria del automovil global

Batería de litio-cobalto para coches. Fabricantes como Tesla han advertido del riesgo de desabastecimiento. Batería de litio-cobalto para coches. Fabricantes como Tesla han advertido del riesgo de desabastecimiento.

El consejero delegado de Glencore, Ivan Glasemberg, se ha unido a Elon Musk en el coro de augures del desabastecimiento de materias primas para la producción de baterías. Afirmó en la cumbre del futuro del automóvil convocada por el Financial Times esta semana que la industria automotriz vivía en la ingenuidad si pensaba que China sería el eterno suministrador de baterías para los vehículos eléctricos que se construyen en el mundo.

El empresario, que encabeza al mayor productor de cobalto del mundo, señaló que Pekín se ha ocupado de atar el suministro de cobalto que necesita con inversiones a escala global desde Chile hasta África, y mediante la firma de contratos de largo plazo con la minería de esta materia prima. Pero, señaló Glasemberg, bien puede ocurrir que China decida dejar de suministrar baterías para usarlas en la fabricación de sus propios coches eléctricos convirtiéndose en un competidor global de los grandes fabricantes de Europa y Estados Unidos.

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China y el Cobalto de Zambia

¿Se enfrentan todas las inversiones previstas en gigafábricas de baterías a un riesgo de desabastecimiento?
¿Se enfrentan todas las inversiones previstas en gigafábricas de baterías a un riesgo de desabastecimiento?

La extracción y refino del cobalto está asociada a la explotación del cobre y el níquel cuyo precio se ha más que duplicado en el último año. El principal productor mundial de cobalto es la República Democrática del Congo (RDC) y China controla el 40% de la producción de cobalto de ese país de forma directa. De la producción mundial anual de cobalto de 130.000 toneladas la RDC produce el 60%.

Otro productor es Zambia, una nación en el centro sur de África, con frontera con la RDC cuya riqueza subterránea de cobre y níquel se extiende dentro del subsuelo de este país. Recientemente Zambia, que suspendió pagos sobre un tramo de una emisión de bonos en diciembre pasado ha llegado a un acuerdo con Glencore para quedarse con una mina de cobre de su propiedad asumiendo una deuda de 1.500 millones de dólares.

Ocurre sin embargo que para sacar a la mina de su estado de marasmo, con pérdidas por escasa producción, el estado de Zambia debería invertir a muy corto plazo 300 millones de dólares que no tiene. Los rumores en el sector de la minería sugieren que China podría aportar el capital necesario para poner en pie la producción a los niveles necesarios para rentabilizar la explotación, pero a cambio del control de esa producción y su suministro a Pekín que reduciría así riesgos de desabastecimiento.

Se trata de la Mopani Copper Mines, y la idea de Zambia es que nacionalizarla, aunque sea al coste de asumir su deuda, puede aportar las divisas necesarias para hacer frente a la deuda externa de la nación. Pero para ello lo primero sería hacerla rentable y cruzar los dedos con la expectativa de que los precios del cobre no caigan.

El incidente, es revelador de la política de China que se asegura la cadena de suministro de las materias primas estratégicas para los vehículos eléctricos para evitar riesgos futuros de desabastecimiento, desde el cobre, pasando por el cobalto y hasta el litio.

El cobalto es un material sensible que entra en la composición de las baterías de ion litio para motores usados en vehículos de largo alcance. Un tema que está precisamente en el candelero. Esta política ha dejado atado el suministro de los metales estratégicos a las necesidades de la industria china de baterías y vehículos eléctricos.

El miedo al desabastecimiento y la vuelta al modelo Fordlandia

Fordlandia, la ciudad cauchera en Brasil con la que Henry Ford evitó el riesgo de desabastecimiento
Fordlandia, la ciudad y plantación en Brasil con la que Henry Ford evitó el riesgo de desabastecimiento

Algo que en su momento si hizo Henry Ford en los albores de la industria automotriz con inversiones en caucho y mineral de hierro en el Brasil. La industria automotriz de Europa y Estados Unidos mantiene un cierto horror a los gastos de capital en la industria extractiva, y por añadidura depende de una cadena de suministro poco fiable para un reguero de macrofábricas previstas por casi todos los productores de coches y consorcios creados ad hoc para la producción de baterías.

En general la industria del automóvil ha externalizado la mayor parte posible de sus operaciones para bajar sus costes. También ha reducido sus plantillas apelando a subcontratas en una puja desesperada por sostener sus márgenes. Ahora se presenta, según Glasenberg, un nuevo reto: qué pasa si China deja de exportar baterías y las dedica a sus propia producción de vehículos eléctricos. ¿Vuelve el riesgo de desabastecimiento?

Los elementos poco claros de la intervención de Glasemberg van por otro lado. El magnate de la minería dijo estar sorprendido por el hecho de que hasta ahora ningún fabricante de automóviles se haya acercado a su empresa con el objetivo de tomar una participación en alguna de sus minas. Pero el preámbulo a esta afirmación fue una expresión de deseo encubierta: estaría dispuesto a vender una participación en alguna de las minas de cobalto de Glencore a algún fabricante de automóviles que quisiera reducir riesgos de desabastecimiento.

A saber cuál es el interés estratégico de Glasemberg, que no se caracteriza por ser un filántropo. En todo caso se podría elaborar la hipótesis que en realidad es el propietario de Glencore quien, no está tan preocupado por el potencial desabastecimiento de la industria de la automoción como deseoso de atar el destino de su producción de cobalto a la industria del automóvil como una forma de integrarse en la revolución de la movilidad que será una demanda básica de su producción de metales. Esto incluye al aluminio, también con fuerte demanda en esa industria, y al cobre.

Mientras, en China, la industria del automóvil no teme el desabastecimiento

El fabricante chino Byd tiene la mayor gigafábrica de baterías del momento. No teme el desabastecimieto.
El fabricante chino Byd no teme el desabastecimiento de baterías

Mientras tanto China no pierde el tiempo y ha construido una posición dominante en el procesamiento de cobalto y ha seguido comprando minas. A comienzos de este año CATL, el grupo chino fabricante de baterías que tiene una capitalización de mercado de 130.000 millones de dólares, pagó 137 millones de dólares por una participación del 25% en la mina de cobre-cobalto Kisanfu propiedad de China Molybdenum.

Glencore, a pesar de hacer sonar la alarma de desabastecimiento, tiene previsto producir este año 35.000 toneladas de cobalto, pero puede incrementar la producción en otras 25.000 a 30.000 toneladas si la empresa decide reanudar la producción en la mina de Mutanda, que se encuentra de momento parada pero en conservación en la RDC.

Glasemberg dijo que esa mina podría estar operativa en el plazo de 18 meses. Preguntado sobre si no temía que la reducción en el uso del cobalto en las baterías con las nuevas tecnologías deprimiera la demanda del metal, el empresario contestó que cualquier reducción de la demanda unitaria por batería se compensaría de forma holgada por el incremento de la producción de baterías para abastecer la creciente demanda de vehículos eléctricos.