El futuro del transporte marítimo

El transporte marítimo es una de las claves para alcanzar los objetivos de París. Sus emisiones globales equivalen a las de Italia, España y Francia juntas. La Comisión tiene claro que quiere ir mucho más rápido que la Organización Marítima Internacional, pero en este momento es una incógnita la tecnología que lo hará posible a costes que no reduzcan drásticamente el comercio o dañen sin remedio a las navieras europeas, y el debate sobre la fiscalidad de las emisiones en transporte solo empieza a abrirse. Pero algo está claro ya: el transporte mercante no volverá a ser lo que ha sido desde los 90. Muy probablemente se reducirán tonelajes, velocidades y es posible que, al menos en líneas inter-europeas, los buques de carga vuelvan a llevar pasaje.