España e Italia en el mapa del Hidrógeno verde europeo

Una de las claves para la extensión del hidrógeno como combustible industrial en Europa es el desarrollo de la infraestructura de transporte y abastecimiento. El pasado mes de julio, once compañías europeas de infraestructuras de gas de nueve estados miembros de la UE, entre ellas la española Enagás, presentaron el European Hydrogen Backbone plan.

El plan consiste en la adaptación de infraestructuras ya existentes a los nuevos requerimientos. Su resultado sería una red troncal específica para el transporte de hidrógeno en el continente que alcanzará los 6.800 km de extensión en 2030 conectando los llamados valles de hidrógeno, es decir, los principales centros de suministro y demanda.

Para 2040, se prevé que estará operativa una red de hidrógeno de 23.000 km, formada en un 75% por gasoductos de gas natural adaptados, y en un 25% restante por tramos nuevos. En última instancia, estarán activas dos redes paralelas de transporte de gas: una destinada al transporte de Hidrógeno y otra al de gas natural y biometano. Teniendo en cuenta las importaciones de Hidrógeno, esta red troncal podrá utilizarse para transportar hidrógeno a gran escala y a larga distancia.

En el mapa resultante España e Italia serían no solo los dos principales exportadores de Hidrógeno verde, sino dos grandes hubs que asegurarían el abastecimiento del mercado europeo vehiculando las importaciones del Norte de África.

La creación de esta red tiene un coste estimado de entre 27.000 y 64.000 millones de euros, una inversión relativamente pequeña en el contexto general de la transición energética europea. Se estima que el coste nivelado –que incluye todos los costes a lo largo de la vida útil del proyecto- se situará entre 0,09-0,17 euros por kilogramo de hidrógeno por cada 1.000 km, lo que permitirá transportar el hidrógeno de forma coste-eficiente a través de largas distancias por toda Europa. Esta estimación tiene un margen relativamente amplio debido principalmente a la incertidumbre en los costes de los compresores, que dependerán en buena parte de su ubicación.

En España, la mayoría de la red de hidrógeno procederá de la actual infraestructura de transporte de gas natural. En Coruña, Gijón, Bilbao, Barcelona, Valencia y Huelva, donde ahora están las instalaciones de regasificación, se crearán clústeres industriales que formarán red con Madrid, Puertollano y Zaragoza.

En Guadalajara está prevista una instalación de almacenamiento, reciclando posiblemente un acuífero. Este centro de almacenamiento se uniría con A Coruña mediante un gasoducto. También se conectará Gijón con Bilbao y la red mediterránea con la del Norte a través de Zaragoza. Finalmente, se resucitará la interconexión con Francia a través de Cataluña, el MidCat.

Desde la perspectiva de las exportaciones españolas, la red troncal se complementaría con el Green Spider Project, que Enagás ha presentado ante Bruselas como proyecto de interés común europeo. Una red de transporte de hidrógeno verde para exportar Hidrógeno producido desde centros industriales en España hasta el Norte de Europa.

En este mapa, España e Italia serían no solo los dos principales exportadores de Hidrógeno verde, sino dos grandes hubs que asegurarían el abastecimiento del mercado europeo vehiculando las importaciones del Norte de África. Según los cálculos de Enagás, estas importaciones serían una necesidad ya a finales de 2030. La reciente licitación en Marruecos de seis nuevos proyectos solares de 400 MW sería el primer paso de un desarrollo coordinado a ambos lados del Mediterráneo para garantizar el abastecimiento de los mercados industriales europeos a largo plazo.