ETF temáticos: La inversión “verde” entra en zona de riesgo

ETF temáticos: inversión verde en riesgo de burbuja

Los ETF temáticos (fondos cotizados en bolsa, por su acrónimo en inglés) han sido analizados por el departamento de análisis de Morgan Stanley Capital International, filial del banco de negocios de igual nombre y agrupador de indicadores. El resultado ha llamado la atención de la comunidad financiera esta semana al encontrar un considerable factor de acumulación de inversión en los dedicados a la energía limpia.

Anil Rao y Thomas Verbraken, ambos directores ejecutivos del equipo de investigación de Morgan Stanley Capital International (MSCI) detallan en un artículo la idea de que la inversión se haya agrupado de forma excesiva en este segmento de los ETF hace pensar, aunque no se explicite, que puede haber una corrección en el mercado.

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El crecimiento de los ETF temáticos se dispara en 2021

Los ejecutivos han analizado los datos de los ETF temáticos mediante un modelo propio para determinar cuáles concentran un exceso de inversión. Sobre esta base hacen una prueba de estrés sobre esos fondos temáticos para entender como responderían en el caso que se desatara una venta impulsada por vientos macroeconómicoas adversos, señalan los autores.

La inversión temática hasta la fecha ha sumado activos este año al mismo paso sostenido que lo ha hecho a lo largo de 2020. El Financial Times señaló recientemente que los ETF temáticos recibieron en los primeros dos meses de este año más de 40.000 millones de dólares, llevando su total hasta cerca de 400.000 millones de dólares.

El artículo publicado en el blog de Morgan advierte que los inversores pueden verse preocupados por si este segmento en rápido crecimiento ha concentrado un exceso de inversión y supone un riesgo de corrección por ventas de inversores.

Casi una docena de ETF temáticos dedicados a las energías limpias fueron lanzados desde el comienzos de 2020 llevando su total a 26. Sus activos combinados ascienden a 22.400 millones de dólares comparado con 2.400 millones de dólares en 2019.

En marzo, dos ETF del gestor de inversiones BlackRock recibieron un flujo de dinero sin precedentes.

Los activos combinados del fondo iShares Energía Limpia Global con domicilio en Estados Unidos y su equivalente domiciliado en Europa, pasaron de los 760 millones de dólares a comienzos del 2020 a los 10.800 millones de dólares tras la elección de Joe Biden a la presidencia de los Estados Unidos en noviembre pasado, mientras el índice subyacente de estos fondos se disparaba un 140% en el mismo lapso de tiempo.

Esto creó un problema a BlackRock que se encontró con niveles indeseados de acciones de un grupo reducido de empresas de mediana capitalización para un colosal volumen de inversión.

Según algunas fuentes del mercado el gestor de fondos tuvo que apelar a la venta de parte de su cartera para evitar esa concentración de riesgo, al mismo tiempo que tensaba la cuerda del índice S&P.

Los dos fondos de BlackRock, y el 45% de los recursos totales invertidos en energías no generadas por combustibles fósiles, siguen al Índice Global de Energías Limpias de S&P que se basa sólo en el seguimiento de 30 acciones.

Parte del problema es el propio índice, que fue lanzado hace 14 años y cuya cesta de acciones no refleja el crecimiento del sector de un lado, y el volumen de dinero que ha entrado en los ETF dedicados al tema de las energías limpias del otro.

Hay demasiado dinero persiguiendo un reducido número de acciones que pertenecen a sociedades poco capitalizadas, es decir empresas de mediana capitalización. Esto hace de esa mezcla una pócima muy inestable.

Los síntomas de una burbuja en inversión verde

Son muchos los analistas que consideran que hay una burbuja en la inversión verde a la que ha contribuido con fuerza la promesa de una transferencia de recursos sin precedentes hacia las energías renovables como salida a la crisis de la pandemia y al calentamiento de la atmósfera terrestre.

El índice S&P de energías renovables ha caído un 9,3% desde marzo en lo que muchos analistas consideran resultado de un ejercicio destinado a equilibrar sus carteras de inversión por parte de los grandes ETF.

ETF tematicas - inversión verde
Niveles de concentración en índices temáticos, publicado por MSCI.

En el gráfico publicado por Morgan se establece la saturación de inversión (crowding) por temas. Permite comparar comparar la situación actual con el efecto de crowding que registraban las acciones tecnológicas estadounidenses en 1999, las que finalmente se desinflaron cuando la famosa burbuja de las dot com estalló provocando una caída generalizada en la bolsa estadounidense en el 2001.

La aplicación del modelo analítico de Morgan detectó que en el caso de las acciones de eficiencia energética -una categoría amplia que hace referencia a las renovables- el porcentaje de acciones con alta concentración de inversión suponían el 8% comparado con el 1% en sectores como la robótica.

Otros segmentos con un exceso de concentración, pero por debajo del 8%, son la ciberseguridad, la educación futura y la movilidad futura, aunque estos dos últimos segmentos están entre el 2% y el 3% de acciones con exceso de inversión.

El comportamiento del mercado en 2001 estuvo fuertemente determinado por la burbuja en las tecnológicas de mediana capitalización y el exceso de inversión en estos valores también representaba el 8%, como en la actualidad con las energías renovables

La estimación de Morgan es que en un escenario adverso de viento en contra -estanflación para la empresa de análisis- la corrección en los valores del sector de las energías limpias podría llegar hasta el 42% en comparación con una caída del 20% en general y del 30% en las acciones de crecimiento rápido.

Pese a estas observaciones que encienden una luz de alarma, otros analistas confían en que el sector va a seguir resistiendo en el largo plazo.

La razón central para ello es que la necesidad de actuar para limitar el calentamiento global es tan apremiante que el número de empresas dedicadas a las energías renovables no va a cesar de crecer y ofrecer una diversificación en los mercados. Esto permitiría reducir el grado de concentración en los valores de capitalización media y garantizaría la solvencia del sector por la creciente demanda de energía limpia.