Pleamar en los fondos ESG

Larry Fink ha obtenido un éxito inesperado con el nuevo fondo ESG de BlackRock, un ETF.

La salida al mercado la semana pasada de un fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) lanzado por BlackRock ha roto todos los récords en fondos ESG. El vehículo denominado US Carbon Transition Readiness logró atraer 1.250 millones de dólares convirtiéndose en el fondo ETF más grande de la historia y poniendo de relieve el atractivo para los inversores institucionales de los instrumentos de inversión con contenido social, medio ambiental y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). Pero hay una verdad oculta en la preferencia de los gestores de inversión por los fondos ESG.

En este artículo

Los mecanismos del ETF Carbon Transition

El ETF de BlackRock está destinado al mercado estadounidense. Su contraparte, otro ETF, este global, también recibió una corriente inversora de 475 millones de dólares, otro registro sin precedentes para un fondo global ESG. Mientras, la operación de BlackRock superó al hito anterior, el fondo ETF cotizado por Ishares, ESG MSCI USA Leaders que recaudó 850 millones en mayo de 2019.

La idea central de estos ETF es que, de la cesta de empresas que componen su inversión, se vayan destacando aquellos que aceleran su evolución hacia una transición positiva en términos ESG. En lugar de excluir a las empresas que tengan un desempeño pobre en materia de evolución hacia esos objetivos el modelo se montó sobre la base de índices subyacentes de acciones que marcan la evolución de las empresas hacia esos objetivos.

Esos indicadores son el Rusell 1000 para el fondo estadounidense y el MSCI All World ex-US para el global. Sobre la base de esos índices se pondera la cartera de inversión en función de la disposición de cada empresa a evolucionar hacia su descarbonización y la de la economía.

Los ganadores y perdedores van a emerger en cada sector e industria basados en la habilidad de cada compañía para adaptarse y modificar su estrategia y modelo empresarial, de acuerdo con el consejero delegado de BlackRock, Larry Fink, que dedicó su carta anual a los gestores de sus participadas a apretar el acelerador de la descarbonización. Cada vez más capital se está asignando a estrategias sostenibles. Estos fondos permitirán a los inversores determinar qué compañías están efectuando su transición más rápido que las otras.

La idea de la inversión ESG es volcar la inversión hacia las empresas con el mayor empuje hacia objetivos sociales, de medio ambiente y de gobernanza. Los activos totales en este tipo de inversión aumentaron el año pasado un 50% hasta los 1,7 billones de dólares de acuerdo con la empresa de análisis Morningstar. Mientras tanto un número creciente de gobiernos, empresas, y gestores de inversión se comprometen con el objetivo de alcanzar emisiones cero en el 2050. Los ETF de transición hacia la reducción de las emisiones de carbono han sido pensados como una forma de alentar esa tendencia y beneficiarse de ella.

Estos ETF constituyen una forma de encontrar a los gestores que modificarán la forma de pensar de sus empresas sobre el cambio climático, de acuerdo con Christopher Ailman, jefe de inversiones del Sistema de Pensiones de los Maestros del estado de California (Calstrs, por sus siglas en inglés) citado por el Financial Times.

Calstrs ha contribuido con 650 millones de dólares al fondo estadounidense y con 350 millones al fondo global. Otros inversores que han aportado a esta iniciativa han sido Temasek, Sura Asset Management, Varma Mutual Pension Insurance Company, Profuturo Group, FM Global y Renaissance Re de acuerdo con la nota de prensa de BlackRock.

Las empresas se alinean de acuerdo con su disposición hacia la descarbonización, reflejando su dependencia de la producción de energía, tecnologías limpias, residuos y gestión del agua. Una mayor eliminación de emisiones de carbono incrementará la ponderación de la empresa en la cartera del fondo respecto de sus otros rivales. Los datos los elabora internamente BlackRock sobre la base de diversos proveedores de información.

Los motivos financieros bajo los fondos ESG

Trayectoria de inversión global en fondos ESG entre 2015 y 2020 segun Morning Star. En azul los ETF.
Trayectoria de inversión global en fondos ESG entre 2015 y 2020 segun Morning Star. En azul los ETF.

La sostenibilidad está resultando un buen negocio para los gestores de inversión. Los ETF que se dirigen de forma explícita a los objetivos de inversión socialmente responsable suponen comisiones un 43% más altas que las de los ETF normales.

Las comisiones promedio de los fondos ESG han sido del 0,2% a finales del pasado año. Mientras los ETF que han dirigido su inversión hacia las empresas de gran capitalización en Estados Unidos han obtenido comisiones promedio del 0,14% de acuerdo con los datos del proveedor de información FactSet. La alternativa ESG crea una fantástica posibilidad de ingresos para las grandes empresas, señala Wayne Winegarden, investigador del Pacific Research Institute. Los gestores de fondos de inversión se han convertido en los grandes entusiastas de la inversión sostenible.

Sus esfuerzos se dirigen sin vacilaciones a capturar parte de la ola de dinero que fluye hacia las inversiones ESG que promueven desde la energía limpia hasta la diversidad. Los gestores de fondos han debido enfrentar durante la pasada década una feroz competencia que se ha reflejado en una caída significativa de las comisiones y por lo tanto de los márgenes de los gestores que viven de las comisiones y no de la rentabilidad de las inversiones.

En definitiva, los profesionales del sector aspiran a lograr mayores ingresos a expensas de la moda renovable y verde en materia de inversiones. Aunque el incremento de las comisiones parezca despreciable supone una diferencia colosal cuando se le da la dimensión de escala correspondiente. Una empresa que tiene la gestión de un fondo de 1.000 millones de dólares, que sería una dimensión típica entre los fondos ESG, obtendría 2 millones de dólares en comisiones mientras que sobre un fondo normal obtendría un ingreso anual de 1,4 millones de dólares. Es una diferencia.

Es fresco, sienta bien y es nuevo, sentencia Andrew Jamieson, jefe global del producto ETF de Citigroup en referencia a los fondos ESG, quien añade: Pero carece de diferencias con cualquier otro, estas cosas no son más caras de gestionar que otras según cita el Wall Street Journal. Esta afirmación deja entrever una cuota de hipocresía en los precios basados en la demanda incentivada por lo que está bien a la vista del público.

En torno a 8.000 millones de dólares han fluido hacia los fondos ESG entre enero y febrero de este año de acuerdo con FactSet, colocando a los ingresos en este tipo de inversión durante los primeros dos meses de este año al nivel de la inversión en todo 2019 en estos vehículos. No cabe la menor duda que son los inversores los que tiran del carro. Un número importante de grandes gestores de dinero, desde fondos de pensiones y bancos hasta las family offices, han hecho de la inversión sostenible un objetivo prioritario.

Opiniones abundan, algunos dicen que quieren apoyar la lucha contra el cambio climático, otros simplemente pretenden usar este tipo de inversiones como una forma de cubrir riesgos asumidos en otros frentes menos limpios.

El año pasado los gestores de dinero lanzaron 71 fondos mutuos y ETF sostenibles de acuerdo con Morningstar. BlackRock por su parte canalizó recursos por 68.000 millones de dólares el año pasado en productos sostenibles lo que supuso un incremento interanual del 60% del cual la mayor parte fue destinado al negocio de ETF de iShares.

Las comisiones cayeron en los ETF por la dura lucha por atraer inversores entre los dos mayores emisores de ETF del mercado estadounidense: la gestora Vanguard y BlackRock. Desde entonces ambas valoran las tendencias del momento con la expectativa de que una veta atractiva para los inversores les permita engordar un poco sus márgenes, más delgados que papel de fumar.

Las tendencias de mercado y los fondos ESG

El grueso de la inversión sin embargo se dirige a los fondos de gestión pasiva que se limitan a rastrear los índices como el S&P 500 y que tienen comisiones del orden del 0,03% anual. Estos fondos suman un volumen total de inversiones del orden de los 4.9 billones de dólares.

Esto supone un indicador de las preferencias de los inversores. De acuerdo con los datos de Morningstar en enero el año pasado tres de cada cuatro fondos ESG en el mercado superaron a casi todos los otros sectores. Pero nada indica que esto sea una tendencia que se va a mantener. Puede que los resultados estén además distorsionados porque en los fondos ESG se han colado algunos valores tecnológicos que han sido de los más rentables en 2020.

En el medio plazo la moda va a ceder a los precios y los costes de gestión van a limitar las comisiones de los fondos ESG, afirman los analistas. Es en parte por esto que se registra el empuje actual en este tipo de inversión. Mientras el interés del público siga favoreciendo lo que está de moda, los bancos y los fondos podrán aprovechar para recuperar algo en sus márgenes.