La CE quiere imponer un impuesto al combustible de aviación

La última reunión del Ecofin, en Lisboa, sirvió para dar los primeros pasos hacia un impuesto al combustible de aviación. La última reunión del Ecofin, en Lisboa, sirvió para dar los primeros pasos hacia un impuesto al combustible de aviación.

Fuentes próximas al ministerio de Finanzas de Portugal señalaron que en la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea efectuada el pasado sábado en Lisboa se debatieron los planes para imponer un impuesto al combustible de aviación como forma de promover su sustitución por combustibles con menos nivel de emisiones de CO2.

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Impuesto al combustible de aviación, tasa al de barcos… ¿y además derechos de emisión?

El establecimiento de un impuesto al combustible de aviación puede venir acompañado además de la inclusión de la aviación comercial en el régimen de derechos de emisión de CO2, lo que supondría un aumento drástico de los precios de los vuelos.
El establecimiento de un impuesto al combustible de aviación puede venir acompañado además de la inclusión de la aviación comercial en el régimen de derechos de emisión de CO2, lo que supondría un aumento drástico de los precios de los vuelos.

El debate sobre el impuesto al combustible de aviación se anticipó a la cumbre de jefes de gobierno que se desarrolla hasta mañana en Bruselas en la el ejecutivo europeo espera avances en materia de reforma del mercado de derechos de emisión de CO2 con la inclusión de nuevos productos, y en la tasa en frontera para la huella de carbono de las importaciones. En Lisboa se comentó la posibilidad de que además de un impuesto específico el queeroseno este combustible podría ser incorporado al régimen de derechos de emisión, que rondan los 50€ la tonelada de CO2 desde la semana pasada.

Fuentes próximas al ministerio encabezado por Joao Leao señalaron que tanto las aeronaves como los buques podrían quedar dentro de esa franja sujeta a los derechos de emisión, pero la mera posibilidad desató un fuerte debate porque un sector de los ministros presentes señaló que no era viable para la industria naviera afrontar los objetivos de la reducción de emisiones y soportar además una tasa sobre el combustible de los barcos.

Un razonamiento similar fue expresado por otros países respecto a la posibilidad de un impuesto al combustible de aviación sumado a la aplicación de los derechos de emisión. Portugal por su parte se ha mostrado partidario de extender un impuesto a los combustibles tanto en el sector aeronáutico como en el naviero.

Por el contrario las naciones con flotas significativas se han mostrado reticentes, en especial Grecia, una vez que la Organización Marítima Internacional tras años de arrastrar los pies sobre este asunto ha asumido un régimen de reducción de emisiones que se ha iniciado con el abandono del búnker, el combustible más contaminante que existe por su alto contenido en azufre.

Horizonte: julio

El Consejo Europeo de julio decidirá sobre la reforma de la directiva fiscal que incluirá entre otras cosas el impuesto al combustible de aviación
El Consejo Europeo de julio decidirá sobre la reforma de la directiva fiscal que incluirá entre otras cosas el impuesto al combustible de aviación

Las propuestas concretas sobre la reforma de la directiva fiscal para los combustibles de la Comisión Europea (CE) en la cual se encuentran las cargas mínimas que deben soportar los combustibles fósiles se ventilarán en julio, junto con el resto del paquete de reformas que incluirá a los derechos de emisiones de CO2 y a la tasa en frontera.

Esta directiva lleva 20 años sin un ajuste y algunos países han sido la avanzada contra el inmovilismo de Bruselas ante la cuestión de la fiscalidad de los combustibles. Holanda anunció que impondrá este año un impuesto al combustible de aviación, con o sin acuerdo dentro de la UE. La CE ha demorado de forma apreciable cualquier modificación al régimen fiscal de los combustibles que lleva 20 años sin modificar.

El motivo es bien sencillo, en materia fiscal cada país tiene derecho a veto, lo que requiere un trabajado de negociación cuerpo a cuerpo, es decir país por país. Por añadidura en el concierto europeo las exenciones y escalas de precios para los combustibles son una verdadero encaje de bolillos porque una forma de subsidio indirecto, por ejemplo para las actividades agrarias, es el establecimiento de precios preferenciales en los combustibles.

Este es un sistema muy extendido en varios países, y es de esperar que una modificación de este régimen se convierta en un factor de irritación para los sectores directamente afectados. De conjunto todas estas reformulaciones en los precios para desalentar ciertos combustibles acabarán repercutiendo sobre los precios al consumo con el riesgo que acaban siendo medidas impopulares.

Negociación, derecho de veto y agenda

Antonio Costa durante la presentación de la Presidencia del Consejo de la UE
Tras proclamar una drástica reducción de sus objetivos de emisiones para el 2030, la Comisión y el Consejo no pueden andarse con rodeos en temas como el impuesto al combustible de aviación.

La CE no puede a estas alturas, tras proclamar una drástica reducción de sus objetivos de emisiones para el 2030, andarse con rodeos en temas como el impuesto al combustible de aviación. Pero eso no quita que pueda ver sus planes bloqueados por el veto de los países que tienen subsidiados los combustibles del sector agrario. En una situación similar está la minería del carbón y el gasóleo de automoción en muchos países.

Bruselas ha sugerido la posibilidad de que se diseñe un periodo de adaptación de una década con subidas anuales del impuesto al combustible de aviación, buques y transporte terrestre. Pero de momento estamos ante sugerencias acerca de las cuales los funcionarios de la UE van tomando nota de las reacciones sobre el terreno. Aunque hasta hoy no sabremos cómo han evolucionado las discusiones en el seno del Consejo Europeo, es muy probable que la CE se tope con divergencias irreductibles en el seno del Consejo Europeo, que serán oportunamente maquilladas para poder negociarlas lejos de la vista del público.

La reunión del fin de semana en Lisboa contó con la presencia del vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis, quien calificó a la directiva sobre fiscalidad de los combustibles de desactualizada, además de anunciar las características fundamentales de la tasa en frontera de CO2.

Esta tiene por objetivo defender a la producción industrial europea frente a los productos de países competidores con menos limitaciones a las emisiones y por ende más baratos por su huella de carbono.

Dombrovskis dijo que esta tasa se aplicará de forma paulatina empezando por el cemento, el acero y los fertilizantes, tres productos que implican un alto nivel de emisiones en muchos países, entre ellos China. Los socios comerciales de Europa ya han manifestado su inquietud por el proyecto de una tasa en frontera sobre la huella de carbono de las importaciones.