Eficiencia energética de la vivienda: ¿El patito feo del Pacto Verde?

eficiencia energética y vivienda en hamburgo

Sólo en Europa, los edificios consumen el 40% de la energía final, y en un 80% este consumo se cubre con combustibles fósiles. El Instituto de Rendimiento de Edificios de Europa alerta de que la política de eficiencia energética de los edificios es la gran olvidada del Pacto Verde.

En este artículo…

Objetivo: la eficiencia energética de la vivienda

Una parte esencial del pacto verde pasa por conseguir que los edificios consuman menos energía, que sean más eficientes. Sobre el papel parece fácil: mejorar cerramientos y cubiertas; introducir nuevos materiales; utilizar las sombras y las corrientes para aprovechar o contrarrestar las condiciones ambientales…

En realidad, requiere innovación arquitectónica, tecnología y sobre todo mucha inversión. Para la obra nueva está siendo más difícil de lo que parecía. Y frente al parque de vivienda existente surge la pregunta de que hacer con los miles de edificios ya existentes -y habitados- que son altamente ineficientes.

La EPBD y las LTRS

eficiencia energética en vivienda unifamiliar

La Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios 2010/31/UE (EPBD), modificada en 2018, junto con la Directiva de Eficiencia energética 2012/27/UE (EED), está destinada a desencadenar políticas en la UE para lograr un alto rendimiento energético y descarbonizar el parque de edificios para 2050, al tiempo que proporciona un entorno estable para las decisiones de inversión y permite que los consumidores y las empresas tomen decisiones más informadas, ahorrando energía y dinero.

El Instituto de Rendimiento de Edificios de Europa (BPIE -Buildings Performance Institute Europe) fue fundado en Bruselas en 2010 por la Fundación Europea del Clima, el Consejo Europeo para una Economía Eficiente en Energía, y la Fundación ClimateWorks, como la primera organización paneuropea que proporciona análisis político y apoyo para la toma de decisiones a los responsables de las políticas relacionadas con la energía y los edificios.

La EPBD va a ser revisada en el cuarto trimestre de este año. El BPIE ha hecho los deberes y alerta con antelación de que según sus análisis de aplicación de la Directiva, tal como está ahora, la cosa va muy mal.

En su análisis, publicado en septiembre de 2020, estudiaron el cumplimiento de las Estrategias de Renovación a Largo Plazo (LTRS) – un pilar clave de la EPBD- de los estados miembros de la UE con respecto a los requisitos de la EPBD, con el objetivo de averiguar si las LTRS están preparadas para responder al reto de descarbonización fijado para 2050.

Los resultados son malos. En general, pese a algunos tímidos avances, los estados miembros continúan sin tomarse en serio el papel del sector de la construcción en la descarbonización, y ninguna de las estrategias existentes está en línea con el objetivo para 2050. La eficiencia energética de la vivienda sigue siendo el patito feo del Pacto Verde.

El análisis revela que las LTRS de los Estados miembros no se ajustan en gran medida a los objetivos de la EPBD para conseguir un parque de edificios altamente eficiente energéticamente y descarbonizado para mediados de siglo. Además, los objetivos de la LTRS no están alineados con el objetivo climático reforzado de la UE para 2030 y el objetivo de neutralidad climática para 2050. Para superar esta situación, se recomienda encarecidamente una revisión completa de la EPBD este año.

Buildings Performance Institute Europe

La tarea pendiente de los estados

Las LTRS requieren que los estados miembros desarrollen y midan el progreso, proporcionen hitos indicativos para 2030, 2040 y 2050, y estimen los ahorros de energía y beneficios esperados de la contribución de la renovación de edificios al objetivo de eficiencia energética de la Unión.

A 10 de marzo de 2021, un año después de la última fecha límite, aún hay siete miembros UE que no han presentado sus estrategias. Las presentadas tampoco brindan detalles suficientes para todo el período hasta 2050 que permitan una evaluación de si las políticas de apoyo y los arreglos financieros son adecuados para cumplir con los objetivos.

Y desde luego, lo que tienen en común, es que parecen poner más esfuerzo en descarbonizar los sistemas de suministro de energía en lugar de mejorar activamente la eficiencia energética de los edificios, reduciendo en general el consumo de energía en este sector.

En su experiencia de análisis de estas estratégicas desde 2014, el BPIE alerta sobre una tendencia preocupante de presentaciones tardías y estrategias incompletas o no conformes a la normativa. La impresión es que el desarrollo de las LTRS es más un trámite obligatorio que hay que hacer de cualquier manera para cumplir con la burocracia, que un objetivo estratégico real para mejorar la vida de los ciudadanos.

Si Europa se toma en serio el logro de la neutralidad climática para 2050, clama el BPIE, ahora es el momento de que los estados miembros busquen la descarbonización del 100% de su parque de edificios y garanticen que sus estrategias de renovación a largo plazo cumplan este objetivo. Esto podría hacerse mediante una reelaboración de sus estrategias de 2020 en un futuro cercano, pero ciertamente no más tarde de la fecha límite para la próxima iteración, en 2024.

En opinión del BPIE, el proceso de revisión de la EPBD, que ahora ha comenzado con la Evaluación de Impacto Inicial de la Comisión Europea (abierta hasta el 22 de marzo), ofrece la oportunidad de asegurar un lugar mucho más fuerte para los edificios en los planes de descarbonización de los estados miembros. Esta debe ser una de las principales prioridades de la Comisión Europea. Se han dado grandes pasos al colocar los edificios en el centro del Pacto Verde, pero para que sirva de algo, es necesaria una revisión completa de la EPBD, en lugar de un enfoque selectivo.

Mientras, en España…

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, comunicó el miércoles que de los 10.359 millones extra para el periodo 2021-2023, que España consiguió en enero tras modificar Bruselas el criterio de reparto de las transferencias directas, 2.000 millones irán destinados a Agenda Urbana.

De ese monto, 1.000 millones serán destinados a ampliar el parque público de vivienda social y los otros 1.000 irán a impulsar la rehabilitación de edificios. Esto supone que, al menos durante dos años, Agenda Urbana duplicará su presupuesto. Es un avance, aunque la concreción informativa es por ahora escasa. Recordemos que en 2019 la Comunidad de Madrid empleó solo 400.000 euros en el Plan Renove de Ventanas. Una verdadera fruslería…