Confidencial: a las renovables se les escapan los fondos de recuperación

Nadia Calviño

El desplome de las previsiones económicas del gobierno que rebajó en más de 3 puntos la estimación hecha para 2021 es un serio golpe para el negocio de las energías renovables.

En este confidencial

A las renovables no les salen las cuentas

Nadie tenía una fe ciega en esas previsiones porque las estimaciones de fuentes privadas iban por debajo de las oficiales. Pero el problema es que tal como evoluciona el ritmo de vacunación las posibilidades de despliegue de la actividad económica se siguen reduciendo. Esto quiere decir por sobre todas las cosas que la recaudación fiscal va a ser muy inferior a la prevista y que el dinero disponible tendrá que dirigirse de forma inevitable a los instrumentos de apoyo al empleo, es decir a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, seguro de paro y las ayudas a empresas y autónomos.

Una fuente del sector

Para esta fuente eso implica un retraso de las partidas presupuestarias para el desarrollo de los planes que el gobierno solicitó a las empresas para su concreción en el contexto del programa Next Generation EU.

El paquete de proyectos presentado al Gobierno por las empresas del sector de la energía está dentro de un abanico de entre los 60.000 y 80.000 millones de euros. La amplitud del abanico se debe a que no es posible estimar la dimensión de los proyectos de algunos de los aspirantes a la financiación como es el caso de Repsol, que no ha hecho públicos los proyectos para los que piensa solicitar apoyo financiero de la Unión Europea.

Repsol en la cuerda floja

En general, en la petrolera hay un cierto clima de nerviosismo determinado por la oferta pública de adquisición de IMF sobre Naturgy. A precios de mercado Repsol es una bicoca para una petrolera como Total, aunque haya un pacto tácito de no agresión en el que parece que el presidente de la española, Josu Jon Imaz, da la impresión que creer a pie juntillas.

En este sentido la debilidad de la recuperación económica en Europa, y en particular en España por su fuerte dependencia del turismo, mantiene la posibilidad de que operaciones corporativas imprevistas hagan su irrupción. Lo único que puede actuar como amortiguador en este sentido es la debilidad del mercado del crudo aunque la recuperación en China y la mejoría del clima económico en Estados Unidos puede hacer variar el cuadro.

El gasto social desborda lo esperado… y la financiación y subvención de proyectos tendrá que esperar

El gobierno afirma que no habrá retraso en las inversiones y que ya ha hecho adelantos a las comunidades autónomas con las que tiene proyectos compartidos y que ya se han empezado a licitar concursos. Sin embargo las fuentes del sector industrial consultadas señalan que el adelanto de 27.000 millones de euros que el gobierno ha decidido introducir a cuenta de los fondos europeos no tiene muchas posibilidades de ser canalizado hacia la actividad productiva y se deberán concentrar en el gasto social cuyas previsiones se verán desbordadas.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, ha rebajado sus previsiones de crecimiento del 9,8% al 6,5% mientras que los datos del primer trimestre estarán a finales de abril. Pero las estimaciones de fuente privada señalan que el primer trimestre de este año ha sido malo sin atenuantes y la horquilla de sus datos les da entre una contracción del 0,9% hasta un incremento del 0,4%.

Esto equivale a decir que tenemos un primer trimestre perdido y tras las alegrías de Semana Santa el sector sanitario teme que España se sumerja en una cuarta ola de la pandemia lo que va a afectar seriamente a la posibilidad de que haya una recuperación en el segundo trimestre.

Es decir que la recaudación fiscal va a ser mala y eso no se arregla con la incorporación de 327.000 trabajadores en ERTE que tendrán que hacer la declaración de la renta por haber tenido, o tener aun, dos pagadores: el empleador y el SEPE. Porque de ahí podrán rascar poco en la AEAT.

Como es previsible esto afecta a las estimaciones de las empresas del sector de la energía y en especial a las renovables que no ven cómo en estas condiciones se van a llevar a cabo las licitaciones para la adjudicación de recursos. Pero aunque se hagan, no habrá financiación hasta que el dinero europeo llegue porque lo presupuestado por el gobierno se va a agotar en necesidades sociales, de acuerdo con una fuente de una gran empresa del sector eléctrico.

ACS, Australia y la caída de Marcelino Fernández Verdes

Uno de los comentarios más persistentes en los círculos empresariales de Madrid es la caída en desgracia de Marcelino Fernández Verdes que fue apartado de su cargo de consejero delegado de ACS a finales de marzo.

Hay mucha especulación acerca de las razones que llevaron a que el presidente de la empresa, Florentino Pérez, perdiera la confianza en su adelantado y presunto sucesor. Pero conviene mirar a las operaciones australianas para hacerse una idea de la magnitud del descalabro sufrido por la empresa en la filial CIMIC, antes llamada Leighton.

ACS entró como minoritaria, vía su participación inicial en Hochtief, dentro de la australiana en 2006. En 2011 tomó el control de Hochtief y tardó poco en hacerse con el control total de Leighton Holdings, la filial australiana de la constructora alemana a la que le cambió el nombre en un intento de borrar su track record.

Este año dos de los ex máximos ejecutivos de la empresa que fueron los responsables de operaciones que han involucrado gigantescas comisiones para adjudicaciones ilegales de contratos declaran ante la policía. Uno de los casos es la investigación más larga por corrupción hecha nunca por la policía australiana. Esto ha supuesto además severas pérdidas para la hoy CIMIC.

El caso más sonado es el de Unaoil, una consultora que canalizó pagos ilegales por 77 millones de dólares estadounidenses a funcionarios de países petroleros para la obtención de contratos. El ejecutivo investigado durante años por este asunto es David Savage, quien ha regresado a Australia desde Mónaco para ser procesado. Aunque también está procesado el director ejecutivo de Leighton Offshore por el pago de comisiones ilegales de 3 millones de dólares en Irak .

Lo curioso es que estas operaciones se desarrollaron entre 2006 y 2013, lo cual quiere decir que fue con la presencia de ACS en el capital de Hochtief primero y de la australiana de forma directa después. Esto implica que el grado de control sobre la filial era un tanto difuso. De acuerdo con fuentes en Sidney, CIMIC deberá pagar además fuertes multas por estas infracciones en la jurisdicción estadounidense.

La historia no está cerrada, como se ve. Hay quien especula que la venta por ACS al grupo de infraestructuras francés Vinci de su filial industrial Cobra fue impulsada por una necesidad imperiosa de reducir deuda y hacer caja de cara a los desaguisados que se desarrollaron bajo la supervisión de CIMIC por Marcelino Fernández Verdes.

En cualquier caso, Vinci y ACS formaron una sociedad conjunta en la que se reparten el capital al 51% y 49% respectivamente en la que aparcan activos renovables. ACS ya había logrado reducir al 50,41% su participación en Hochtief al socaire de su compra al alimón con Atlantia de la concesionaria Abertis. Es decir que ACS ha ido soltando lastre en un esfuerzo por reducir deuda para capear el temporal. La sucesión de Pérez por Verdes se quedó por el camino…

El riesgo de fiarlo todo a una vacunación que se retrasa

Volviendo a la delicada situación económica a la que ya consideramos parte de la nueva normalidad, junto con la cronicidad de la pandemia, conviene tener presente que el desbarajuste de la UE en materia de cadena de suministros de las vacunas contra la covid-19 va a gravitar sobre la vida económica del continente.

La situación poco alentadora del desarrollo de la pandemia en Francia y Alemania no augura nada bueno. El despliegue de la vacunación en España es pobre, por no decir otra cosa. Y por lo tanto los cálculos del gobierno según los cuales este año tendremos casi la mitad del flujo turístico de 2019, no parece una previsión acertada.

En 2020 la actividad turística cayó un 77%. Hacer previsiones sobre la base de un programa de vacunación en desarrollo, con mutaciones del virus de alto riesgo para las que las vacunas no han sido diseñadas, puede jugar una mala pasada a la recaudación presupuestaria y al despliegue de los proyectos bajo el ala protectora del programa Next Generation EU. Programa que por otro lado sigue paralizado de momento por Alemania.