Microplásticos: responsabilidad de petroleras, químicas y bancos

Un análisis difundido ayer desvela la fuente y la verdadera escala de la crisis global de la basura plástica y los microplásticos. De acuerdo con el informe, un puñado de 20 compañías -con el apoyo de un reducido grupo de financiadores- son responsables de más del 50% de los envases descartables de plástico de un solo uso que acaba como basura a escala mundial. El The Plastic Waste-Makers Index ha sido publicado por la Fundación Minderoo y desarrollado con la colaboración de Wood Mackenzie, y expertos de la London School of Economics y del Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo entre otros.

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50 compañías, 20 bancos y 20 fondos responsables de la mayor parte de los microplásticos

Portada del Plastic Waste Makers Index en el que podemos descubrir a los responsables de la gran mayoría de microplásticos que invaden los océanos
Portada del Plastic Waste Makers Index en el que podemos descubrir a los responsables de la gran mayoría de microplásticos que invaden los océanos

Los plásticos de un solo uso se producen fundamentalmente a partir de combustibles fósiles y constituyen la mayor parte de los plásticos que se convierten en basura y contaminan la tierrra y los mares. La degradación de estos plásticos genera microplásticos que contaminan la tierra y los mares y son una amenaza en particular para las especies marinas.

El informe traslada la responsabilidad por esta forma de contaminación de las empresas que producen para el consumo masivo y utilizan envases de un solo uso como Coca Cola y PepsiCo, a la industria petroquímica y a sus financiadores y banqueros.

Veinte compañías son la fuente de la mitad de todos los plásticos de un solo uso que se tiran a la basura o se dejan abandonados en espacios públicos. La lista está encabezada por ExxonMobil -quien contribuye con 5,9 millones de toneladas a la basura plástica, seguida muy de cerca por Dow Chemical y la china Sinopec. La petrolera española Repsol se encuentra en el puesto de nº 42 del ránking, es decir está entre las primeras cincuenta. En total un centenar de empresas son los fabricantes que suministran a las envasadoras el 90% de los plásticos de un solo uso que acaban generando los microplásticos.

Cerca del 60% de la financiación comercial que respalda la producción de los plásticos de un solo uso procede de sólo 20 bancos globales. Un total de 30.000 millones de dólares de estas instituciones -incluidas Barclays, HSBC, Bank of America, Banco Santander entre otros- ha sido canalizado al sector desde 2011.

Veinte gestores de fondos de inversión -encabezados por la estadounidense Vanguard Group, BlackRock, y Capital Group– tienen participaciones en acciones por más de 300.000 millones de dólares en las cabeceras de los fabricantes de polímeros para plásticos de un solo uso.

De este total 10.000 millones están directamente vinculados a la producción de polímeros para un sólo uso. Los plásticos de un solo uso se descomponen en microplásticos, partículas más menudas que infestan los mares y la tierra y provocan serias consecuencias al medio ambiente y atentan contra la biodiversidad al amenazar muchas especies, sobre todo en el mar.

Océanos plastificados con una masa de microplásticos creciente

El origen de los microplásticos está en objetos cotidianos y aparentemente inocentes.

La plastificación de nuestros océanos y el calentamiento de nuestro planeta están entre las mayores amenazas que haya confrontado la humanidad en su historia, señala Andrew Forrest, presidente y cofundador de Minderoo que lleva años denunciando el peligro de los microplásticos. Los esfuerzos globales no serán suficientes para revertir esta crisis a menos que los gobiernos, las corporaciones y los líderes del mundo de los negocios actúen de acuerdo con los interses de las generaciones venideras, añadió.

Esto supone: frenar la producción de nuevos plásticos y comenzar a utilizar el reciclado de los residuos plásticos, exige reasignar el capital de los productos vírgenes al reciclaje de materiales, y de manera importante, supone rediseñar el plástico de forma que no sea dañino y se pueda utilizar en el compost, de tal forma que como todos los otros elementos, regrese a sus moléculas originales, y no formen nano plásticos. Debemos actuar ahora. Porque mientras parloteamos, los océanos se atiborran de basura plástica y el medio ambiente se destruye por el calentamiento global, señaló Forrest.

La Fundación Minderoo propone que las empresas petroquímicas estén obligadas a dar a conocer su huella de basura plástica y comprometerse con una transición desde los combustibles fósiles hacia modelos circulares de producción de plástico que no aumenten la cantidad de microplásticos. Los bancos y los inversores deben retirar su capital, inversiones y finanzas de las empresas que producen plásticos de un solo uso a partir de material virgen hacia las empresas que utilizan como base los plásticos reciclados.

El peligro de los microplásticos

El plan de recuperación deja al cuestionado Josu Jon Imaz en una posición más difícil.
Petroleras integradas verticalmente como es el caso de Repsol, han combatido la caída de los precios del petróleo incrementando producción petroquímica. Los microplásticos lo resentirán.

De acuerdo con estudios recientes en el 2050 en los mares habrá más peso en plástico que peces. Estamos ante un problema enorme, señala una fuente de la fundación Ellen McArthur de la que depende la New Plastic Initiative. El informe deja algunas estimaciones escalofriantes sobre los plásticos descartables origen de los microplásticos. .

Se considera que la producción de plásticos de un solo uso va a crecer un 30% en los próximos cinco años. Este crecimiento en la producción va a suponer unos tres billones de productos descartables de plástico de un solo uso en el 2025. Los plásticos reciclados y su uso como materia prima representan sólo el 2% de la producción de plásticos de un solo uso, lo cual quiere decir que el 98% de estos plásticos se produce de combustibles fósiles. Los productores de plásticos tienen un desempeño lastimoso desde el punto de vista de su adopción de formas circulares de producción, por eso aumentan los microplásticos en el mar.

Esto atañe de forma directa a las petroleras integradas verticalmente que, como es el caso de Repsol, han combatido la caída de los precios del petróleo incrementando producción petroquímica como ingreso de compensación. La caída de demanda de combustibles de la pandemia ha hecho además financieramente más atractiva la producción de plásticos de un solo uso. Pero esta es una política de corto alcance si prosperan las presiones sobre las administraciones públicas para que ejerzan mediante la regulación un control de la producción de plásticos vírgenes y fomenten la economía circular con el consiguiente proceso de reciclado.

Esta es la primera vez que se mapean de forma global y se rastrean hasta su fuente los flujos financieros y materiales de la producción de los plásticos de un solo uso, señaló Toby Gardner, investigador senior del Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo. Al revelar la verdadera escala de la crisis global que tenemos al alcance de la mano es crítico que se rompa con el patrón de inacción. No se puede gestionar lo que no se puede medir. Elaborando sobre el análisis que se publicó hoy se ve la importancia de que el pequeño grupo de compañías y bancos que dominan la producción de plásticos descartables comiencen a desvelar sus propios datos, añadió.

Más de 130 millones de toneladas métricas de plásticos de un solo uso terminaron en la basura en 2019 -la mayor parte del cual acaba quemado, enterrado como relleno, o descartado directamente al medio ambiente. El 19% de esta basura -en torno a 25 millones de toneladas métricas- se convierte en contaminación, vertida a la tierra y los mares. Esto es equivalente al peso de más de 23.000 ballenas azules, lo que da una escala de la crisis, que ya tiene consecuencias ecológicas, sociales y para el medio ambiente, devastadoras.

El análisis muestra qué países son los que más contribuyen a la crisis de los plásticos descartables. Australia y los Estados Unidos respectivamente producen el mayor volumen de plásticos de un solo uso por cabeza, con más de 50 kilogramos de persona y por año. En comparación el promedio por persona en China -que es el mayor productor de plásticos descartables del mundo en volumen- produce 18 kilogramos de basura de plásticos de un solo uso; en India la cifra es de 4 kg por año.