En la carrera de las navieras por reducir emisiones gana el gas

Barco con motor de gas natural licuado (GNL) en desarrollo por Volskwagen. El GNL se concibe como un combustible de transición por buena parte del sector del transporte marítimo. Barco con motor de gas natural licuado (GNL) en desarrollo por Volskwagen. El GNL se concibe como un combustible de transición por buena parte del sector del transporte marítimo.

De acuerdo con fuentes del sector marítimo las nuevas órdenes para la construcción de barcos en astilleros de todo el mundo el gas natural y el propano llevan la delantera respecto de otros combustibles. Más del 25% de los barcos que las navieras encargaron para entrega en el corto plazo están impulsados por gas natural licuado (GNL) o gases licuados del petróleo (GLP) lo que da una idea de cuál es la estrategia por la que han optado las grandes navieras.

En este artículo…

Los objetivos de emisiones la Organización Marítima Internacional

Barco con motor gas licuado del petróleo, de menores emisiones fletado recientemente para  navieras belgas.
Barco con motor gas licuado del petróleo, con menores emisiones que el gasoil, fletado recientemente por dos navieras belgas.

Las navieras están obligadas por el acuerdo alcanzado en la Organización Marítima Internacional (OMI) a reducir en un 50% sus emisiones actuales en el 2050 comparado con los niveles de emisión de 2008. Es este acuerdo el que ha desatado la carrera de las navieras, los fabricantes de equipos, los astilleros y los productores de combustibles para encontrar combustibles alternativos y motores de bajas emisiones para reducir los gases de invernadero que genera la industria marítima. De acuerdo con la OMI el sector genera el 2,5% de las emisiones totales al año de CO2 o el equivalente a las emisiones totales de un país europeo industrializado como Alemania.

Las opciones en desarrollo incluyen el hidrógeno, los biocarburantes, la energía eléctrica… y el GNL y los GLP. De acuerdo con Clarksons Research, la división de inteligencia empresarial del broker marítimo Clarksons, el 27% de las órdenes nuevas para la construcción de barcos mercantes por tonelaje está motorizada por combustibles alternativos. De acuerdo con los analistas del sector el GNL va ganando entre todas las alternativas como combustible de transición. Desde el 1 de enero del año pasado, el contenido de azufre en el combustible marítimo debe ser del 0,5%, frente al límite anterior del 3,5%, de acuerdo con la normativa de la OMI.

Las navieras prefieren el gas

barco metanero gas
Buque metarero con motor a gas

Mientras tanto, de acuerdo con estimaciones de las petroleras la flota mundial propulsada por GNL aumenta a un ritmo del 15% al 25% anual, por lo que si la tendencia sigue así, en 2025 podría haber entre 300 y 600 buques propulsados por este combustible. Los proveedores de combustible marítimo estiman que en 2035 el 22% del consumo total de bunkering será de GNL. Esto ha determinado que Repsol lo comercialice para el sector naviero en 18 puertos españoles. Sus competidores como Cepsa, Naturgy, Enagas y Endesa pugnan por entrar en el mercado de suministro de gas a las navieras en los puertos españoles.

Los datos suministrados por Clarksons Research indican que a 30 de noviembre del año pasado había órdenes para la fabricación de 227 buques con motores alimentados a GNL, comparado con los 202 actualmente en navegación y excluyendo a los metaneros que se alimentan de su propia carga. Mientras tanto las navieras sienten la presión de clientes como Amazon o Walmart que exigen de sus transportistas prueba de que su carga viaja en buques menos contaminantes en su intento por reducir las emisiones en su cadena de suministro.

Mientras tanto los bancos que financian la construcción naval se orientan también a dar un trato preferente a las navieras que renueven sus flotas con tecnologías de bajas emisiones. Sin embargo las cifras de renovación de flota con tecnologías de menores emisiones son muy bajas en proporción a la flota mercante oceánica. Las estimaciones de la UNCTAD son del orden de los 60.000 barcos navegando, de los cuales una ínfima minoría se ha adaptado a los nuevos requerimientos de la OMI.