Nueva PAC: Alemania en contra de las ayudas directas para regímenes ecológicos, España ausente

Se acaban de publicar las primeras guías de regímenes ecológicos, la herramienta que definirá la nueva PAC bajo el Pacto Verde. Con la publicación se ha abierto la batalla política. Alemania no quiere que los regímenes ecológicos reciban ayudas directas. Y España está ausente.

La nueva PAC

El pasado 20 de octubre, los ministros de agricultura de la Unión acordaron una orientación general para negociar con el Parlamento las líneas maestras de la PAC posterior a 2020. La clave: los llamados regímenes ecológicos. La nueva normativa entrará en vigor el 1 de enero de 2023, pero la transición ya ha comenzado, y con ella la batalla política. Alemania no quiere que los regímenes ecológicos reciban ayudas directas. Y España está ausente.

La Unión moviliza más de 54.000 millones de euros en subsidios agrícolas. Una enorme cantidad de incentivos que han de alinearse ahora con los nuevos objetivos del Pacto Verde para el sector: neutralidad climática, biodiversidad y sostenibilidad del sistema alimentario.

El centro del debate está en cómo incentivar a los productores para que introduzcan mejoras en sus explotaciones destinadas a mitigar los efectos del cambio climático, optimizar el uso de los recursos naturales, proteger la biodiversidad y mejorar el bienestar animal.

Este acuerdo satisface la aspiración de lograr una PAC más ecológica, justa y sencilla

J. Klöchner

Regímenes ecológicos

Para ello, se crea un nuevo instrumento, los regímenes ecológicos o eco-esquemas. Corresponde a los estados su elaboración final, pero la Comisión ha publicado este 13 de enero una lista de prácticas que han de servir de base a los gobiernos para elaborar sus propios regímenes ecológicos. El documento aún está en discusión y no se aprobará su versión definitiva hasta el 21 de mayo.

Sin embargo, el nivel de detalle permite a los productores vislumbrar hacia dónde se van a mover las aguas: la agricultura europea se encamina hacia la producción ecológica.

No es en realidad una revolución, sino una aceleración de una evolución ya en marcha. Las prácticas listadas recogen transformaciones que se están produciendo espontáneamente en respuesta a las necesidades del cultivo y la exigencia de los mercados.

Como vemos en el siguiente vídeo, publicado por la Junta de Andalucía, incluso en el mundo de los invernaderos y la agricultura intensiva, no han sido pocas las explotaciones que durante los últimos años han incorporado, con la ayuda del sector público, prácticas de aumento de la biodiversidad y control ecológico de plagas como respuesta a los límites y contradicciones propios de la agricultura industrial convencional.

La batalla política y territorial por definir los regímenes ecológicos

La PAC ha estado hasta ahora basada en dos pilares: el primero incluía la Organización Común de Mercados (OCM) que garantiza los precios de ciertas producciones, y también los pagos directos a las explotaciones; el segundo abarcaba la política de desarrollo rural. En la nueva estructura, ni los OCM ni los sistemas de ayuda a la producción, que representan entre el 70 y el 80% del presupuesto total, sufrirán variaciones significativas respecto a la situación actual. El debate se centra en el 30% restante.

En el transcurso del Congreso Agrícola federal celebrado hace escasos días, Alemania presentaba su batería de reformas para la nueva ecologización del campo. La Ministra de Medio Ambiente, Svenja Schulze, propuso dedicar al menos el 30% del presupuesto a los regímenes ecológicos.

Espera tener un plan estratégico nacional para antes del verano. Por el momento, el departamento de Medio Ambiente propone 10 medidas entre las que podrán elegir las empresas agrarias: Protección de especies, reducción de fertilizantes, eliminación total de pesticidas o uso máximo del 50%, rotación de cultivos con un 10% de leguminosas -para reducir la dependencia de fertilizantes-, gestión de la tierra a pequeña escala y reconversión de tierras cultivables en pastizales en áreas de pantanos.

Pero al mismo tiempo destapó la posición alemana: rechazó otorgar pagos directos por regímenes ecológicos y propuso en su lugar un sistema de ponderación en función de las áreas de actuación que incorporen los productores.

¿Qué teme el gobierno alemán?

Que los agricultores recaben fondos sin impacto real en su área de actividad. Por ejemplo aumentar la biodiversidad con apicultura o setos solo por cobrar la subvención, sin que ello afecte realmente al modo de producir o al resultado de la producción.

¿Cuál es el problema?

Como vemos en la primera parte del vídeo de arriba, este tipo de transformaciones e interacciones entre el agromedio y el medio natural, pueden parecer poner unos setos, pero en realidad tienen una justificación detrás mucho más compleja que es diferente para cada cultivo y entorno ambiental. Tener que justificarlo generaría un coste y un proceso burocrático que alienaría a muchos productores y lo haría inasequible para otros.

¿Qué solución propone?

Lo que propone la ministra alemana es eliminar esta necesidad creando una serie de moldes, de acciones previamente catalogadas por cultivos, ganaderías y regiones, que no tengan que evaluarse caso a caso para satisfacer la obsesión alemana por garantizar el uso correcto de los fondos.

¿Por qué la propuesta está condenada a encontrar resistencia en otros países?

No todos los países tienen un sector agrario y un medio natural como el alemán. Tampoco han sido equivalentes las transformaciones de la tierra ni la relación con el medio natural. En los países del Sur europeo la diversidad del medio hace prácticamente imposible una solución como la propuesta si no se diluye en consideraciones muy generales.

¿Y el Gobierno de España qué dice?

España es el país con mayor superficie dedicada a la agricultura ecológica de la UE. Sin embargo, la publicación de las prácticas que han de servir de base a los regímenes ecológicos ha pasado prácticamente desapercibida.

El ministro, Luis Planas, parece tener otras prioridades. Aprovechando el balance de las ayudas concedidas durante 2019, adelantaba que el acento de la aplicación de la PAC durante este año se pondrá en la perspectiva de género que también guiará la nueva fase del Plan Estratégico Nacional.

Pero mientras el Ministerio discute el sexo de las explotaciones, Alemania y Francia dan forma a la nueva PAC a través de los regímenes ecológicos. Los agricultores arriesgan no solo perder ayudas directas, sino el carro del Pacto Verde y el futuro del acceso a unos vecinos europeos cuyos gobiernos no dejan de presentar iniciativas para ganar cuota frente a la producción española.