Nuevo Marco Analítico UE para la Economía Circular: una clave para la selección de proyectos por los fondos de recuperación

La Agencia Europea de Medio Ambiente acaba de publicar un nuevo marco analítico para identificar las acciones que pueden llevar a cabo empresas y administraciones para implementar modelos de negocio circulares. Un elemento que tendrá cada vez más peso a la hora de seleccionar proyectos para su financiación por los fondos de recuperación.

Aunque la generación eléctrica y la movilidad acaparen los titulares, uno de los dos ejes de acción del Pacto Verde Europeo es impulsar un uso eficiente de los recursos mediante el paso a una economía limpia y circular. La Comisión publicó ya su Plan de acción para una economía circular en marzo del año pasado y ahora lanza un nuevo marco analítico con la vista puesta en los proyectos que se presentarán a los fondos de recuperación.

¿De qué va la Economía Circular?

El objetivo de la Economía Circular es alcanzar una gestión más inteligente de los residuos que acompañe y facilite la reducción del consumo de materias primas.

En el plano industrial implica acciones como buscar un uso rentable a materiales que ahora se desechan (desde cáscaras y huesos de frutas a sobrantes metálicos). En el comercial, impulsar la cuota del leasing en la forma de acceso a bienes de consumo duradero. Y en el regulatorio, atacar la obsolescencia programada, favorecer el reciclaje masivo de ropa y los nuevos materiales y formas de envasado.

Algunos de estos cambios precisan grandes inversiones, un cambio de hábitos de consumo, y previsiblemente, una subida de los precios de muchos productos.

El nuevo marco analítico

Según el documento ahora publicado, los elementos necesarios para circularizar proyectos deben incluir necesariamente alguno de estos cinco elementos:

  • Innovación en el modelo de negocio: Introducción de nuevos modelos de negocio
  • Innovación técnica: Invenciones o mejoras basadas en tecnológia
  • Innovación social: Procesos y soluciones que cambian comportamientos redundando en el bien común
  • Políticas públicas: Normativas, sanciones, incentivos, ayudas…
  • Facilitadores del comportamiento y la educación, ya que los consumidores tienen que estar informados, ser capaces y estar dispuestos a adoptar productos y servicios circulares.

¿Cómo aplicar modelos empresariales circulares en cada fase del ciclo de vida del producto?

Materiales

El sector de las materias primas puede integrar en un modelo empresarial operativo la reducción de los residuos de producción, el uso de materiales reciclados o la reducción del uso de determinados materiales.

Diseño del producto

El diseño de los productos determina su potencial para reducir, reutilizar, remanufacturar o reciclar materiales (AEMA, 2017). La aplicación del diseño circular depende de las soluciones tecnológicas, de la innovación del modelo de negocio y de la innovación social para alinear las intenciones detrás del diseño del producto con la forma en que se utiliza el producto.

Producción y distribución

La innovación incremental en la eficiencia y optimización de los procesos ha contribuido a reducir el uso de recursos en los procesos de producción y distribución. Sin embargo, se necesita una innovación más radical para conseguir desvincular el uso de recursos del crecimiento económico. Dicha innovación es en parte tecnológica (por ejemplo, la introducción de tecnología de producción digital y distribuida), en parte relacionada con el modelo de negocio (modelos de servicio o modelos de devolución) y en parte social (los consumidores adoptan nuevas prácticas como los modelos de compartir o pagar por uso, o reconocen el valor residual de los bienes después de su uso). Según la guía, una educación adecuada sobre el valor de los bienes (incluidos los valores medioambientales y sociales) mejoraría el índice de éxito de estas innovaciones, al igual que las medidas políticas.

Utilización de los productos

El comportamiento de los usuarios desempeña un papel fundamental a la hora de determinar cómo se utilizan y gestionan los productos al final de la fase de uso. En consecuencia, la innovación del modelo empresarial y la innovación social en la fase de uso debe centrarse en el aumento de la reutilización, la prolongación del uso, la reparación y el paso de la propiedad de los productos a las prácticas sociales centradas en la función o el rendimiento del producto.

Por qué la inclusión de elementos de circularización pesará cada vez más a la hora de decidir la financiación europea de proyectos

En la Estrategia Española de Economía Circular, publicada en junio pasado, instituciones tan diversas como la Fundación Ellen MacArthur, el Foro Económico Mundial, la Comisión Europea y la AEMA avalan que:

De aquí a 2030, la economía circular puede generar un incremento adicional del PIB europeo de un 0,5 % e incorporar 700.000 nuevos puestos de trabajo al mercado europeo. La Comisión estimó en 2015 un ahorro en materias primas por parte de la industria de 600.000 millones de euros (un 8 % de la facturación anual de la UE en 2015).

Estrategia Española de Economía Circular

Dicho de otro modo, la promesa de la circularización da a las empresas el horizonte de ganancias de eficiencia, nuevas líneas de negocio y sinergias con otras empresas. Es decir, oportunidades de inversión. Pero sobre todo, serviría a la UE para reducir su dependencia exterior en materias primas críticas.

En el contexto internacional actual no es de extrañar que la Comisión considere la Economía Circular como un empeño estratégico. Siempre lo ha sido en las economías de guerra… comercial.