Confidenciales: Crisis en la OPEP, recuperación económica y coche eléctrico

Reunión de la OPEP en Viena el 1 de julio de 2021 Reunión de la OPEP en Viena el 1 de julio de 2021

La reunión de la OPEP se cerró el viernes 2 con la oposición de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) a aceptar las condiciones propuestas por Arabia Saudita y el principal aliado externo, Rusia. Bruselas prepara un impulso fiscal al coche eléctrico para acelerar el fin de motores de combustión, cuestión que en la industria miran con reticencia y está centrando los debates en las elecciones Alemanas. En este contexto, la banca opta por mejorar sus resultados; para el primer trimestre de este año los balances han mostrado una mejor posición en materia de beneficio que en el primer trimestre de 2020. Limitan las provisiones para los activos en mora al considerar que hay un proceso de recuperación económica en curso.

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Riesgo de ruptura en la OPEP

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha convocado una reunión por video conferencia para hoy tras el fracaso para llegar a un acuerdo sobre el incremento de producción de crudo la semana pasada.

La reunión se cerró el viernes 2 con la oposición de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) a aceptar las condiciones propuestas por Arabia Saudita y el principal aliado externo, Rusia, en el cartel ampliado al que los analistas se refieren como OPEP+.

El pacto entre los dos grandes en principio era incrementar la producción en 400.000 barriles diarios por mes hasta finales del 2022 para compensar los recortes de 9,8 millones de barriles diarios (4 millones ya fueron restituidos) a los que apeló el cartel y sus aliados externos para sostener el precio del crudo ante la feroz caída de la demanda durante la pandemia.

La visión de un superciclo que sostienen los bancos de negocios anima la especulación en los mercados de futuros del crudo

Ahora se registra una verdadera presión sobre los precios por la demanda desatada en las economías avanzadas. Sin embargo las economías emergentes, de las que ha dependido en años recientes cualquier incremento de la demanda, siguen con su necesidad de crudo estancada, lo que supone un factor de desestabilización en los precios.

Según explica una fuente de una ONG, lo que tuerce el rumbo de los mercados realmente es la versión descabellada de los bancos de negocios de que estamos en un superciclo. Se han lanzado a especular en los mercados de futuros del crudo como si apostaran a las patas de los caballos, lo que llena los bolsillos de los traders que ahora se ponen mangas verdes y visera de celuloide del mismo color en plan tahúr. Ni que hablar de las petroleras que ven mejorar sus balances gracias a esta operación en los mercados de futuros… cualquier día van a dejar de producir crudo.

Si Emiratos no logra imponer sus condiciones puede optar por la salida de la OPEP

Una fuente diplomática con conocimiento de la situación en el oriente próximo mientras tanto llama la atención sobre la creciente divergencia de objetivos entre Riyad y Dubai. Los EAU se quejan de que la cuota a la que están obligados por los acuerdos de la OPEP suponen una reducción sobre su producción del 35% comparado con recortes de los otros miembros del orden del 22%. De acuerdo con esta fuente la propuesta de Riyad y Moscú supone una reducción de la producción para Arabia saudita del 5%, un incremento del 5% para Rusia, y una reducción del 8% para los EAU. Este se queja de que el escenario utilizado por la OPEP para estimar su nivel básico de producción está por debajo de la realidad.

Evolución de los precios del petroleo. Fuente: OPEP
Evolución de los precios del petroleo. Fuente: OPEP

La fuente recuerda que los conflictos entre Riyad y Abu Dabi no son sólo de índole económica y que afectan desde la aproximación a Israel hasta la guerra con Yemen.

En 2019 los EAU retiraron casi todas sus tropas de Yemen dejando a Riyad sola frente a los rebeldes Houties con apoyo de Irán. Una vez consumada la retirada tropas separatistas de Yemen del Sur apoyadas por EAU chocaron con las tropas del gobierno del Yemen apoyado por Riyad. Abu Dhabi aceptó el levantamiento de las sanciones comerciales y la suspensión de los viajes con Qatar, apoyado por Teherán, pero se mostrtó receloso por la rápida reversión de las medidas.

A su turno, Riyad torció el gesto por la forma en que Abu Dabi allanó la situación con Israel. Pero estos escarceos no han llegado hasta ahora a un punto de ruptura. Cuestión distinta es el saco de las monedas.

Las fuentes consultadas señalan que si EAU no logra imponer sus condiciones puede optar por la salida de la OPEP. El razonamiento se basa en la necesidad que tienen los Emiratos de diversificar su economía a marchas forzadas ante el horizonte en el cual la producción de crudo llegaría a su máximo histórico para después declinar.

Algunos analistas consideran que ese punto ya se traspasó en sentido literal y metafórico hace rato. Pero ocurre que con el precio del crudo al alza, los contratos a futuros cerraron el 2 de julio a 75 dólares por barril de Brent, si Emiratos se libera del yugo de la OPEP puede vivir en el mejor de los mundo. Mientras la OPEP+ cuida de que el precio siga al alza, EUA vende crudo de forma ilimitada para financiar su balanza de pagos y alimentar el proceso de diversificación de su economía para hacer frente a la coyuntura energética signada por la transición hacia combustibles sostenibles y el abandono de los fósiles.

Las fuentes llaman la atención sobre el desenlace que puede tener esta crisis a medio plazo, porque unos EAU fuera de la OPEP pueden resquebrajar toda la disciplina del cartel y espolear a otros países miembros muy necesitados de ingresos en el corto plazo.

Bruselas prepara un impulso fiscal al coche eléctrico

A lo largo de este mes la Comisión Europea (CE) tiene previsto hacer anuncios respecto de medidas destinadas a descarbonizar la economía de la Unión Europea (UE).

En materia de movilidad sostenible lo que Bruselas prepara es aplicar a la industria del automóvil el pago por un régimen estricto de emisiones de carbono por la contaminación que genere su producción dentro del Sistema de negociación Europeo (ETS, por sus siglas en inglés).

Por otro lado se aplicarán a los automóviles y otros transportes por carretera estándares más estrictos de emisiones. Esta combinación debería acelerar la producción de vehículos eléctricos. De acuerdo con una fuente en la CE el objetivo es que los coches eléctricos estén al alcance de todos los ciudadanos de Europa.

La apuesta de la CE es que la masificación de la producción genere una reducción de costes y un abaratamiento en la producción de vehículos eléctricos que se debería traducir forzosamente en una reducción de su precio

Sin embargo, aquí hay una inconsistencia insuperable. Encarecer a los vehículos con motores de combustión interna no abarata a los vehículos eléctricos. La apuesta de la CE es que la masificación de la producción genere una reducción de costes y un abaratamiento en la producción de vehículos eléctricos que se debería traducir forzosamente en una reducción de su precio. Veremos. Para España hay bastante en juego porque la industria del automóvil forma parte de su balanza de pagos con el resto del mundo en la medida que una fracción considerable de su producción, la mayor parte, está dirigida a los mercados exteriores.

De paso señalar que en los medios comerciales, el sector de las concesionarias, hay mucho temor a recortes. La matriculación de vehículos se ha estancado y está por verse hasta donde se recuperan las exportaciones. Cabe la posibilidad de que las grandes del sector vean en la reducción de plantillas una forma de ajustar costes.

Hay una batalla planteada entre Bruselas y la industria europea del automóvil y Berlín tiene mucho que decir en este potencial enfrentamiento

La CE tiene previsto fijar una fecha para la muerte funcional de los motores de combustión interna lo que supone un cambio cultural de dimensiones colosales. Pero, señalan las fuentes de la UE consultadas, solo mediante la regulación se podrá acelerar el proceso porque las pautas industriales son esencialmente conservadoras por la sencilla razón que nadie quiere destruir capital. Sobre todo si está amortizado y su producción genera beneficios.

Hay una batalla planteada entre Bruselas y la industria europea del automóvil y Berlín tiene mucho que decir en este potencial enfrentamiento. Robert Bosch, una gran fabricante de componentes, por ejemplo ya ha dicho que no va a dejar de producir componentes para motores de explosión accionados por combustibles fósiles. Les augura un vida prolongada en Europa.

Las elecciones en Alemania en septiembre no serán ajenas a esta puja en la medida que el próximo canciller deberá arbitrar ciertos equilibrios en el país que son difíciles de conjugar con los objetivos que el vicepresidente de la CE Frans Timmermans cuenta a quien le quiera escuchar. Todavía hay un filtro que se llama Consejo Europeo.

Los bancos mejoran resultados a costa de la solvencia futura

De acuerdo con los datos del Banco Central Europeo (BCE) para el primer trimestre de este año los balances han mostrado una mejor posición en materia de beneficio que en el primer trimestre de 2020. Esto no es un milagro. Simplemente los bancos han limitado las provisiones para los activos en mora porque consideran que hay un proceso de recuperación económica en curso.

A diferencia de 2020 cuando la incertidumbre sobre la proyección de la pandemia les llevó a unas dotaciones espectaculares en previsión de la morosidad, ahora ven el patio con ojos menos precavidos lo que puede acabar en una sorpresa.

No es ninguna novedad que se han refinanciado créditos, que se han modificado los plazos de los vencimiento y hasta los créditos ICO en España han gozado de un nuevo periodo de carencia de 12 meses. El escenario es el mismo a escala europea. Pero lo que los bancos centrales se preguntan es hasta cuando el Banco Central Europeo va a seguir absorbiendo el 87% de la deuda corporativa emitida dando liquidez a tipos ínfimos en términos históricos a empresas de la zona del euro.

La cosa en cierta medida se puede poner complicada si a partir de marzo del 2022 se inicia la reducción del abalance del BCE y sólo se mantiene la renovación de los activos que vencen sin seguir con los programas de compras que ahora se comen todo el papel que se emite.

El horizonte no es tan extenso como algunos sugieren. El final del proceso está en todo caso a menos de 12 meses y eso en términos históricos es una fruslería. Los bancos van a tener en cuenta ese escenario futuro y el crédito se va a endurecer, opinan los analistas. Qué van a hacer las corporaciones con volúmenes globales de deuda corporativa que supera los 5 billones de dólares sólo en Estados Unidos mientras que en Europa de momento hay 2,5 billones de euros. De ese total al menos 300.000 millones corresponden a España. Si hay ajuste de estos límites menudo susto se registrará en los mercados de deuda soberana y el repunte de los tipos de interés va a ser para alquilar balcones. Eso y el camino de una crisis de deuda pueden estar servidas.

Los consejeros honorarios del Gobierno, a saber los innumerables centros de análisis mantenidos por diversos grupos de presión con intereses sectoriales claros, le advierten estos días que la deuda pública que ha superado el 125% del producto interior bruto no es sostenible sin el concurso del BCE.

Aconsejan un proyecto razonado de plan de ajuste para ejercer disciplina fiscal. Recuerdan que tarde o temprano las reglas fiscales van a ser restituidas en la UE. Y que de cara a ese momento tener el plan aprobado por la CE sería una opción consistente.

Desde luego los consejeros se han cebado en las pensiones… Un territorio en el que hay respuesta social no necesariamente de los trabajadores activos, pero es un muelle ese que se puede activar en algún momento. Así que los consejos no son necesariamente neutrales. Bien lo sabe la ministra Nadia Calviño