Seat condiciona el desarrollo del coche eléctrico en España a recibir al menos 840 millones de euros en ayudas públicas

Wayne Griffiths, presidente de SEAT lidera el PERTE con el que la firma pretende crear un ecosistema para el coche eléctrico en España Wayne Griffiths, presidente de SEAT lidera el PERTE con el que la firma pretende crear un ecosistema para el coche eléctrico en España

La ausencia de criterios públicos en la distribución de los fondos Generation Next, empieza a poner nerviosas a las grandes empresas que los reclaman para acelerar la transición ecológica. El presidente de Seat, Wayne Griffiths, condicionó ayer la creación de un ecosistema del coche eléctrico al compromiso nítido del Gobierno y la Comisión Europea. Compromiso que se mediría según la firma en la declaración del plan para el desarrollo del coche eléctrico que lidera como PERTE del que espera recibir al menos 840 millones de euros.

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Seat, el coche eléctrico y el PERTE del consorcio F3

El plan que lidera la filial de Volskwagen se denomina F3 (Foward Fast Forward) y agrupa a un consorcio de 25 empresas españolas y al mismo gobierno de España. Entre las empresas: Aeorum, Grupo Antolín, Asti Mobile Robotics, CaixaBank, Delta Vigo, Ficosa, Fisas Navarro, Gestamp, Iberdrola, Lithium Iberia, Mind Caps, Sayer Technologies, Sesé y Telefónica.

F3 promete crear hasta 50.000 puestos de trabajo y su primer objetivo sería poner en marcha la fábrica de baterías que ya se anunció hace veinte días con la participación de la ministra de industria. Anuncio que vino acompañado de una alianza a largo plazo con Iberdrola. Ayer Griffiths puntualizó que la fabricación de las celdas y su ensamblaje en baterías podrían hacerse en factorías separadas y que solo esta segunda actividad tendría que localizarse en las cercanías de la fábrica de Seat en Martorell.

Seat Tavascán y el futuro de Martorell pendientes del PERTE

Griffiths declaró que su objetivo es llegar a producir medio millón de coches eléctricos urbanos al año en Martorell a partir de 2025. En principio no todos serían bajo la marca Seat. Lo que es seguro es que Seat trabaja ya en el lanzamiento del Cupra Tavascán a un precio por debajo de 25.000 euros.

Las claves de la electrificación del conjunto industrial del grupo Volkswagen en Barcelona son la transformación del Centro Técnico de Barcelona en un un centro de I+D en movilidad eléctrica y la actualización de la cadena de montaje de Martorell que según el presidente del grupo, Herbert Diess, requeriría 2.400 millones de euros. El argumento repetido por activa y por pasiva es que un esfuerzo similar en el este de Europa, situando allí una más de las seis fábricas de gigabaterías que planea la firma, contaría con ayudas públicas de entre el 30% y el 35%.

Es decir sin donaciones del estado de al menos 840 millones de euros Seat-Volskwagen no daría un paso adelante.