En abril de 2020 la producción industrial de EEUU cayó un 12,7%. Un año después, se espera que el PIB vuelva a su nivel anterior a la pandemia en este trimestre; el presidente Biden habla de una economía postpandémica, un nuevo sistema mejor que todo lo que conoció la población en el último siglo.

Aquellos que históricamente se han quedado atrás tienen la mejor oportunidad de prosperar en una economía fuerte con abundantes oportunidades de trabajo, declaraba hace unos días Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.

La agenda de recuperación de EEUU reposa en el Green Deal, un programa respaldado por 4 billones de dólares que incentiva la producción nacional, la introducción de vehículos eléctricos y el I+D para el desarrollo de baterías avanzadas.

La petrolera francesa Total, una de las grandes del sector, anunció su ruptura con el Instituto Americano del Petróleo (API por sus siglas en inglés). La empresa tiene operaciones significativas en Estados Unidos, entre ellas de refino en Texas y up stream en el Golfo de México y dominios en el sector del petróleo y gas no convencionales. La empresa atribuyó su decisión a una revisión de las posiciones de API respecto de la política frente al cambio climático a la que adhiere la petrolera francesa.

La empresa china Tianqui Lithium (TL), cabeza de puente de los intereses chinos en el sector de la minería y el procesamiento de litio destinado a la fabricación de baterías ion-litio, tomó en diciembre una difícil decisión. Pactó vender el 25% de la principal mina de litio a cielo abierto del mundo, Greenbushes, que está en Australia y de la que tenía el 51%, a una minera local, IGO, en 1.400 millones de dólares. Objetivo, salvar su acuciante situación financiera y reforzar sus inversiones en Chile.