La filtración del contenido de la Normativa Complementaria Delegada (Complementary Delegated Act) «sobre ciertas actividades relacionadas con el gas y la energía nuclear» en la taxonomía de la Comisión Europea (CE) desató el tres de enero una revuelo en los medios de prensa y en ciertas esferas de mundo financiero, político y económico. Algunos de los «sorprendidos y disgustados» estaban desde luego al tanto de este contenido aunque callaron, hasta que se destapó de forma imprevista durante el periodo de consulta que debía concluir el 12 de enero. Entre estos falsos sorprendidos hay más de un gobierno.

El ejecutivo intenta contener las ambiciones de las eléctricas… con pocos resultados. El Real Decreto que modifica la Ley de Aguas evidencia el descontrol oficial sobre la gestión que las eléctricas hacen de los embalses. Por otro lado, la amenaza de cierre de las centrales nucleares está fuera de lugar, hay beneficios extraordinarios por derechos de emisión sobre un parque ya amortizado. Los argumentos del gobierno son buenos, pero el sector eléctrico está acostumbrado a ganar.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alerta sobre la falta de inversión en energía limpia. Sólo un 2% de la masa sin precedentes de billones de dólares y euros que los gobiernos a escala global han desplegado a través de sus bancos centrales para dar apoyo fiscal destinado a sostener y reconstruir las economías se ha destinado a medidas de energía limpia. Las emisiones globales de CO2 van camino de establecer un nuevo récord en 2023.

Por todo el mundo, los países necesitan incrementar con urgencia el despliegue de la generación eólica para poder hacer frente a la emergencia climática, de acuerdo con el Global Wind Report que presentó el Consejo Global de la Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) esta semana en el Día Mundial del Viento. La asociación señala que nos encontramos en una década decisiva para la acción frente al deterioro del clima. El sector eólico intensifica su llamamiento para una urgente acción frente al clima con la vista puesta en la conferencia COP26 en noviembre este año.