La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alerta sobre la falta de inversión en energía limpia. Sólo un 2% de la masa sin precedentes de billones de dólares y euros que los gobiernos a escala global han desplegado a través de sus bancos centrales para dar apoyo fiscal destinado a sostener y reconstruir las economías se ha destinado a medidas de energía limpia. Las emisiones globales de CO2 van camino de establecer un nuevo récord en 2023.

Por todo el mundo, los países necesitan incrementar con urgencia el despliegue de la generación eólica para poder hacer frente a la emergencia climática, de acuerdo con el Global Wind Report que presentó el Consejo Global de la Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) esta semana en el Día Mundial del Viento. La asociación señala que nos encontramos en una década decisiva para la acción frente al deterioro del clima. El sector eólico intensifica su llamamiento para una urgente acción frente al clima con la vista puesta en la conferencia COP26 en noviembre este año.

Seis activistas y dos organizaciones no gubernamentales han presentado una demanda contra Noruega ante la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) por autorizar las perforaciones petroleras en el Ártico. La demanda se basa en el concepto de violación de los derechos humanos por no garantizar un futuro a las nuevas generaciones del país al contribuir con la explotación de petróleo dentro del círculo polar ártico al calentamiento global.

El fondo activista Calvert ha anunciado su voto en contra de ratificar la gestión y actuación del consejo de Iberdrola en el 2020 y se opondrá a la renovación en el cargo de los consejeros Gómez Serna y Martínez Córcoles. Esto supone un tiro por elevación contra el presidente y consejero delegado de la sociedad, José Ignacio Sánchez Galán. En cuanto al Plan de Acción Climática de la eléctrica el fondo se abstendrá.

El CEO de la petrolera Royal Dutch Shell, Ben van Beurden, publicó un post en su página de LinkedIn rápidamente reproducido en la web de la petrolera en la que manifiesta su disgusto porque su empresa haya sido individualizada y sentenciada por una jueza, pero al mismo tiempo señala que la empresa va a acelerar la reducción de sus emisiones.

Una corte de distrito de La Haya emitió una dura sentencia contra la anglo-holandesa Royal Dutch Shell. Basando su doctrina en los derechos humanos obliga a la gran petrolera a acelerar el ritmo de la reducción de emisiones. Entretanto en Estados Unidos la dirección de la mayor petrolera del mundo, Exxon, se vio obligada tras un recuento de votos en la junta de accionistas a incorporar al consejo a dos representantes de un fondo activista que cuestiona su política de emisiones.