Pocas innovaciones producen tantas expectativas y esperanzas en el mundo energético e industrial como el hidrógeno. Sectores enteros, desde el aluminio al transporte, exploran e invierten en tecnologías ligadas a este gas en el que muchos han querido ver la base de una nueva economía descarbonizada. Y sin embargo no faltan problemas tecnológicos y sobre todo políticos, por resolver. Hoy resumimos los tres problemas más acuciantes que preocupan a los inversores verdes.

La compañía eléctrica, uno de los mayores generadores de energía renovable con 33.000 MW instalados a nivel mundial, ha hecho una apuesta de fondo por el hidrógeno verde. Sus primeros pasos evidencian ya las potencialidades para el desarrollo industrial que estas tecnologías ofrecen. Pero también la necesidad de una política coherente y a largo plazo que no deje pasar la oportunidad de los fondos europeos de recuperación.

Una de las claves para el desarrollo del hidrógeno como combustible industrial en Europa es el desarrollo de la infraestructura de transporte y abastecimiento. Este mes de julio, un grupo de once compañías europeas de infraestructuras de gas de nueve estados miembros de la UE, entre las que se encuentra la española Enagás, presentó el «European Hydrogen Backbone Plan».