Engine Nº1, un fondo activista de inversión, está enfrentando públicamente a Exxon a través de una campaña en la que acusa a la petrolera de avanzar a paso de tortuga en materia de sostenibilidad. Engine Nº1 se define a si misma como una empresa de inversión creada con el propósito de crear valor a largo plazo aprovechando el poder del capitalismo.

La salida al mercado la semana pasada de un fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) lanzado por BlackRock ha roto todos los récords en fondos ESG. El vehículo denominado US Carbon Transition Readiness logró atraer 1.250 millones de dólares convirtiéndose en el fondo ETF más grande de la historia y poniendo de relieve el atractivo para los inversores institucionales de los instrumentos de inversión con contenido social, medio ambiental y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). Pero hay una verdad oculta en la preferencia de los gestores de inversión por los fondos ESG.

La energía nuclear en Europa ve la puerta abierta con el Pacto Verde. La dificultad que supone para muchos países cumplir con el compromiso de reducción de emisiones y la ambición de las eléctricas han confluido en una insospechada campaña capaz de poner sordina no solo sobre los peligros, sino sobre los últimos accidentes, reales y graves, en las fronteras de Europa.