En abril de 2020 la producción industrial de EEUU cayó un 12,7%. Un año después, se espera que el PIB vuelva a su nivel anterior a la pandemia en este trimestre; el presidente Biden habla de una economía postpandémica, un nuevo sistema mejor que todo lo que conoció la población en el último siglo.

Aquellos que históricamente se han quedado atrás tienen la mejor oportunidad de prosperar en una economía fuerte con abundantes oportunidades de trabajo, declaraba hace unos días Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.

La agenda de recuperación de EEUU reposa en el Green Deal, un programa respaldado por 4 billones de dólares que incentiva la producción nacional, la introducción de vehículos eléctricos y el I+D para el desarrollo de baterías avanzadas.

La ley de cambio climático ha iniciado el proceso formal en las Cámaras con una discreción inusitada. No ha sido fácil seguir el recorrido del texto y acceder a su contenido. Pero una cosa es destacable por encima de todo lo reseñable: En el camino se ha caído el impuesto a los combustibles fósiles, tal como señala una fuente de una organización no gubernamental que prefiere mantenerse en el anonimato.

Tras el escándalo institucional causado por las cartas de presión remitidas al CSN por la minera Berkeley, Serena i Sender, Presidente del regulador nuclear ha comparecido en el Congreso ante la Comisión de Transición Ecológica. El proyecto de explotación de uranio, iniciado en 2016, se encuentra aún pendiente de autorización. PP y Vox han afeado la longitud de los plazos y el Presidente del CSN se ha amilanado, echando las responsabilidades sobre los hombros de unos técnicos «elegidos por el gobierno anterior».

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) evita el hundimiento del sistema eléctrico español sin embargo el andamiaje jurídico que el gobierno construye para financiar el sistema eléctrico evitando una profundización del déficit de tarifa y que pasa en buena medida por el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico, camina por el filo de un precipicio. Cuenta con un despegue económico, con fuertes ingresos por subasta de los derechos de emisión, con la continuidad de los gravámenes como el famoso 7% y la contribución de las eléctricas. Todo esto en el escenario de una recesión que se zambulle en su segunda sima.