La cabecera de materias primas y metales En+ se ha embarcado en un proceso de escisión de activos en su filial Rusal con el objetivo de agrupar los elementos de la industria del aluminio verde bajo la denominación de Al+. La segregación de los activos más contaminantes será gestionada por separado. La decisión supone acelerar la competencia con el consorcio denominado Elysis formado por Alcoa, Rio Tinto y Apple que fue impulsado por la empresa de electrónica con el objetivo de que el aluminio de bajas emisiones sea el soporte de sus ordenadores y teléfonos móviles.

En junio la Unión Europea tiene previsto revisar varios objetivos. Desde la eliminación escalonada de los derechos de CO2 gratuitos a las industrias, hasta la adjudicación a la industria del automóvil de derechos de emisión por la fabricación de automóviles destinados a los combustibles sintéticos, los denominados e-combustibles.

La Comisión Europea (CE) tiene previsto debatir en junio el ajuste de las normas de emisión de los automóviles y vehículos comerciales ligeros en el transporte por carretera. La idea es una revisión de los derechos de emisión que se pueden adjudicar al sector, además de considerar de cara a diciembre el denominado Euro 7 que va a modificar para 2025 los límites de emisión para carbono y nitrógeno en el automóvil y vehículos comerciales ligeros. A esta última normativa, que aun está muy lejos, se la conoce como el golpe de gracia a los motores de combustión interna. La industria del petróleo, y subsidiariamente la del gas, van a ser los principales afectados por estos ajustes. Ambas favorecen la introducción dentro de la normativa para el sector del automóvil de derechos de emisión vinculados a la fabricación de vehículos que quemen combustibles sintéticos. Los denominados e-combustibles, es decir los generados mediante la combinación de hidrógeno verde y CO2 de captura industrial, que darían como resultado un hidrocarburo no fósil equivalente a cero emisiones. El problema es que de acuerdo con cálculos de las ONG defensoras del medio ambiente, el clima y la movilidad sostenible estos combustibles son caros, ineficientes y tienen un nivel de emisión muy superior a la movilidad eléctrica. Esto supone una batalla de colosales intereses. No sólo involucra a petroleras y gasistas sino también a la industria del automóvil y auxiliares y componentes. Estos sectores en su conjunto luchan por la preservación de sus activos el mayor tiempo posible. Es una forma de defender sus balances que de otra forma deberían dar de baja a esos activos valorados ahora a niveles de mercado. Este no va a ser un tránsito fácil y veremos seguramente un duro ejercicio de lobby en los pasillos de Bruselas que van a involucrar de forma directa a gobiernos como el de Alemania, país en el que reside la mayor industria del automóvil en Europa.

Los anuncios de las petroleras se han convertido en verdaderos shows virtuales de tecnologías renovables. El compromiso de cero emisiones netas en la extracción de hidrocarburos induce a pensar que el resultado de la labor de las compañías no produjera emisiones. Y sin embargo, hasta ahora han conseguido mantener un perfil bajo…y librarse de las denuncias de greenwashing. Pero las grandes ONGs internacionales comienzan a responder.

La Agencia Europea de Medio Ambiente acaba de publicar un nuevo marco analítico para identificar las acciones que pueden llevar a cabo empresas y administraciones para implementar modelos de negocio circulares. Un elemento que tendrá cada vez más peso a la hora de seleccionar proyectos para su financiación por los fondos de recuperación.