La filtración del contenido de la Normativa Complementaria Delegada (Complementary Delegated Act) «sobre ciertas actividades relacionadas con el gas y la energía nuclear» en la taxonomía de la Comisión Europea (CE) desató el tres de enero una revuelo en los medios de prensa y en ciertas esferas de mundo financiero, político y económico. Algunos de los «sorprendidos y disgustados» estaban desde luego al tanto de este contenido aunque callaron, hasta que se destapó de forma imprevista durante el periodo de consulta que debía concluir el 12 de enero. Entre estos falsos sorprendidos hay más de un gobierno.