La Comisión Europea (CE) se acerca al final de una interminable hoja de ruta frente a un tema crucial en la descarbonización de la economía: la reforma de la Directiva sobre la fiscalidad de la energía. Hace una década que de una forma u otra este asunto está planteado, pero cualquier avance ha sido bloqueado de forma sistemática. Desde 2015 el tema sobrevuela la cabeza de los funcionarios de Bruselas, por cierto muy bien pagados mientras el paro juvenil en España está en el 41%. Una cuestión acerca de la cual el vicepresidente de la CE para el Pacto Verde, Frans Timmermans, se mostró muy dolido en una rueda de prensa celebrada el 26 de marzo. En ella contestó a diversas preguntas de jóvenes españoles y de forma tangencial se refirió a una pregunta de EU Green Deal News sin darle respuesta.

La cámara baja de México aprobó el proyecto de la Ley de la Industria Eléctrica enviado al Congreso por el presidente Manuel López Obrador que modifica las reglas de juego para el sector eléctrico. El texto fue aprobado por 289 a 152 tras 16 horas de debate. El partido en el Gobierno, Morena, libra una lucha prolongada contra la liberalización del sector eléctrico llevada adelante en el país por una reforma de 2013. López Obrador ya intervino en el pasado reciente en torno a las tarifas de los gasoductos en un incidente que se zanjó con un nuevo acuerdo de precios. Iberdrola México se ve afectada.

La Comisión Europea (CE) lleva adelante una sinuosa e ineficaz acción para reformar el Tratado de la Carta de la Energía (TCdlE). Se trata de un acuerdo firmado en 1994 por al menos 50 países y que fue promovido por la Unión Europea (UE) con el objetivo de integrar a las naciones antes parte del bloque soviético, y su acuerdo económico -el COMECON- dentro de las redes de energía europeas. Este pacto supranacional acabó siendo una herramienta de defensa de los inversores ante los cambios en las reglas de juego. Ahora es el objetivo de una campaña activista en toda Europa instando a las instituciones europeas a abandonar el Tratado.

La subasta de eólica off shore en Reino Unido para Inglaterra y País de Gales, que marcó precios sin precedentes en el sector de las renovables por el derecho a explotar el viento sobre el lecho marino hace una semana, sigue provocando reacciones. El presidente de la petrolera francesa Total, Patrick Pouyenné, afirmó que la existencia de estos precios indica la presencia de una burbuja en el sector de las renovables por la escasez de activos.

Una Convención Ciudadana, grupos de trabajo, audiencias parlamentarias… la Ley del Clima francesa aparentemente ha sido el resultado de un inédito y ejemplar proceso participativo documentado y publicitado hasta la extenuación. Y sin embargo, esta semana, tan pronto se ha presentado el proyecto de ley, han llovido las críticas. Contra las medidas y contra el Presidente Macron.

El mercado de los ETS parece estar en manos de los traders y los bancos de negocios. La escalada de los precios desatada a partir de una subasta en Polonia la semana pasada no está determinada por una demanda industrial. Como bien dan a entender las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) que establece una caída de la producción industrial en España del 9,4% en el 2020, corregida de estacionalidad, no hay base para una demanda fuerte de derechos en España ni en otros países en los que la crisis ha mordido al sector industrial y a otros grandes emisores de gases de invernadero.

El Ministerio Federal de Economía de Alemania presentó el octavo informe de seguimiento de la Transición Energética. El ministerio de Peter Altmaier se muestra complaciente: los objetivos de renovables se han superado y la transición marcha por buen camino y a buen ritmo. Sin embargo, el dictamen del comité de expertos que acompaña al informe niega su hipótesis de partida y recomienda un cambio radical para evitar el colapso de la transición ecológica en el país que más rápidamente avanza en Europa. Las empresas alemanas podrían compensar sus emisiones con electricidad producida con fuentes renovables en España, Grecia y otros países europeos.

Una conferencia auspiciada por el Parlamento Europeo (PE) por cuenta de la Comisión Europea (CE) ha puesto al rojo vivo un tema sujeto a fuerte controversia: una propuesta de reforma fiscal de la Unión Europea que deberían asumir los estados miembro para acelerar la reducción de las emisiones de carbono. La conferencia fue el puntapié inicial de un proyecto que promete enfrentar a la CE con buena parte de los 27 socios. Este será sin duda un debate de importancia capital para el futuro de la Unión.

Armin Laschet fue elegido la semana pasada como sucesor de Merkel al frente de la CDU. Su elección no es tanto el resultado de los siempre cambiantes equilibrios partidarios como de una opción estratégica. El renano representa la transformación ecológica del lander más poblado de Alemania y la perspectiva de un gobierno de coalición con los Verdes que la propia Merkel y su entorno más cercano ven como el legado último de la Canciller.

Antonio Costa presentó este mediodía los planes de la presidencia portuguesa de la UE para «una Europa más verde, más igualitaria y más social». Un proyecto que encabezará durante los próximos seis meses y en los que espera recuperar la sintonía Atlántica y avanzar en las relaciones entre la UE e India.