El crudo Brent tocó ayer los 70 dólares por barril por primera vez desde el inicio de la pandemia, que derribó los precios del crudo durante los confinamientos a niveles de 20 dólares el barril en el invierno del 2020. Este fue el día elegido por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para dar a conocer su hoja de ruta para mantener el incremento de la temperatura del clima terrestre dentro del límite de los 1,5 grados centígrados en el 2050. El eje del informe de la AIE es el cese inmediato de las inversiones en combustibles fósiles y la eliminación de los motores de combustión interna en el transporte de pasajeros en el 2035.

Los países que carecen de un mecanismo de tasas o derechos de emisiones miran con recelo al debate dentro de la Unión Europea sobre el Mecanismo de Ajuste en Frontera de las emisiones de CO2 (CBAM, por su siglas en inglés). La Comisión Europea tiene previsto iniciar el debate para dejar perfilado el proyecto en julio, aunque para que entre en una etapa de ejecución falta todavía un trecho largo que incluye el apoyo del Consejo Europeo y el Parlamento Europeo.

La coalición entre conservadores CDU/CSU y el centro izquierda SPD que gobierna Alemania anunció una serie de ajustes a su ley del Clima que acelera sus objetivos climáticos con una reducción de emisiones desde el del 55% hasta el 65% para el 2030. Al mismo tiempo adelanta la neutralidad climática a 2045. El proyecto anterior fijaba ese umbral en el 2050. La razón: la presión electoral de Los Verdes y una demanda de los jóvenes ecologistas al Tribunal Constitucional.

Cada año se emiten más créditos de CO2 de los que utilizan las empresas como parte de sus compromisos voluntarios para la protección del clima. Los mercados voluntarios de derechos de emisión de dióxido de carbono (VCM, por sus siglas en inglés) han surgido como una alternativa de las grandes empresas para negociar unos derechos de emisión fuera de los mercados organizados, lo que los anglos denominan over the counter.

La subasta de eólica off shore en Reino Unido para Inglaterra y País de Gales, que marcó precios sin precedentes en el sector de las renovables por el derecho a explotar el viento sobre el lecho marino hace una semana, sigue provocando reacciones. El presidente de la petrolera francesa Total, Patrick Pouyenné, afirmó que la existencia de estos precios indica la presencia de una burbuja en el sector de las renovables por la escasez de activos.

El mercado de los ETS parece estar en manos de los traders y los bancos de negocios. La escalada de los precios desatada a partir de una subasta en Polonia la semana pasada no está determinada por una demanda industrial. Como bien dan a entender las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) que establece una caída de la producción industrial en España del 9,4% en el 2020, corregida de estacionalidad, no hay base para una demanda fuerte de derechos en España ni en otros países en los que la crisis ha mordido al sector industrial y a otros grandes emisores de gases de invernadero.