El Banco Central Europeo (BCE) tiene en desarrollo una prueba de estrés global en la que incorpora datos de 4 millones de empresas y 2.000 bancos para determinar los efectos del calentamiento global sobre el riesgo de quebrantos en empresas y bancos. Las dimensiones de este experimento son significativas no sólo por el universo de empresas y entidades financieras considerado sino porque es una proyección a 30 años. El estudio tiene por objeto no sólo hacer una estimación global sino servir de base para desarrollar el modelo que el regulador va a utilizar en 2022 para medir el riesgo de las entidades financieras europeas frente al cambio climático mediante una prueba de estrés específica.

La Comisión Europea (CE) se acerca al final de una interminable hoja de ruta frente a un tema crucial en la descarbonización de la economía: la reforma de la Directiva sobre la fiscalidad de la energía. Hace una década que de una forma u otra este asunto está planteado, pero cualquier avance ha sido bloqueado de forma sistemática. Desde 2015 el tema sobrevuela la cabeza de los funcionarios de Bruselas, por cierto muy bien pagados mientras el paro juvenil en España está en el 41%. Una cuestión acerca de la cual el vicepresidente de la CE para el Pacto Verde, Frans Timmermans, se mostró muy dolido en una rueda de prensa celebrada el 26 de marzo. En ella contestó a diversas preguntas de jóvenes españoles y de forma tangencial se refirió a una pregunta de EU Green Deal News sin darle respuesta.

Antonio Costa presentó este mediodía los planes de la presidencia portuguesa de la UE para «una Europa más verde, más igualitaria y más social». Un proyecto que encabezará durante los próximos seis meses y en los que espera recuperar la sintonía Atlántica y avanzar en las relaciones entre la UE e India.