La adaptación de las flotas comerciales a los derechos de emisión de CO2(ETS por sus siglas en inglés) desencadenará un efecto adverso y un aumento en el volumen total de emisiones según Mediterranean Shipping Company (MSC). Las navieras proponen la creación de una tasa global para el transporte marítimo oceánico.

La Organización Marítima Internacional (OMI) cerró las sesiones de la reunión de su Comité de Protección del Medio Ambiente Marino (MEPC 76) que se desarrollaron entre el 10 y el 17 de junio con un acuerdo de mínimos. La OMI, que depende de las Naciones Unidas y agrupa a 174 estados como miembros, estableció en 2018 un objetivo indirecto mínimo respecto del control de las emisiones de la flota marítima global que consistía en eliminar el uso del combustible marino denominado búnker a partir del 1 de enero de 2020.

El transporte marítimo verde tiene incertidumbre sobre el precio y sobre la disponibilidad real de los combustibles limpios que necesita a corto plazo para reducir emisiones un 40% durante la próxima década y llegar a las cero emisiones netas antes de 2050 como se plantea aprobar la Organización Marítima Internacional (OMI) en su próxima reunión del 10 al 14 de junio.

En abril de 2020 la producción industrial de EEUU cayó un 12,7%. Un año después, se espera que el PIB vuelva a su nivel anterior a la pandemia en este trimestre; el presidente Biden habla de una economía postpandémica, un nuevo sistema mejor que todo lo que conoció la población en el último siglo.

Aquellos que históricamente se han quedado atrás tienen la mejor oportunidad de prosperar en una economía fuerte con abundantes oportunidades de trabajo, declaraba hace unos días Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.

La agenda de recuperación de EEUU reposa en el Green Deal, un programa respaldado por 4 billones de dólares que incentiva la producción nacional, la introducción de vehículos eléctricos y el I+D para el desarrollo de baterías avanzadas.

Dos acontecimientos han calentado el debate en torno a la movilidad eléctrica. La ONG Mobility & Environment (M&E) ha difundido la víspera un estudio encargado a BloombergNEF (BNEF) en el que se establecen los parámetros necesarios para sustituir los motores de combustión interna por eléctricos en el 2030 en automóviles y transporte comercial ligero. El mismo día, el Financial Times ralizaba conferencia bajo el pomposo nombre de Cumbre del Futuro del Automóvil en la que el líder de Stellantis calificó de «brutalidad» a los objetivos de la Unión Europea en materia de emisiones.

John Kerry, enviado especial para el clima del presidente Biden, se ha definido en favor del objetivo de alcanzar cero emisiones en el transporte marítimo antes de 2050. Después de mantenerse al margen de los esfuerzos de la Organización Marítima Internacional (OMI) para reducir las emisiones del sector naviero mundial en un 50% para el 2050, Estados Unidos aparece con esta iniciativa que marca el cambio de rumbo de Washington frente al clima.