SMR: El sinuoso avance de la nuclear en Europa

Nuclear SMR

Fermi Energy, una start up con sede en Tallin, anunció esta semana sus planes para poner en marcha un Reactor Modular Pequeño (SMR por sus siglas en inglés) en 2035 como alternativa a la reducción de emisiones en el país. Un imprevisto cambio de Gobierno en Estonia en la segunda semana de enero había dejado en el aire el proyecto para reforzar el sistema eléctrico con estos equipos como parte del objetivo de una drástica reducción de emisiones en el país.

Fuentes empresariales esperan que esta iniciativa sea retomada por el nuevo gobierno. Estonia depende para la generación eléctrica en buena medida de los esquistos bituminosos y quiere eliminar el uso de ese combustible para 2035. Algunos países europeos han decidido adoptar la generación nuclear que supone emisiones cero para lograr una reducción acelerada de emisiones de gases de invernadero a la atmósfera.

Es por ello que el despliegue de pactos verdes de China a EEUU pasando por la UE y Gran Bretaña, no ha frenado la expansión de la energía nuclear. Al contrario, se multiplican los proyectos de instalación de Reactores Modulares Pequeños (SMR por su siglas en inglés). Con una capacidad de hasta 300 MW(e) de electricidad por módulo, han sido registrados cerca de 50 diseños y conceptos de SMR. La Unión Europea (UE) ha creado una homologación específica; conocida como ELSMOR, tiene como objetivo crear métodos para la evaluación y la verificación de la seguridad de los SMR que se desplieguen en Europa.

A diferencia de las centrales convencionales, estos reactores ofrecen la posibilidad de combinar la energía nuclear con fuentes de energía alternativas, incluida la energía renovable. Su argumentario de venta habla de flexibilidad y escalabilidad por unidades modulares con posibilidad de conexión entre sí. Su diseño permite la construcción de los módulos en fábrica y su posterior transporte hasta la ubicación de destino.

Nuclear SMR

Fermi ha anunciado el primer proyecto de nuclear SMR de la Unión Europea, que estaría operativa a partir del año 2035. Una horquilla amplia de tiempo que precisa de informes técnicos previos, tanto para las condiciones de seguridad en la producción como para el tratamiento de residuos. Se trata de una iniciativa privada, aunque espera conseguir el apoyo y parte de la financiación de las administraciones públicas como estaba previsto con el anterior gobierno.

Estonia, Letonia y Lituania estań conectadas a la red eléctrica rusa a través de Polonia. Y Polonia ha establecido la separación de la red rusa para 2025. A partir de ese momento, los países del Báltico dejarán de estar vinculados a la red. Una cuestión que marca un hito histórico pero también un desafío en materia de generación y distribución.

Estonia se ha propuesto poner fin a la producción de electricidad a partir de esquisto bituminoso para 2035. El país ha dependido del petróleo para su suministro nacional durante más de 100 años; con los Acuerdos del Clima, los requisitos de la Unión Europea y el aumento de precio de los combustibles que emiten CO2 ya no será posible. En este horizonte, un grupo de ingenieros nucleares constituyeron en 2019 Fermi Energia, una empresa dedicada a la investigación e implementaciones de soluciones energéticas basadas en energía nuclear. Su objetivo, contribuir a la soberanía energética abriendo un espacio entre la histórica ligazón a Rusia y la fuerte presencia de los países escandinavos.

Dadas las dimensiones de Estonia, Fermi Energia abrió su proyecto a la colaboración a empresas de las repúblicas vecinas con el objetivo de convertir la instalación nuclear en una infraestructura estratégica capaz de asegurar la electricidad en la región.

Estonia, Letonia y Lituania están conectadas a la red eléctrica rusa a través de Polonia. Y Polonia ha establecido la separación de la red rusa para 2025. A partir de ese momento, los países del Báltico dejarán de estar vinculados a la red. Una cuestión que marca un hito histórico pero también un desafío en materia de generación y distribución.

Estas tecnologías más seguras, más simples, más baratas y más pequeñas también hacen que la energía nuclear sea una solución accesible y razonable para Estonia a la hora de garantizar la seguridad del suministro eléctrico. El SMR resolverá el desafío para Estonia y es relevante para la región en general.

Kalev Kallemets, CEO y confundador de Fermi Energia.

Sandor Liive, presidente de Fermi, considera la generación nuclear una solución óptima dados los requisitos cada vez más estrictos de energía limpia de la Unión Europea, específicamente el objetivo de que cada estado miembro de la UE logre la neutralidad de carbono para 2050. Afirma además que la industria necesita licencias y regulaciones estandarizadas y colaborativas.

Hacia un liderazgo nórdico en la producción nuclear de nueva generación

Fermi Energía llegó a acuerdos para analizar la viabilidad de una planta modular nuclear en Estonia con la finlandesa Fortum, la energética sueca Vattenfall y la ingeniería belga Tractebel. Tras la presentación de los resultados del estudio, Tractebel ha anunciado una inversión en Fermi Energia. Vattenfall por su parte, firmó un acuerdo en noviembre para intensificar la cooperación con la empresa estonia, que declaraba haber detectado un interés creciente en los reactores SMR.

La energía nuclear tiene muy bajas emisiones de CO2 y ayuda a reducir la dependencia de Europa de los combustibles fósiles. La introducción de pequeños reactores modulares en el mercado ofrece nuevas oportunidades para el uso de energía nuclear, y es natural que Vattenfall se mantenga al día con los desarrollos en las áreas que también utilizamos en la producción de energía. La transición de la industria energética de Estonia a la producción limpia tendría un efecto positivo significativo en el logro de los objetivos climáticos de toda la Unión Europea.

Mats Ladeborn, gerente de desarrollo de Vattenfall.

Vattenfall AB es la empresa estatal sueca y quinto mayor productor de electricidad de Europa. Fortum es una empresa de generación de energía con propiedad mayoritaria del estado finlandés que opera 2819MW de capacidad nuclear en Finlandia y Suecia, entre sus 150 centrales eléctricas.

Favorable ha resultado el estudio encargado Deep Isolation sobre la gestión de residuos nucleares. La investigación preliminar no encontró limitaciones geológicas fundamentales para la eliminación de desechos nucleares en pozos horizontales profundos y se pudo demostrar que una amplia gama de ubicaciones cumplen con las Regulaciones de seguridad del OIEA para la eliminación geológica.

El informe de viabilidad ha acotado a cinco los diseños del futuro reactor SMR, que apuntarían hacia Rolls Royce, y las estadounidenses NuScale y Terrestrial Energy y la japonesa GE-Hitachi Nuclear Energy. Fuentes cercanas afirman haber descartado un reactor chino refrigerado por gas de alta temperatura por preocupaciones de costes. También se han realizado las rondas de consultas con los municipios para una futura instalación nuclear, dos municipios han dado luz verde a la ubicación de la unidad en sus terrenos.

Una vez vistas las alternativas tecnológicas y con la bendición para el tratamiento de los residuos queda aún por resolver una cuestión no menor como es la financiación del proyecto. Hasta el momento la compañía ha hecho pública una recaudación de poco más de medio millón de euros para arrancar el proyecto. Entre los inversores figuran el fondo de inversión estadounidense Last Energy, y, tras la declaraciones de estos días para incorporarse como accionista, Tractebel.

Un modelo energético nuclear… cooperativo

Fermi Energia confía en el éxito de una colaboración público-privada y espera que el gobierno de Estonia pueda contribuir a sufragar los costes del proyecto. La semana pasada la compañía anunciaba la apertura de un nuevo road-show, y, algo poco habitual, la financiación colaborativa a través de la plataforma de crowdfounding Funderbeam con la que esperan recaudar 1 millón de euros (en la web aún no aparece publicado el proyecto).

Se orientan hacia un modelo de tipo cooperativo, inspirado en las makalas finlandesas por el cual los accionistas tienen derecho a obtener la energía a precios de productor y libre de impuestos

Se orientan hacia un modelo de tipo cooperativo, inspirado en las makalas finlandesas por el cual los accionistas tienen derecho a obtener la energía a precios de productor y libre de impuestos. La empresa de energía nuclear finesa, Fennovoima, lo ha implementado en la planta que está construyendo en el norte del país (Hanhikivi).

Sumada a la incertidumbre financiera está por ver que la nueva presidenta, Kaja Kallas, se sume a la iniciativa. En el acuerdo de coalición del nuevo gobierno, la energía nuclear tiene una mención especial. Los socios han acordado continuar las evaluaciones sobre el uso de la energía nuclear en Estonia, el acuerdo reitera el compromiso de abandonar la producción de electricidad a partir de esquisto bituminoso en 2035. Según la última encuesta, la construcción del reactor nuclear modular cuenta con la aprobación del 54% de la población.

No solo Estonia

Este proyecto podría no ser el único en la Unión Europea. Polonia prevé la construcción de una central nuclear para disminuir su dependencia del carbón. El pasado mes de octubre el Ministerio de Clima anunciaba una aceleración de los planes, citando como objetivo para este año la selección de tecnología y la firma del contrato para la construcción de la primera planta en 2022. Polonia ha comprometido 18.000 millones de dólares en tecnología nuclear a empresas estadounidenses.

De hecho, en la última cumbre de los Tres Mares en Tallin, se firmó un acuerdo intergubernamental de 30 años entre Washington y Varsovia sobre la cooperación futura en el desarrollo del programa civil polaco de energía nuclear.

Analistas económicos estiman que el mercado global de nuclear SMR alcanzará los 300 mil millones de dólares al año en 2040

Además, un consorcio liderado por Rolls-Royce ha anunciado planes para construir hasta 16 mini centrales nucleares en el Reino Unido. Y Canadá anunció un plan nacional para la creación de 27 instalaciones en una estrategia combinada de demostración de la tecnología y creación de empleo en el sector de las infraestructuras energéticas. El gobierno de Canadá asegura así que dispongamos de todos los instrumentos posibles en nuestra caja de herramientas para alcanzar las cero emisiones netas de carbono para 2050 y abordar la crisis existencial del cambio climático, aseguró Seamus O’Regan, Ministro de Recursos Naturales de Canadá.

Argentina, China y Rusia también han comunicado proyectos en fase de desarrollo. La construcción del proyecto de Argentina se detuvo por falta de financiación, pero debe reanudarse antes del fin de 2023.

Analistas económicos estiman que el mercado global de nuclear SMR alcanzará los 300 mil millones de dólares al año en 2040.