La taxonomía de las inversiones sostenibles de Bruselas desata una gresca

Los comisarios Dombrosvkis (euro y diálogo social) y McGuiness (servicios financieros) presentan la taxonomía de inversiones sostenibles. Los comisarios Dombrosvkis (euro y diálogo social) y McGuiness (servicios financieros) presentan la taxonomía de inversiones sostenibles.

La Comisión Europea (CE) anunció esta semana su Acto Delegado que define la taxonomía de las inversiones sostenibles. Postergar la definición del papel del gas y la energía nuclear para más adelante ha provocado reacciones airadas por parte de organizaciones no gubernamentales (ONG) y de algunos países.

En este artículo

Una taxonomía de las inversiones sostenibles contradictoria cuando no indefinida

green washing = lavado verde

Un grupo de ONGs que forman parte del grupo técnico asesor del equipo de trabajo que ha desarrollado las reglas incluidas en el borrador del Acto Delegado se han retirado del mismo como forma de presión y denuncian la intromisión política.

Motivo añadido de la gresca ha sido la admisión de la biomasa como fuente de energía, la tolerancia de los barcos que queman el contaminante diesel bunker, y el bajo nivel de definición de muchos asuntos que pueden ser clave en la reducción de las emisiones de gases de invernadero.

En un principio la CE había definido que las decisiones que se adopten sobre la taxonomía de las inversiones sostenibles estarían inspiradas de forma exclusiva por la realidad científica con el objetivo de una drástica reducción de las emisiones de gases de invernadero. Esta semana además la propia CE anunció que el objetivo era reducir las emisiones de CO2 en un 55% respecto de 1990 para 2030. Para las ONG el paquete anunciado esta semana es una contradicción en sus propios términos respecto de estos objetivos.

Los detonantes

El gas lleva camino de ser considerado energía de transición en la taxonomía de las inversiones sostenibles a pesar del consenso científico en contra.
El gas lleva camino de ser considerado energía de transición en la taxonomía de las inversiones sostenibles a pesar del consenso científico en contra.

En materia de gas la taxonomía de las inversiones sostenibles de la CE se aferra al artículo 10 (2) de la Regulación 2020/852 que señala la posibilidad de utilizar combustibles que emiten gases de invernadero, pero que pueden implicar un gran potencial para la reducción de emisiones utilizados como mecanismos de transición. Se supone que estas actividades de transición deben hacer una contribución sustancial a la mitigación del cambio climático.

Estas tecnologías no deberían bloquear el desarrollo de tecnologías más eficientes y no deberían ayudar a preservar activos intensivos en la generación de carbono. En los casos en los que el gas natural cumple con esos objetivos serán incluidos en una futura Acta Delegada, señala el texto. Para estas actividades, el objetivo técnico de control será valorar su sustancial contribución a la mitigación del cambio climático y al hecho que no hagan un daño sustancial -el daño insustancial parece no importar- y serán especificadas en esa futura Acta Delegada. Petroleras y gasistas 1, ONG 0.

Sobre la base de la misma regulación invocada para el gas la CE señala en su borrador de taxonomía que esa legislación reconoce la importancia de las energías neutrales para el clima y requiere que la Comisión valore la potencial contribución y factibilidad de todas las tecnologías relevantes que existen. Para la energía nuclear, esa valoración está aun en desarrollo y, en cuanto este proceso dedicado se complete, la Comisión sobre la base de sus resultados hará su seguimiento en el contexto de esta Regulación.

Tanto la cuestión del gas como la de la energía nuclear deben ser consideradas como el resultado de un lobby intensivo por parte de las naciones interesadas y los grupos de presión de las propias industrias. Francia y la República Checa han dirigido misivas a la CE solicitando que la energía nuclear no sea penalizada en la taxonomía de las inversiones sostenibles.

Hay que tener en cuenta que lo que está en juego en la taxonomía de las inversiones sostenibles, aparte del achatarramiento de miles de millones de euros en activos industriales, es la obtención de una etiqueta verde que da derecho a las ayudas y créditos blandos del paquete NextGeneration EU. Es decir, detrás de la taxonomía de las inversiones sostenibles hay una lucha de fieras.

Las acaloradas discusiones en torno al gas y la energía nuclear dejaron fuera de la taxonomía de las inversiones sostenibles a estas tecnologías. Estados miembros de la UE y parlamentarios europeos amenazaron con vetar un borrador anterior porque en ellos no se consideraba al gas como un combustible de transición.

Pero de acuerdo con el comisario Dombrovskis la decisión sobre el gas podría incluirse en una segunda entrega de resoluciones en las que se implementarían las actividades de transición y añadió que: Consideraremos una propuesta legislativa separada -una regulación específica- para definir cómo se asegura el papel del gas en el proceso de abandonar el CO2.

En el tema nuclear, los expertos de la EU revisan actualmente la seguridad en la manipulación de los residuos nucleares y de acuerdo con estas conclusiones la energía nuclear podría ser incluida en la propuesta de taxonomía de las inversiones sostenibles de junio, aseguró Dombrovskis.

Como no podía ser de otra forma la industria del gas recibió la decisión de una legislación separada como una oportunidad de ir más lejos en la lucha contra el cambio climático. Mientras que las reglas que amparan la inversión en el hidrógeno y el biometano ayudarán a la UE a tomar la delantera en cuanto a sus objetivos climáticos señaló el lobby del sector, Eurogas.

La reacción a la taxonomía de las inversiones sostenibles

La taxonomía de inversiones sostenibles aprobada seguirá creando incentivos a la deforestación en beneficio de las empresas madereras y papeleras.
La taxonomía de inversiones sostenibles aprobada seguirá creando incentivos a la deforestación en beneficio de las empresas madereras y papeleras.

Las ONGs Transport&Environment, WWF European Policy Office, Bird Life Europe and Central Asia, la asociación de consumo BEUC, y la asociación que aboga por los estándares ecológicos ECOS, exigieron mientras tanto a la Comisión discusiones inmediatas para establecer las reglas que impidan que las bases científicas de la taxonomía de las inversiones sostenibles de la UE se vean aún más comprometidas. El presidente del grupo de expertos que asesora a la CE, Nathan Fabian, se unió a estas organizaciones para exigir una revisión a fondo de esas reglas.

Las asociaciones abandonaron el grupo de trabajo que asesora a la UE.

Luca Bonaccorsi, el director de financiación sostenible de T&E, declaró: Se suponía que el libro de reglas de la taxonomía de las inversiones sostenibles debía ser el estándar dorado de las finanzas sostenibles. Pero el resultado ha sido el lavado verde de los cargueros sucios, los autobuses propulsados con gas fósil, y la deforestación y la quema de árboles. Los defensores del medio ambiente no regresarán al debate de este proceso hasta que la Comisión no regrese a la ciencia.

Las cinco organizaciones han suspendido su participación en el grupo de expertos para evitar dar cobertura al proceso de greenwashing. Han solicitado a los otros miembros del grupo de expertos y a los parlamentarios europeos que se unan a esta protesta.

A las ONG les ha irritado en particular la decisión de apoyar la actividad forestal peligrosa y los proyectos de biomasa que desacreditan por completo la taxonomía que de acuerdo con la ley debe basarse exclusivamente en la ciencia, según estas organizaciones. La Comisión también decidió clasificar como sostenibles en la taxonomía de las inversiones sostenibles a los buques de carga que queman bunker y a los autobuses que queman gas natural.

La regulación sobre la taxonomía de las inversiones sostenibles determina qué inversiones financieras pueden obtener el calificativo de sostenibles desde el punto de vista del medio ambiente. La lista de esas actividades se está diseñando sobre la base de recomendaciones del grupo de expertos de las ONG, empresas que operan en los mercados financieros y agencias de la UE, señalan fuentes de la CE. Como se puede comprender fácilmente, estamos ante una danza de miles de millones de euros en inversiones y en beneficios que se pueden ver afectados si su aspiración de blanqueo fracasa.

Las presiones

Alemania defendió el gas en la taxonomía de las inversiones sostenibles para dar sentido a las macro-inversiones que le atan a Rusia a través del NordStream II
Alemania defendió el gas en la taxonomía de las inversiones sostenibles para dar sentido a las macro-inversiones que le atan a Rusia a través del NordStream II

Sandrine Dixson-Declève, copresidente del Club de Roma y miembro del grupo de expertos de la UE, declaró que: Desafortunadamente se perdió el control sobre este proceso debido a las intensas presiones de los intereses nacionales, incluyendo a los estados miembros y a representantes del Parlamento Europeo.

La idea de las reglas, es decir la taxonomía de las inversiones sostenibles que definía de forma tajante qué era sostenible y qué no lo era, aspiraba a colocar a la UE por delante del resto del mundo en el desarrollo de un mecanismo que orientara las inversiones hacia objetivos sostenibles que contribuyeran por lo tanto a reducir el nivel de emisiones de gases de invernadero acelerando la transición hacia una mejora en el deterioro del clima y el calentamiento global. Este ejercicio se había definido de antemano como gobernado por un estricto criterio científico.

Pero la iniciativa se ha visto involucrada en un juego de presiones, retrasos y controversias políticas. La clasificación del gas ha sido central a estos retrasos por la existencia de fuertes intereses en el sector.

Alemania ha volcado todo su peso político en este asunto teniendo en cuenta que los gasoductos Nord Stream I y II son el eje de abastecimiento de gas natural del norte y este de Europa y en su desarrollo se han hecho inversiones colosales que involucran además a Rusia. También los países fuertemente comprometidos en la producción de carbón como Polonia, Hungría y Rumanía han jugado sus bazas en esta batalla tras las bambalinas.

El resultado ha sido poco alentador, señalan las ONG involucradas. Entre otras cosas el sector de la producción agraria ni siquiera ha sido abordado a la espera de que la revisión de la Política Agraria Común (PAC) quede zanjada.

Mientras tanto los términos en los que ha sido abordada la cuestión forestal y la posibilidad de mantener la biomasa ha creado reacciones muy adversas. Países nórdicos como Finlandia y Suecia han ejercido presiones en este sentido por la existencia de importantes industrias madereras en sus territorios. Aunque la caída en el consumo del papel a escala global tras la pandemia ha determinado que empresas como Stora Enso anuncien el cierre de plantas de fabricación de papel.

Stora Enso como la mayor parte de las industrias forestales se están alejando del papel hacia el cartón para embalajes, los biomateriales, y el uso de la madera en la edificación. Pero esto no se ha reflejado en la explotación de la madera para ser quemada como combustible en las plantas de biomasa que suponen un aliciente para la deforestación global. Este es un ángulo en el que insisten las fuentes consultadas que, junto con el gas y lo nuclear, las reglas de la taxonomía de las inversiones sostenibles han quedado muy por debajo de los niveles requeridos.

Mientras tanto el debate está en marcha pero no será retomado hasta que la documentación de los borradores no esté traducida a todos los idiomas de la UE. Tras ese paso y en el pazo de seis meses los grupos de interés seguirán con sus caminatas por los pasillos de Bruselas. El proceso es lento y está plagado de trampas.