Finanzas verdes: se resisten a la inclusión de gas y nuclear en la Taxonomía europea

Reunión de Ministros de Energía de la UE Discusiones sobre la taxonomía europea para las finanzas verdes. Reunión de Ministros de Energía de la UE

La filtración del contenido de la Normativa Complementaria Delegada (Complementary Delegated Act) «sobre ciertas actividades relacionadas con el gas y la energía nuclear» en la taxonomía de la Comisión Europea (CE) desató el tres de enero una revuelo en los medios de prensa y en ciertas esferas de mundo financiero, político y económico. Algunos de los «sorprendidos y disgustados» estaban desde luego al tanto de este contenido aunque callaron, hasta que se destapó de forma imprevista durante el periodo de consulta que debía concluir el 12 de enero. Entre estos falsos sorprendidos hay más de un gobierno.

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En el terreno de la taxonomía europea para inversiones verdes, un grupo de interés declarado como Inversiones y Pensiones Europa (IPE) que representa a la industria de los fondos de inversión de la UE se ha mostrado muy crítico con la decisión de la CE.

Brenda Kramer asesora del segundo fondo de pensiones de Holanda (PGGM), y miembro de la Plataforma de Finanzas Sostenibles, que es un cuerpo asesor de la Comisión, señaló que «tememos que a través de estas modificaciones, el capital verde se muestre en realidad menos interesado en los productos con la etiqueta verde europea ya que puede suponer una exposición al gas y la generación nuclear. En particular para aquellos miembros del mercado que tengan exclusiones para el gas. Esto obligaría a una investigación adicional de los productos verdes de la UE. Eso añade complejidad», señaló a IPE.

Alegaciones a la taxonomía

Reunión de Ministros de Energía de la UE
Discusiones sobre la taxonomía europea para las finanzas verdes. Reunión de Ministros de Energía de la UE

A raíz de este revuelo el periodo de alegaciones fue prorrogado hasta el pasado viernes 21 de enero. En esencia la CE propuso la inclusión del gas y la generación eléctrica nuclear como actividades económicas verdes dentro de la taxonomía oficial de la Unión Europea (UE).

La taxonomía define cuáles son las actividades sostenibles frente a las emisiones con efecto de gases de invernadero, determina qué inversiones son «verdes» y cuales no

La taxonomía define cuáles son las actividades sostenibles frente a las emisiones con efecto de gases de invernadero. Se trata de una pieza delicada en el andamiaje jurídico de la UE porque determina qué inversiones son «verdes» y cuales no. Esto no es un elemento secundario porque de este etiquetado depende un significativo flujo de dinero hacia las diversas actividades económicas, no sólo de la banca sino también de los fondos de inversión.

El debate que se desarrolla desde hace tres años ha perfilado varios sectores. Los que aprueban la inclusión de estas dos actividades económicas dentro de la categoría de verdes. Los que la rechazan de plano. Los que están dispuestos a aceptar ambas como una fórmula de transición hacia la generación eléctrica sostenible, pero exigen que no se las califique como «verdes». Los enfrentamientos sobre este asunto adquirieron estado público de forma reiterada sobre todo el año pasado.

El puntapié inicial de la batalla se puede datar en las advertencias por parte de Francia, Reino Unido y países del Norte y el Este europeo en 2019 que amenazaron con vetar las reglas sobre las que se basaría la taxonomía si la generación nuclear no recibía la etiqueta de verde. La salida de Reino Unido de la UE no ha alterado mucho al bloque, no solo porque la generación eléctrica en Francia depende en un 70% de las centrales nucleares, sino además porque esa forma de generación es clave en otras naciones que podrían vetar las normas.

Juego de presiones por la inclusión del gas y la energía nuclear

Intervención del presidente Macron en el Parlamento Europeo

En octubre el año pasado por una iniciativa de Francia un grupo de países se reunieron con representantes de París para unificar criterios sobre las fórmulas por las cuales se podría alegar la inclusión del gas y las nucleares dentro de la taxonomía bajo el manto verde.

A la reunión asistieron Bulgaria, Chequia, Chipre, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Malta, Polonia, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia. Pero aparte del papel de este lobby, uno de los elementos en los que se ampara la CE es el dictamen del cuerpo científico asesor de la Comisión, el Centro de Investigación Conjunto, que en julio pasado señaló que la energía nuclear era segura y por lo tanto podía ser calificada como sostenible.

En el ínterin el precipitado aumento de los precios de la energía creó la necesidad de evitar que esta escalada condujera a un incremento en el consumo del combustible más barato disponible para el sector: el carbón.

Por otra parte la exigencia de algunos países para que se interviniera de alguna forma en la fijación de los precios de la energía condujo a la Comisión a defender el papel del gas y la energía nuclear como una alternativa para evitar la utilización de combustibles fósiles más contaminantes, pretendiendo además asegurar un suministro eléctrico a precios más moderados.

Relación entre la taxonomía y el precio de la energía en Europa

La Comisión se ha negado de plano a modificar el sistema de subasta marginal con el que se fijan los precios de la energía en Europa, y considera que la carrera alcista de los precios del gas perderá fuerza este año. La crisis de Ucrania no estaba, desde luego, presente con tanta fuerza como ahora.

Para un importante número de sectores afectados la cuestión se centra en cómo hace avanzar la taxonomía incluyendo al gas y las nucleares sin entrar en una vulgar operación de greenwashing como de hecho ha sido su inclusión bajo el rótulo de verdes en la Normativa Complementaria Delegada presentada a la consulta.

En octubre pasado fue la propia Comisaria de Servicios Financieros, la irlandesa Mairead McGuiness, quien sugirió la aplicación de una etiqueta ámbar para el gas y la generación nuclear. Esta sería una opción para sortear la existencia de tres etiquetas, verde, habilitante y de transición.

Una nueva categoría intermedia podría albergar actividades económicas que no son verdes pero ayudarían a la transición energética. Parte de esta reelaboración de las categorías implicaría dar una definición más precisa a la etiqueta de transición. Sin embargo, la actividad de los grupos de presión sobre la CE ha llevado a un intento de adjudicar la etiqueta verde al gas y las nucleares sin matices. Todo parece indicar que la CE enfrenta en este tema una seria barrera.