Taxonomía para las finanzas sostenibles: escándalo con el gas

El boceto de taxonomía para las finanzas sostenibles incorpora el gas.

La nueva propuesta de taxonomía para las finanzas sostenibles de la Comisión Europea, compartida con los países de la UE el sábado y filtrada al sitio de noticias Contexte el lunes, clasifica las plantas de gas que generan energía más calefacción o refrigeración como una inversión sostenible si se cumplen ciertas condiciones sobre emisiones hasta 2025.

En este artículo…

El boceto de taxonomía para las finanzas sostenibles incluye el gas

Novedades en la propuesta europea de reglas de taxonomía para las finanzas sostenibles que tiene enfrentado al Parlamento Europeo desde noviembre, como ya informamos el pasado 11 de marzo.

El objetivo de las reglas de taxonomía es dirigir más capital hacia proyectos respetuosos con el medio ambiente para colaborar en el cumplimiento del plan de reducción de emisiones a través de un etiquetado claro y consensuado sobre qué es y qué no es una inversión sostenible. El proyecto se vio envuelto en una fuerte polémica ante la amenaza de veto de varios países, principalmente del Este, que necesitan el gas natural como combustible de transición entre la eliminación del carbón y el uso masivo de energías renovables, sobre todo en el caso de las calefacciones para edificios de viviendas.

Según el nuevo borrador de taxonomía para las finanzas sostenibles, las plantas de gas que generan energía y también proporcionan calefacción o refrigeración pueden clasificarse como una inversión verde si reemplazan una instalación basada en combustibles fósiles de altas emisiones (carbón o fueloil) y dan como resultado una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero de al menos el 50% por año.

Estas plantas de gas deben estar operativas para 2025, tener el potencial de utilizar combustibles bajos en carbono en el futuro y no emitir más de 270 gramos de CO2 equivalente por kWh de energía. En el borrador anterior, el límite para este tipo de instalaciones estaba en 100 gramos por kWh. Este límite se mantendría para las plantas que solo producen energía, o aquellas que también proporcionan calefacción o refrigeración pero no reemplazan una planta más contaminante. En estos casos, los operadores tendrían que introducir sistemas CCUS (captura, uso y almacenamiento de carbono) para recibir la etiqueta verde.

Se espera que la nueva propuesta de taxonomía para las finanzas sostenibles vuelva a subir al barco a los países del Este. Nada se ha comentado todavía sobre la postura que adoptarán Los Verdes y Socialdemócratas, que en su momento amenazaron con votar en contra si se rebajaban las restricciones al gas pues la propuesta inicial ya les parecía de mínimos.

En una carta abierta a la Comisión Europea, Gas Attack in Taxonomy, 225 científicos, instituciones financieras y ONGs alertan sobre los riesgos de la nueva propuesta de taxonomía para las finanzas sostenibles. Piden a la presidenta von Der Leyen, al vicepresidente Timmermans y al comisionado McGuinness que escuchen las recomendaciones de los científicos y no cedan ante los intereses creados de los grupos de presión del gas y las falsedades que han estado promoviendo.

La carta explica que considerar el gas como verde ignora los importantes efectos medioambientales del metano, cuyo impacto en el cambio climático es hasta 84 veces mayor que el del CO2 en un plazo de 20 años. Esto significa que si sólo el 3% del gas se escapa, puede causar más calentamiento que el carbón. Además, muchas empresas de gas europeas no miden adecuadamente las emisiones de metano en su cadena de suministro y no están aprovechando las oportunidades disponibles para reducir estas emisiones.

La introducción del gas fósil en la taxonomía para las finanzas sostenibles de la UE va firmemente en contra de las recomendaciones del Grupo de Expertos Técnicos de la Comisión y cede a las exigencias del lobby del gas. La taxonomía de la UE fue concebida como un estándar de referencia universal basado en la ciencia para evitar el greenwashing. Con esta propuesta, la propia taxonomía se convertiría en una herramienta de greenwashing.

El Hidrógeno azul se cuela en el Pacto Verde

El hidrógeno está fuera de dudas en la taxonomía para las finanzas sostenibles

Por otro lado, el comité de industria y energía del Parlamento Europeo aprobó el lunes una resolución, que será presentada al Pleno para su votación en abril, que apoya el hidrógeno producido a partir de fuentes de energía bajas en carbono, incluido el gas fósil con captura de carbono, también conocido como hidrógeno azul. El planteamiento de la Comisión en su estrategia para el hidrógeno, en discusión, propone el uso del hidrógeno azul en el corto y medio plazo, como un modo de desarrollar el mercado.

La UE necesita desarrollar una economía sostenible del hidrógeno que tenga como objetivo hacer que el hidrógeno limpio sea competitivo lo antes posible, afirma el proyecto de resolución, aprobado por 46 votos a favor, 25 en contra y 5 abstenciones.

Jens Geier, eurodiputado alemán del grupo socialdemócrata y uno de los autores de la resolución, dijo que esperar al hidrógeno renovable sería como patear la pelota hacia delante diez o quince años. No puedo decir cuanto tiempo se usará el hidrógeno azul porque no soy profeta. Dependerá de varias circunstancias en las que solo podremos influir políticamente hasta cierto punto.

Según WWF y el grupo Sandbag, esto supone un blanqueamiento del hidrógeno azul que le garantizará apoyo político y financiación pública, lo que consideran un gran error. De la misma opinión son Los Verdes y la Izquierda que opinan que el desarrollo europeo del hidrógeno debe ser verde o no ser. El PPE, en cambio, cree firmemente que para desarrollar un mercado de hidrógeno necesitamos el hidrógeno bajo en carbono como tecnología puente.

Por otro lado, los ecologistas se alegraron de ver que los eurodiputados muestran cautela sobre la mezcla de hidrógeno con gas fósil en los gasoductos, a pesar de las fuertes presiones de la industria, que aboga por esta opción ante los altos costes de desplegar una red exclusiva para el hidrógeno fabricada en un material que lo soporte.

Nuclear y CCUS

Las tecnologías CCUS (captura, transporte, almacenamiento y utilización de CO2) están fuera de duda en la taxonomía para las finanzas sostenibles
Las tecnologías CCUS (captura, transporte, almacenamiento y utilización de CO2) están fuera de duda en la taxonomía para las finanzas sostenibles

A pesar de que en el documento con el boceto de taxonomía para las finanzas sostenibles está presente la neutralidad tecnológica, lo que significa que no promueve ninguna tecnología en particular, no se menciona la energía nuclear como una fuente para el hidrógeno, a pesar de que es igual de baja en carbono que la generación con tecnología CCUS que sí se menciona expresamente.

El CCUS, sin embargo, aún no está disponible a escala comercial. Según el informe de 2019 del Global CCS Institute, solo hay 19 instalaciones de CCUS en funcionamiento en todo el mundo, que capturan un total de 40 millones de toneladas de CO2 cada año.

La tecnología CCUS está ganando defensores a pasos agigantados tanto en los órganos de gobierno de la Unión Europea como en organismos multilaterales como la Agencia Internacional de la Energía, claramente a favor de su uso.