El transporte marítimo verde tiene incertidumbre sobre el precio y sobre la disponibilidad real de los combustibles limpios que necesita a corto plazo para reducir emisiones un 40% durante la próxima década y llegar a las cero emisiones netas antes de 2050 como se plantea aprobar la Organización Marítima Internacional (OMI) en su próxima reunión del 10 al 14 de junio.

Maersk con el biometanol, Konsberg con las baterías, Corvus y Toyota con los motores de Hidrógeno, Renault con la vela… el transporte marítimo cero emisiones no tiene una senda tecnológica evidente. Lo que si resulta claro es que, como apunta la Organización Marítima Internacional, es que la transición es urgente: los buques mercantes representan un un 2,5% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, muy cerca de las emisiones conjuntas de Italia, Francia y España.