El ejecutivo intenta contener las ambiciones de las eléctricas… con pocos resultados. El Real Decreto que modifica la Ley de Aguas evidencia el descontrol oficial sobre la gestión que las eléctricas hacen de los embalses. Por otro lado, la amenaza de cierre de las centrales nucleares está fuera de lugar, hay beneficios extraordinarios por derechos de emisión sobre un parque ya amortizado. Los argumentos del gobierno son buenos, pero el sector eléctrico está acostumbrado a ganar.