La ley de cambio climático ha iniciado el proceso formal en las Cámaras con una discreción inusitada. No ha sido fácil seguir el recorrido del texto y acceder a su contenido. Pero una cosa es destacable por encima de todo lo reseñable: En el camino se ha caído el impuesto a los combustibles fósiles, tal como señala una fuente de una organización no gubernamental que prefiere mantenerse en el anonimato.