La reunión de la OPEP se cerró el viernes 2 con la oposición de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) a aceptar las condiciones propuestas por Arabia Saudita y el principal aliado externo, Rusia. Bruselas prepara un impulso fiscal al coche eléctrico para acelerar el fin de motores de combustión, cuestión que en la industria miran con reticencia y está centrando los debates en las elecciones Alemanas. En este contexto, la banca opta por mejorar sus resultados; para el primer trimestre de este año los balances han mostrado una mejor posición en materia de beneficio que en el primer trimestre de 2020. Limitan las provisiones para los activos en mora al considerar que hay un proceso de recuperación económica en curso.

De forma cautelosa los reguladores, los bancos centrales y los gobiernos han progresado en un acuerdo para que las empresas cotizadas en bolsa hagan públicos los riesgos a los que hacen frente por el calentamiento global del clima terrestre. Esta decisión sería obligatoria a escala internacional y por lo tanto requiere estándares homogéneos para incluir estos riesgos en las normas contables. Los contactos y las negociaciones se han acelerado de forma significativa y han creado la posibilidad de que el acuerdo para un marco internacional pueda ser presentado ante la conferencia Cop 26 de las Naciones Unidas en la ciudad escocesa de Glasgow en noviembre para que se llegue a un acuerdo en torno a la propuesta.

Esta posibilidad no es ajena a las instrucciones que el presidente Joseph Biden dio a la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen para que junto a los reguladores diseñe un plan para acotar los riesgos para la estabilidad financiera por el cambio climático. Por su parte el enviado para el Clima de Biden, John Kerry, dijo recientemente que probablemente Estados Unidos se una a la UE para exigir a las corporaciones información sobre sus riesgos climáticos.

Como parte de estas declaraciones oblicuas pero convergentes el gobernador del Banco de la China Popular, Yi Gang, dijo apoyar la taxonomía sostenible europea mientras que los observadores financieros esperan que además dé su apoyo a la transparencia corporativa de los riesgos financieros esta semana en la conferencia Cisne Verde del BPI.

Casi la mitad de las instituciones financieras no calculan los riesgos climáticos, según la organización no gubernamental CDP ha publicado en «The Time to Green Finance». Un informe que analiza el impacto ambiental de las carteras y operaciones de las instituciones financieras. El estudio ha examinado los datos de 332 entidades, que representan en conjunto 109 billones de dólares en activos.

La nueva propuesta de taxonomía para las finanzas sostenibles la Comisión Europea, compartida con los países de la UE el sábado y filtrada al sitio de noticias Contexte el lunes, clasifica las plantas de gas que generan energía más calefacción o refrigeración como una inversión sostenible si se cumplen ciertas condiciones sobre emisiones hasta 2025.