El CEO de la petrolera Royal Dutch Shell, Ben van Beurden, publicó un post en su página de LinkedIn rápidamente reproducido en la web de la petrolera en la que manifiesta su disgusto porque su empresa haya sido individualizada y sentenciada por una jueza, pero al mismo tiempo señala que la empresa va a acelerar la reducción de sus emisiones.

Una corte de distrito de La Haya emitió una dura sentencia contra la anglo-holandesa Royal Dutch Shell. Basando su doctrina en los derechos humanos obliga a la gran petrolera a acelerar el ritmo de la reducción de emisiones. Entretanto en Estados Unidos la dirección de la mayor petrolera del mundo, Exxon, se vio obligada tras un recuento de votos en la junta de accionistas a incorporar al consejo a dos representantes de un fondo activista que cuestiona su política de emisiones.