Si hoy buscamos Greta Thunberg en Google, el buscador ya no nos sugerirá también buscar en su sección de noticias. La opción queda escondida en el menú desplegable. Greta Thumberg se convirtió en una figura mediática global a partir de 2018. Davos, la Comisión Europea, la ONU, Macron y Merkel, estuvieron entre los requerían sus admoniciones y organizaron actos para dar lustre a su presencia. Hoy, con la pandemia en el centro de las angustias mundiales, con el Pacto Verde europeo en marcha a pleno gas y con EEUU de nuevo en el Acuerdo de París, ninguno de sus otrora mentores quiere escuchar la letanía del no es suficiente. La quisieron como némesis de Trump. Ahora ya no es necesaria.