Las grandes empresas han presentado ya sus proyectos para obtener Fondos de Recuperación. Sin embargo, la gestión se retrasa y todavía no se sabe siquiera la forma que tendrán los concursos públicos. El retraso puede afectar de lleno al calendario económico. Estamos a poco de que las inquietudes en el sector comiencen a golpear la puerta del cancerbero de la presidencia. Y mientras, entre Bruselas y Karlsruhe todo pende de un hilo.

La cámara baja de México aprobó el proyecto de la Ley de la Industria Eléctrica enviado al Congreso por el presidente Manuel López Obrador que modifica las reglas de juego para el sector eléctrico. El texto fue aprobado por 289 a 152 tras 16 horas de debate. El partido en el Gobierno, Morena, libra una lucha prolongada contra la liberalización del sector eléctrico llevada adelante en el país por una reforma de 2013. López Obrador ya intervino en el pasado reciente en torno a las tarifas de los gasoductos en un incidente que se zanjó con un nuevo acuerdo de precios. Iberdrola México se ve afectada.

Iberdrola, Caixabank, el BIS… todas las semanas se anuncian emisiones de «bonos verdes». Sin embargo, solo en Francia se han establecido parámetros sobre los que determinar qué es sostenible/renovable/verde sobre criterios objetivos compartidos de forma amplia. Nada impide a día de hoy que las adquisiciones potencien las emisiones. Una regulación contable que obligue a ser transparente en materia de emisiones y riesgos ambientales, tanto en la actividad directa de las corporaciones como en materia de inversiones de las empresas, bancos y fondos de inversión cotizados en bolsa, sería un instrumento útil para apalancar los objetivos de reducción de emisiones de gases de invernadero a la atmósfera. Pero para ello hay que avanzar en un marco regulador claro.